
El índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en un promedio de 127,1 puntos en febrero de 2025, lo que representa un incremento de 2,0 puntos (1,6%) respecto a enero. Este aumento se debe principalmente al encarecimiento del azúcar, los productos lácteos y los aceites vegetales, mientras que los precios de la carne se mantuvieron estables. A pesar del alza mensual, el índice general sigue siendo 33,1 puntos (20,7%) inferior al máximo registrado en marzo de 2022.
| Índice | Febrero 2025 | Cambio mensual | Cambio interanual |
|---|---|---|---|
| Índice de precios de los alimentos | 127,1 | +1,6% | +8,2% |
| Índice de cereales | 112,6 | +0,7% | -1,1% |
| Índice de aceites vegetales | 156,0 | +2,0% | +29,1% |
| Índice de carne | 118,0 | -0,1% | +4,8% |
| Índice de productos lácteos | 148,7 | +4,0% | +23,2% |
| Índice de azúcar | 118,5 | +6,6% | -15,8% |
Subida en los precios de los cereales
El índice de precios de los cereales alcanzó los 112,6 puntos en febrero, un incremento del 0,7% respecto a enero, aunque se mantiene 1,1% por debajo del nivel de febrero de 2024. Entre los principales factores que impulsaron esta subida se encuentran:
- La escasez de trigo en Rusia, que redujo las exportaciones y desplazó la demanda hacia otros mercados.
- Condiciones meteorológicas adversas en Europa, Rusia y Estados Unidos que han generado preocupación sobre la producción futura.
- La fuerte demanda de maíz estadounidense en el mercado internacional y la reducción de la oferta estacional en Brasil.
- En contraste, el precio del arroz bajó un 6,8%, debido a un exceso de oferta y a una baja demanda de importaciones.
El encarecimiento de los aceites vegetales
El índice de precios de los aceites vegetales aumentó hasta los 156,0 puntos en febrero, un incremento del 2,0% respecto a enero y 29,1% superior al nivel de hace un año. Los principales factores que impulsaron este aumento incluyen:
- Subida de los precios del aceite de palma debido a la reducción de la producción en el Sudeste Asiático.
- Aumento de la demanda de aceite de soja a nivel global, especialmente en la industria alimentaria.
- Preocupación por la oferta de aceites de girasol y colza, lo que elevó las cotizaciones en los mercados internacionales.
Estabilidad en los precios de la carne
El índice de precios de la carne se situó en 118,0 puntos en febrero, con una ligera reducción del 0,1% intermensual, aunque sigue siendo 4,8% superior al nivel del año pasado. Se observaron tendencias mixtas en los diferentes tipos de carne:
- Bajada de precios en la carne de ave y porcino, impulsada por un exceso de oferta en Brasil y la Unión Europea.
- Aumento en los precios de la carne de ovino, debido a la menor producción en Nueva Zelanda y la alta demanda global.
- Fuerte demanda mundial de carne de bovino, lo que incrementó las cotizaciones de la carne australiana, aunque los precios de la carne brasileña se redujeron por una oferta abundante.
Fuerte incremento en los productos lácteos
El índice de precios de los productos lácteos subió hasta 148,7 puntos en febrero, con un aumento del 4,0% respecto a enero y 23,2% más que en febrero de 2024. Entre las principales razones destacan:
- Subida del precio del queso (+4,7%), impulsado por la fuerte demanda importadora.
- Aumento del 4,4% en la leche en polvo, debido a la baja producción en Oceanía.
- Incremento del 2,6% en la mantequilla, causado por la reducción de la oferta en Oceanía y la alta demanda.
El azúcar, el producto con mayor encarecimiento
El índice de precios del azúcar alcanzó los 118,5 puntos en febrero, con un incremento del 6,6% respecto a enero. No obstante, sigue siendo 15,8% inferior al nivel de febrero de 2024. Las razones de esta subida incluyen:
- Reducción de la producción en India y posibles impactos de la sequía en Brasil.
- Fortalecimiento del real brasileño, lo que encarece las exportaciones de azúcar del país.
- Preocupaciones por la disponibilidad global de azúcar en la campaña 2024/25.
Conclusiones y perspectivas
El incremento en los precios de los alimentos en febrero de 2025 refleja la influencia de diversos factores como la demanda global, las condiciones climáticas y las limitaciones en el suministro. A pesar del alza interanual del 8,2%, los precios siguen lejos de los máximos alcanzados en 2022, lo que indica un mercado todavía inestable. La evolución en los próximos meses dependerá de la oferta global y de las condiciones climáticas en los principales países productores.












