Agronews Castilla y León

 

  • Agoro Carbon Alliance es la primera empresa en presentar una oferta de créditos de carbono a los principales integrantes de la cadena agrícola

  • Ha celebrado, junto con Grupo Editorial Agrícola, la tertulia Agrícola Café ‘Descarbonización: ¿Una oportunidad para rentabilizar nuestra agricultura?’, donde se abordó la cuestión de los cultivos de carbono como una de las principales oportunidades para el sector agroalimentario

  • El potencial de mitigación de la agricultura de conservación en España se estima en 53 millones de toneladas de CO2 al año. Esa cifra compensaría la totalidad de las emisiones del sector agrario español

Agoro Carbon Alliance y Grupo Editorial Agrícola han celebrado este miércoles en la sede de la Comisión Europea en Madrid una nueva tertulia Agrícola Café bajo el epígrafe ‘¿Descarbonización: Una oportunidad para rentabilizar nuestra agricultura?’ en la que se ha debatido sobre los procesos de fijación de carbono como una de las principales preocupaciones del sector agroalimentario y sobre las posibilidades que los fondos obtenidos mediante las subvenciones y las iniciativas privadas de créditos de carbono ofrecen al agricultor para rentabilizar el cambio de una agricultura tradicional a una agricultura de conservación. Además, dicho evento ha supuesto el prelanzamiento de Agoro Carbon Alliance en España.

Durante la jornada también se han analizado las particularidades de las iniciativas presentadas por la Comisión Europea dentro del llamado Pacto Verde relacionadas con el objetivo de alcanzar la huella de carbono cero para la Unión Europea en el año 2050, concretamente la estrategia ‘De la granja a la mesa’, con la que desde Bruselas se pretende convertir nuestro sistema alimentario en uno más justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente.

El secretario general de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Fernando Miranda, fue el encargado de abrir la sesión, reconociendo que, en cuanto a la descarbonización, “desde la agricultura tenemos un importante papel que jugar” a pesar de que "las emisiones agrícolas son solo un 11% de las totales”. Miranda recordó que nuestro país pierde 3,9 toneladas por hectárea y año de suelo como consecuencia de la erosión, y que además tiene el ratio de materia orgánica en suelo más bajo de Europa, “motivos más que de sobra”, señaló, “para poner en marcha prácticas o medidas que nos permitan mejorar la situación de partida, y la agricultura de carbono puede tener un papel importante”.

La directora general de Producciones y Mercados Agrarios del MAPA, Esperanza Orellana, afirmó, en alusión al título de la jornada, que “la descarbonización sí es una oportunidad para rentabilizar la agricultura” e incidió en la preocupación del Ministerio en relación a la necesidad de mejora de “la calidad de nuestros suelos” mediante prácticas como la agricultura de conservación o la gestión sostenible de insumos.

Por su parte, el profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba y secretario general de la Federación Europea de Agricultura de Conservación (ECAF), Emilio González, alertó de que “los costes de la inacción sobre la degradación del suelo en la UE superan los 50.000 millones de euros al año" y defendió a la agricultura de conservación como un modelo con “potencial de mitigación del cambio climático", basado en los pilares de la mínima alteración del suelo: siembra directa; la cobertura permanente; y la rotación de cultivos.

Asimismo, también ofreció el dato de que el potencial de mitigación de la agricultura de conservación en España se estima en 53 millones de toneladas de CO2 al año, cifra que compensaría la totalidad de las emisiones del sector agrario en nuestro país.

El Managing Director Europe de Agoro Carbon Alliance, Mats Rosenberg, compartió ante los asistentes la idea de que "el mundo y nuestra generación tienen un gran desafío que resolver. El 60% de nuestra tierra agrícola está deprimida y continúa deteriorándose”. Por ello, desde Agoro se marcan el objetivo de "descarbonizar la agricultura y aumentar su sostenibilidad y fortaleza a nivel mundial”.

Con el objetivo de apoyar la rentabilidad de las granjas y el acceso a la experiencia agronómica y la confianza en prácticas agrícolas innovadoras, Agoro Carbon Alliance acompañará a los agricultores durante todo el proceso de transición desde una agricultura convencional a una agricultura de conservación, ofreciéndoles los beneficios económicos y agronómicos, de los créditos de carbono “de una manera fácil y sencilla”, apuntó Rosenberg.

Orellana, González y Rosenberg se unieron a continuación a una mesa redonda en la que también participaron el agricultor Antonio Torres; y Esther Herranz, experta en asuntos comunitarios y diputada en el Parlamento Europeo entre 2002 y 2019.

Torres aportó el punto de vista y la experiencia del sector primario. "Yo mismo he comprobado que la agricultura de conservación, además de sus beneficios medioambientales, funciona". El agricultor compartió además con los asistentes su convencimiento de que con todas esas “herramientas nuevas”, como la agricultura de conservación, la agricultura de precisión y la digitalización, “podremos ser más sostenibles y eficientes”.

Esther Herranz, por su parte, se quejó de que “existe un mantra según el cual la actividad agrícola es la fuente de emisiones más fuerte”. Según la ex europarlamentaria, “si hacemos un repaso a las propuestas medioambientales desde los años 80 hasta hoy, fijándonos sobre todo en los últimos años, todas se centran en el sector primario: agricultura y ganadería. Hemos visto cómo se estigmatizaba a la ganadería en general y a la intensiva en particular. A los agricultores se les ha acusado de ser los causantes de la contaminación de los acuíferos, de la sobreexplotación, etc. Pero nunca nadie dice con qué lo estamos comparando”.

La clausura del encuentro corrió a cargo de María Ángeles Benítez, directora de la Representación de la Comisión Europea en España, que quiso rendir un merecido homenaje a los agricultores por su labor durante la pandemia