• Hasta el momento se produce bajo la marca de garantía de Especialidad Tradicional Garantizada

Carlos Serrano, en representación de Confecarne, dio la bienvenida a los asistentes y destacó que esta IGP busca fundamentalmente que este producto solo pueda ser fabricado en nuestro país y siga siendo reconocido como un producto genuinamente español.Recientemente Confecarne convocó una reunión para empresas dedicadas a la producción de jamón curado con el objetivo de analizar y debatir la posibilidad de crear una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el jamón serrano. Esta nueva figura vendría a sustituir a la actual ETG, Especialidad Tradicional Garantizada. 

Se pusieron de manifiesto diversas iniciativas empresariales llevadas a cabo en el extranjero que están buscando elaborar jamón serrano ante la demanda de producto que se realiza en otros países. Ante esta situación, los presentes coincidieron en que debe lograrse una mejor y mayor protección de este producto, que es parte esencial del patrimonio de la industria cárnica española, con dos objetivos esenciales:

  • · Limitar la producción de jamón serrano exclusivamente a España.
  • · Lograr una protección del término Jamón Serrano en la Unión Europea y en terceros países a través de los acuerdos comerciales UE-Terceros.

La figura de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) es la idónea para lograr esos fines según coincidieron los asistentes, ya que proporciona una protección muy superior a la actual ETG, aunque es un proyecto cuya tramitación ante la Comisión Europea será larga y compleja ya que será la primera vez que se solicita la sustitución de una ETG por una IGP, y porque cabe esperar la oposición de algún país.

Pese a esto, las empresas presentes manifestaron su apoyo a este proyecto, y se acordó convocar próximamente una reunión técnica, para afinar el contenido y requisitos del pliego de condiciones y posteriormente una nueva reunión con empresarios del sector, para la aprobación final del Pliego de Condiciones y la presentación de la solicitud de la IGP del Jamón Serrano al Ministerio de Agricultura.

El marco normativo que regula las indicaciones geográficas protegidas fue expuesto por Pilar Velázquez, del despacho Gay Vendrell Abogados. En su intervención reconoció la complejidad de la normativa comunitaria consecuencia de aunar los intereses de 28 países. Destacó que la política de calidad de la Unión Europea confiere una protección especial a los productos alimenticios comunitarios, buscando la leal competencia, la adecuada información de los consumidores y la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual. Destacó el mayor nivel de protección que otorgan las DOPs e IGPs frente a las ETGs, y cómo la protección de la propiedad intelectual, que se aplica exclusivamente a las dos primeras, se ha reforzado con el nuevo Reglamento 1151/2012 como un derecho de marca. Además, todos los países que han firmado los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se obligan a respetar ese derecho.

A continuación, para ejemplificar el funcionamiento de una IGP ya en marcha, Jaime Ballester, Presidente de la IGP Sobrasada de Mallorca y Antonia Torres, Gerente de la misma, expusieron su funcionamiento y las funciones de control de calidad de las piezas y la defensa y promoción del producto que realiza el Consejo Regulador.

Los secretarios generales de Anice y Fecic, Miguel Huerta y Josep Collado, expusieron las líneas generales del proyecto. Uno de los aspectos más importantes es jjustificar el vínculo geográfico del jamón serrano con el territorio español. Este vínculo se ha establecido por la climatología propia y exclusiva de España (según la clasificación climática de Köppen Geiger, de la Agencia Estatal de Meteorología), así como por los mohos y levaduras presenten en los jamones serranos españoles, que participan activamente en la obtención de las características particulares y exclusivas del jamón serrano español, y que no se dan en otros jamones curados europeos, de acuerdo con el estudio realizado por la Universidad de Extremadura.

Otras líneas sobre las que descansa este proyecto son el disponer de un órgano de gestión y/o coordinación (consejo regulador) y acceder a fondos de promoción de la Unión Europea, todo ello basándose en un Pliego de condiciones casi idéntico a la ETG, al que habría que incorporar algunos cambios menores, y que no conlleve costes elevados.

Clemente Mata, Subdirector General de Calidad Diferenciada y Agricultura Ecológica, señaó lo novedoso de esta iniciativa, que por primera vez va a plantear la sustitución de una ETG por una IGP, lo cual suscita una lógica incertidumbre. Manifestó además que no es imposible lograr una IGP para el jamón serrano pero que hay que tener presente la complejidad añadida que supone la existencia previa de una ETG.

Por esta circunstancia pidió el máximo apoyo sectorial para evitar que pudiera haber oposición de operadores españoles a este proyecto. En este sentido, manifestó que habiendo sido las Comunidades Autónomas consultadas sobre este proyecto, no han manifestado ninguna objeción al mismo.

En cuanto a la Comisión Europea, su respuesta ha sido reservada, limitándose a indicar que si la petición está justificada, será viable, señaló que un aspecto muy importante es la justificación geográfica de la futura IGP, debido a su gran ámbito geográfico de elaboración.

A continuación pasó Mata explicó a los asistentes el proceso a seguir, desde el momento en que se registre en el Ministerio, por parte de las organizaciones representativas, la solicitud de la IGP, y su consiguiente tramitación tanto en España como en Bruselas.