
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha solicitado formalmente a la Comisión Europea la activación del fondo agrícola de crisis para hacer frente a las pérdidas ocasionadas por las sucesivas borrascas que han afectado de manera severa a amplias zonas del sur de España. Así lo ha anunciado este 12 de febrero de 2026, coincidiendo con el inicio de un viaje de tres días por algunas de las áreas más perjudicadas en las provincias de Huelva, Cádiz, Sevilla y Córdoba.
Las intensas lluvias, los fuertes vientos y las inundaciones registradas en los últimos meses han provocado daños cuantiosos en explotaciones agrícolas y ganaderas, infraestructuras de riego y caminos rurales, especialmente en Andalucía. Ante esta situación, el ministro ha trasladado a Bruselas la necesidad de activar el instrumento europeo de apoyo extraordinario al sector agrario, al tiempo que ha subrayado el compromiso del Gobierno de España para acompañar a los profesionales afectados en la recuperación.
El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, visitará Andalucía la próxima semana, lo que refuerza la interlocución entre las autoridades españolas y comunitarias para evaluar sobre el terreno el alcance del temporal y las posibles medidas de apoyo.
Desplazamiento de Luis Planas a Andalucía
Luis Planas ha explicado que su desplazamiento a Andalucía responde a un triple objetivo: “ver los daños ocasionados, escuchar a los agricultores y ganaderos para conocer los problemas derivados de esta situación y analizar cómo podemos colaborar desde el Gobierno para la recuperación de las zonas afectadas y salir adelante”.
El ministro ha insistido en la importancia de mantener un contacto directo con los profesionales del sector, así como con las organizaciones agrarias y las administraciones autonómicas y locales, para articular una respuesta coordinada. En este sentido, ha destacado la necesidad de colaboración entre el Gobierno central, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de los municipios damnificados.
Además de la solicitud a la Comisión Europea, el Ejecutivo trabaja ya en un plan de medidas de respuesta que incluirá ayudas para compensar las pérdidas sufridas por agricultores y ganaderos y actuaciones destinadas a reconstruir infraestructuras productivas dañadas, como sistemas de riego, caminos rurales o instalaciones agrícolas.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado martes la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil para los territorios que han sufrido los temporales entre el 10 de noviembre de 2025 y el 9 de febrero de 2026. Esta declaración permitirá activar distintos mecanismos de apoyo y facilitar la tramitación de ayudas extraordinarias.
No obstante, el ministro ha reconocido que todavía no es posible realizar una valoración precisa del impacto económico total. Las dificultades de acceso a numerosas áreas anegadas, así como la previsión de que continúen las lluvias en los próximos días, impiden que peritos y técnicos puedan completar las inspecciones necesarias para cuantificar los daños con exactitud.
La visita ministerial comenzó en Moguer (Huelva), donde Luis Planas mantuvo un encuentro con representantes de la Asociación Onubense de Productores y Exportadores de Fresa (Freshuelva), cooperativas agrarias y la comunidad de regantes de El Fresno.
Huelva concentra casi el 96 % de la producción nacional de frutos rojos, un sector estratégico tanto por su peso económico como por su capacidad exportadora. Las borrascas han afectado a la fase inicial de la campaña de recolección, especialmente en explotaciones de fresas, arándanos y frambuesas.
El ministro pudo comprobar in situ los daños ocasionados por los fuertes vientos en una explotación de fresas cuyos invernaderos resultaron seriamente afectados. En este caso, las estructuras ya han sido reconstruidas gracias a la cobertura del seguro agrario, lo que, según Planas, demuestra la eficacia del sistema como herramienta de protección ante adversidades climáticas.
Hasta el momento, Agroseguro ha recibido notificaciones de daños en Huelva por parte de 350 agricultores, con una superficie afectada de 2.400 hectáreas distribuidas en 5.200 parcelas. Estas cifras reflejan la magnitud del impacto en una provincia donde el sector de los frutos rojos genera miles de empleos directos e indirectos.
Durante su visita, el ministro ha puesto en valor el sistema español de seguros agrarios, al que ha calificado como “la mejor herramienta de protección para agricultores y ganaderos” frente a fenómenos meteorológicos adversos.
Planas ha recordado que los riesgos asociados a episodios de borrascas —fuertes lluvias, viento e inundaciones— están contemplados en las pólizas del sistema, lo que permite agilizar las indemnizaciones a los afectados que hayan contratado cobertura.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha consolidado en 2026 la subida presupuestaria superior al 10 % ya experimentada en 2025. Con una dotación de 315 millones de euros, el presupuesto destinado al apoyo del seguro agrario ha aumentado significativamente desde 2018, cuando partía de 211 millones de euros.
En el caso concreto de Andalucía, los agricultores y ganaderos que contrataron una póliza en 2025 recibieron una ayuda estatal superior a los 32 millones de euros, más del doble de la aportada por la Junta de Andalucía. En términos generales, la subvención pública cubrió en torno al 45 % del coste neto del seguro, lo que facilita el acceso de los productores a esta herramienta de protección.
La agenda del ministro incluye también la visita a una explotación de cebollas en La Barca de la Florida, en el término municipal de Jerez de la Frontera (Cádiz), una de las zonas que ha sufrido numerosas inundaciones debido a los desbordamientos del río Guadalete.
Jerez, uno de los municipios más extensos de España, cuenta con una importante actividad agraria diversificada. Aunque algunos cultivos de primavera como el algodón o el girasol aún no habían sido sembrados en el momento de las lluvias más intensas, preocupa el estado de las tierras, la pérdida de cosechas hortícolas y los daños en infraestructuras agrarias.
En provincias como Sevilla y Córdoba también se han registrado anegamientos en explotaciones y deterioro de caminos rurales, lo que dificulta el acceso a las fincas y complica las labores agrícolas y ganaderas.
Las sucesivas borrascas han puesto de manifiesto, una vez más, la vulnerabilidad del sector agrario ante fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes e intensos. En este contexto, la activación del fondo agrícola de crisis de la Unión Europea se presenta como un instrumento clave para complementar las medidas nacionales y autonómicas.
Luis Planas ha reiterado el compromiso del Gobierno con el sector primario y ha subrayado que la recuperación no solo debe centrarse en compensar pérdidas, sino también en reforzar la resiliencia de las explotaciones ante futuros episodios climáticos adversos.
Mientras continúan las lluvias en algunas zonas y los técnicos trabajan para evaluar los daños, el Ejecutivo confía en que la coordinación entre administraciones y el respaldo europeo permitan ofrecer una respuesta ágil y eficaz. El objetivo, según ha señalado el ministro, es claro: que agricultores y ganaderos puedan recuperar cuanto antes su actividad y garantizar la continuidad de un sector esencial para la economía y el abastecimiento alimentario del país.










