
La crisis de la peste porcina africana (PPA) sigue escalando en España y ya deja un impacto económico cercano a los 717 millones de euros, según denuncia la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos. La organización reclama una reacción más contundente, con refuerzo de recursos, revisión de protocolos y medidas urgentes de apoyo para un sector estratégico.
La enfermedad avanza y obliga a reforzar la estrategia
La actualización semanal de la PPA confirma un goteo constante de casos positivos, lo que evidencia que las medidas actuales no están siendo suficientes para contener el virus.
La organización agraria insiste en la necesidad de revisar los protocolos vigentes y reforzar los recursos disponibles para mejorar la capacidad de respuesta ante la expansión de la enfermedad.
En este contexto, se valora positivamente la intensificación de la captura de jabalíes, medida clave para frenar la transmisión del virus, tal y como explicó Emilio García Muro. Sin embargo, consideran que esta acción es insuficiente por sí sola y que debe complementarse con nuevas estrategias.

717 millones en pérdidas y un impacto desigual
El impacto económico de la crisis es ya crítico. La organización cifra las pérdidas en casi 717 millones de euros a nivel estatal, acumuladas desde noviembre.
Las regiones más afectadas son:
- Aragón
- Cataluña
- Castilla y León
- Región de Murcia
Estas comunidades concentran buena parte de la producción porcina nacional, lo que amplifica el impacto económico y social de la crisis.
Un sector clave para la economía española
El sector porcino es uno de los pilares del sistema agroalimentario español, con un peso decisivo tanto en producción como en exportaciones.
“La PPA repercute a todo el estado. El sector porcino es uno de los más fuertes a nivel estatal y no hablemos del peso que tiene en las exportaciones”, señala la organización.
A pesar de que algunos países han aceptado el principio de regionalización sanitaria, otros mercados internacionales aún no lo reconocen, lo que agrava la situación en un contexto geopolítico complejo y limita las oportunidades comerciales.

Exigen activar ayudas prometidas hace cinco meses
Uno de los principales focos de crítica es la falta de medidas de apoyo al sector.
La organización solicita la convocatoria urgente de la mesa del sector porcino para:
- Analizar la evolución de la enfermedad
- Evaluar las medidas aplicadas
- Concretar el calendario de ayudas
Estas ayudas fueron anunciadas por el Ministerio al inicio de la crisis, pero cinco meses después siguen sin materializarse, lo que incrementa la incertidumbre entre los productores.
Críticas al Gobierno por la gestión estatal
La organización también ha criticado la actuación del ministro Luis Planas durante su reciente reunión con el comisario europeo Olivér Várhelyi en Sevilla.
Considera que el encuentro ha tenido un enfoque demasiado regional, al centrarse únicamente en organizaciones andaluzas, pese a que la crisis afecta a múltiples comunidades autónomas.

Falta de transparencia en los controles fronterizos
Otro punto crítico es la falta de información sobre los controles en aduanas, especialmente en infraestructuras clave como el Puerto de Algeciras.
Según la organización, el Ministerio no ha informado al sector sobre el estado de estos controles, a pesar de que forman parte del paquete de 43 medidas aprobado en abril de 2024.
Esta falta de transparencia genera dudas sobre la eficacia de las barreras sanitarias para evitar la entrada o propagación del virus.

Un problema estructural que exige respuesta inmediata
La crisis de la PPA no solo es sanitaria, sino también económica y estratégica.
La combinación de pérdidas millonarias, incertidumbre en los mercados internacionales y falta de medidas concretas sitúa al sector porcino en una posición delicada.
La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos concluye que es imprescindible:
- Intensificar recursos
- Ampliar medidas de control
- Activar ayudas económicas urgentes
- Coordinar una respuesta estatal real
Sin estos pasos, el riesgo no es solo la expansión de la enfermedad, sino el debilitamiento de uno de los sectores más potentes del campo español.








