
El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo para reforzar la competitividad del sector vitivinícola de la Unión Europea. Con 43
votos a favor y solo 2 abstenciones, la Comisión de Agricultura ha aprobado la posición del Parlamento sobre el nuevo paquete legislativo del vino, un conjunto de medidas que introduce una mayor flexibilidad presupuestaria, amplía las herramientas de gestión de crisis y moderniza ámbitos esenciales como la promoción, el etiquetado y la sanidad vegetal.
Este avance legislativo, liderado por la eurodiputada del Partido Popular Esther Herranz García, refuerza la propuesta inicial presentada por la Comisión Europea el pasado marzo, incorporando elementos decisivos que permitirán a los viticultores europeos adaptarse mejor a las condiciones de cada región y hacer frente a un contexto de crisis persistente en la cadena de valor del vino.
Flexibilidad presupuestaria y apoyo directo al viticultor
Uno de los pilares del paquete es la introducción de una flexibilidad sin precedentes en el uso de los fondos europeos. A partir de la entrada en vigor del nuevo reglamento, los Estados miembros podrán utilizar los fondos comunitarios para financiar medidas de gestión de crisis, como el arranque o la destilación de emergencia, que hasta ahora solo podían ser cubiertas con fondos nacionales.
Además, se permitirá transferir los fondos sectoriales no agotados de un ejercicio al siguiente, una medida largamente reclamada por el sector que evitará la pérdida de recursos presupuestarios no utilizados. Esta posibilidad ofrece a los Estados miembros un margen temporal más amplio para planificar sus programas nacionales de apoyo, facilitando la ejecución y maximizando el impacto de las inversiones.
Herranz destacó la importancia de esta medida: “Con este paquete legislativo pretendemos poner a disposición de todos los viticultores europeos un amplio catálogo de herramientas que se puedan adaptar a la realidad de cada región vitivinícola”, subrayó.
Nuevas reglas para la promoción y el etiquetado
El texto aprobado también introduce promoción del vino en terceros países,cambios sustanciales en la un ámbito clave para la internacionalización del sector. La nueva normativa permitirá prorrogar las campañas de promoción cada cinco años, dotando de continuidad a las acciones de marketing exterior y facilitando la consolidación de mercados estratégicos fuera de la UE.
Otra novedad significativa es la incorporación del etiquetado electrónico, un avance que moderniza la comunicación con el consumidor y se alinea con la digitalización del mercado agroalimentario europeo. Este sistema permitirá incluir información ampliada sobre el origen, la sostenibilidad y los valores nutricionales del vino mediante códigos QR o enlaces web, reduciendo el uso de papel y mejorando la transparencia.
Lucha contra enfermedades y resiliencia del viñedo europeo
El paquete también refuerza la capacidad de respuesta frente a amenazas sanitarias. Las actuaciones destinadas a prevenir y combatir enfermedades muy contagiosas, como la flavescencia dorada, podrán ser financiadas al 100 % con fondos comunitarios, una medida que aliviará la carga económica de los productores y aumentará la eficacia de los programas de control fitosanitario.
La eurodiputada española subrayó que este tipo de medidas resultan esenciales para “asegurar una igualdad de condiciones entre los viticultores de todos los Estados miembros, especialmente aquellos que no cuentan con la capacidad financiera suficiente para afrontar estas crisis solo con fondos nacionales”.
Negociaciones interinstitucionales antes de fin de año
Tras la aprobación del informe por parte de la Comisión de Agricultura, el Parlamento Europeo iniciará en las próximas semanas las negociaciones con el Consejo de la UE. El objetivo es alcanzar un acuerdo definitivo antes de que finalice 2025, de modo que las nuevas medidas puedan aplicarse a partir de la siguiente campaña vitivinícola.
Durante noviembre y diciembre se celebrarán reuniones técnicas para cerrar los aspectos pendientes del texto legislativo, en un proceso que la eurodiputada Herranz calificó de “fundamental para garantizar que el sector vitivinícola europeo cuente con un marco flexible, moderno y justo”.
El mandato negociador aprobado por el Parlamento otorga legitimidad a la institución para defender las prioridades fijadas en el informe, que incluyen la flexibilidad presupuestaria, el refuerzo de las medidas de promoción y la protección sanitaria del viñedo. Herranz expresó su satisfacción por “haber recogido en el informe todas las prioridades que se habían planteado desde el Grupo Popular Europeo y en el borrador inicial presentado en mayo”.
Un acuerdo con amplio consenso político
El paquete legislativo ha recibido un amplio respaldo político dentro de la Comisión de Agricultura. Con 43 votos a favor y solo 2 abstenciones, el consenso logrado evidencia la urgencia y la necesidad de medidas eficaces para estabilizar el mercado del vino en un contexto de descenso de consumo, incremento de costes de producción y pérdida de competitividad frente a países terceros.
El texto incorpora, además, las principales demandas del sector recogidas por el Parlamento Europeo en los últimos años, como la simplificación de los procedimientos administrativos, la mejora de la transparencia en la gestión de fondos y la promoción de la sostenibilidad como eje de la estrategia vitivinícola europea.
Impacto esperado en el sector vitivinícola europeo
Con la entrada en vigor de este paquete, el sector podría beneficiarse de una mejor coordinación entre fondos nacionales y comunitarios, mayor previsibilidad presupuestaria y una capacidad ampliada para responder a crisis estructurales como los excedentes de producción o las enfermedades del viñedo.
A medio plazo, las medidas de promoción prolongada y etiquetado electrónico se espera que refuercen la presencia del vino europeo en los mercados internacionales, especialmente en Asia y América, donde el consumo de vino sigue creciendo.
Asimismo, la financiación al 100 % de actuaciones sanitarias contribuirá a fortalecer la sanidad vegetal del viñedo europeo, minimizando pérdidas económicas y protegiendo el patrimonio vitícola de regiones históricas como La Rioja, Burdeos, Toscana o el Alentejo.
Conclusión: un paso decisivo hacia un futuro más resiliente para el vino europeo
El paquete legislativo impulsado por Esther Herranz marca un punto de inflexión en la política vitivinícola de la Unión Europea. Representa una apuesta por la flexibilidad, la sostenibilidad y la modernización, pilares necesarios para enfrentar los desafíos de un sector que combina tradición, cultura y economía en millones de explotaciones familiares.
Si las negociaciones con el Consejo concluyen con éxito antes de final de año, los viticultores europeos podrán iniciar la próxima campaña con un nuevo marco normativo adaptado a la realidad postcrisis, con herramientas reforzadas para la gestión de riesgos, una promoción más efectiva en mercados internacionales y un mayor apoyo financiero ante emergencias sanitarias y productivas.
Tags: Parlamento Europeo, Esther Herranz, sector vitivinícola, vino europeo, Comisión de Agricultura, fondos europeos, etiquetado electrónico, promoción internacional, gestión de crisis, flavescencia dorada, Grupo Popular Europeo, Bruselas.









