
La sesión celebrada el 16 de enero de 2026 en la Lonja de Valladolid y Palencia ha concluido sin movimientos en los precios de referencia de los principales cereales y forrajes. Según la tabla oficial de cotizaciones, todas las categorías repiten valores respecto a la semana anterior, reflejando un mercado estable, con operaciones prudentes y ausencia de tensiones significativas en la oferta y la demanda.
La nota de precios, de carácter informativo y no vinculante, recoge cotizaciones en origen agricultor para cereal y en destino fábrica o almacén transformador para forrajes, manteniendo el criterio habitual de esta lonja de referencia en Castilla y León.
Estabilidad general en los cereales
El mercado de cereal mantiene una tónica plana en ambas provincias, Palencia y Valladolid, sin variaciones semanales. La cebada, el trigo, la avena, el centeno, el maíz y los guisantes consolidan los niveles alcanzados en las últimas sesiones, en un contexto de espera por parte de operadores y agricultores. Así, la cebada sigue a 180 euros en Palencia y 182 en Valladolid, el trigo continúa, respectivamente a 187 y 189, con la avena cotizando a 142 euros, el centeno a 162, el maíz a 199 euros por tonelada y los guisantes a 205 euros.
No se registran cotizaciones para girasol, colza ni girasol alto oleico, que continúan apareciendo como S/C (sin cotización), reflejo de la falta de operaciones representativas o de referencias suficientes en esta sesión concreta.
Forrajes: continuidad absoluta de precios
En el bloque de forrajes, la situación es idéntica. Alfalfa, veza, avena forrajera y paja mantienen exactamente los mismos precios que la semana anterior tanto en Palencia como en Valladolid. El mercado sigue mostrando equilibrio, con demanda estable y sin presiones alcistas ni bajistas. La alfalfa continúa a 206 euros por tonelada, las vezas cotizan a 145 y la paja a 32 euros.
Tabla de cotizaciones – Sesión 16 de enero de 2026
Lectura del mercado
La sesión del 16 de enero confirma un escenario de estabilidad prolongada, típico de un periodo en el que el mercado interior asimila existencias y espera referencias externas más claras. La ausencia de movimientos sugiere equilibrio entre producción disponible y consumo, aunque también cierta cautela en la formalización de operaciones.
Desde la lonja se recuerda que estos precios son orientativos, no vinculantes y sujetos a negociación individual entre las partes.











