
Jorge Buxadé es el máximo responsable de la delegación de Vox en el parlamento europeo, por tanto, una voz más que autorizada para conocer que se mueve en Bruselas, en lo que a la agricultura y ganadería se refiere en un momento clave para el sector con el arranque de la legislatura, el nuevo comisario, la posible ratificación del acuerdo con Mercosur o la situación del lobo

Por empezar por lo más reciente ¿Qué opinión tienen desde VOX sobre el reciente documento presentado por la Comisión Europea Visión sobre la Agricultura y la Alimentación 2040?
La primera lectura sería como decir que ni una mala palabra, pero ni una buena acción. Efectivamente parece que hay un cambio de retórica, de términos, pero se mantienen intactos todos los principios y las ambiciones climáticas del Pacto Verde de la actual PAC y de sus estrategias.
Desde VOX consideramos que la Comisión aún no se ha dado cuenta de que se necesita un cambio de rumbo radical en la política comunitaria sobre la agricultura y la ganadería.
Desde el Parlamento Europeo con el Grupo Patriotas por Europa hicimos una OPA, no hostil, sino una OPA amistosa al resto de grupos para suspender el Pacto Verde pero esa política sigue para adelante.
La ley de restauración de la naturaleza, por ejemplo, es otro tema que no debe avanzar más. Propuesta como las que hace de que no haya posibilidad de trabajar la tierra a esos dos metros en los márgenes fluviales, no tiene ningún sentido en una región como Castilla y León. Estamos hablando de muchas hectáreas que van a ser improductivas y esto no tiene ningún sentido.
Hay que darle un giro total a toda la política que incida en la agricultura y la ganadería, y creo que es clave que los diputados españoles tenemos que trabajar por los intereses de España y de nuestros agricultores, nuestros ganaderos y dejarnos de otros principios.
¿Cómo valoran la actual PAC? Ahora que se comienza a trabajar en una nueva reforma de esta ¿Qué proponen desde VOX?
Hay dos cosas fundamentales. Una, poner de manifiesto que la PAC es la hermana pobre ya en el presupuesto de la Unión Europea. En el año 80, la PAC era el 80% del presupuesto de la Unión, y, creo que en el 2023, no llegó al 25%. Entonces, lo que era un mecanismo para mejorar la competitividad de los agricultores europeos se ha convertido en un mecanismo para la imposición de esa condicionalidad ideológica que consideramos desde VOX que se debe cambiar.
La PAC, la agricultura europea necesita más dinero y, sobre todo, gestionarlo mejor, sin condicionalidad ideológica, pensando, fundamentalmente, que lo más importante es garantizar la rentabilidad de las explotaciones. Ese debería ser el único criterio, la rentabilidad de las explotaciones.
Porque de la otra parte, de la sostenibilidad ambiental, de eso ya se ocupan los agricultores y ganaderos. No es necesario que ningún burócrata le dé una lección en una buena gestión del agua, por ejemplo. Son ellos los que nos dan lecciones a nosotros de cómo no se malgasta ni una sola gota. Y, por tanto, ese es el camino.
Y todo lo que no sea eso, rentabilidad de las explotaciones, para garantizar el relevo generacional, va a ser un fracaso. 
Desde el campo se ve con preocupación esa anunciada ampliación de la UE de los 27
Que la Unión Europea crezca, que el proyecto de la Unión crezca, en principio es una cosa buena. Pero no se pueden tomar decisiones por puros criterios estratégicos o geoestratégicos y olvidando las consecuencias que tienen para el sector primario o para la industria o para el resto de los sectores.
Efectivamente. Esto ya ha sucedido con las incorporaciones del año 2004. Y, por tanto, eso se tiene que medir. Y el problema es que los criterios de adhesión siempre son ideológicos. No tienen en cuenta esas circunstancias.
España estuvo 30 años pidiendo entrar a la Unión Europea. Y ahora se plantea que haya países que puedan entrar en 5 años o en 6 años. Carece de sentido.
¿Cuál es su posición respecto al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur? ¿Cree que este acuerdo podría perjudicar a los agricultores y ganaderos españoles?
Nos preocupa y mucho a todos los que integramos VOX. Nos preocupa mucho porque Mercosur llega en un momento en el que los agricultores y los ganaderos ya están saturados. Ya no hay margen. Toda la normativa, la burocracia, los impuestos verdes, ya tienen al sector y a las explotaciones al límite de la rentabilidad.
Un acuerdo que se ha tardado 20 años en negociar, las condiciones son distintas ahora que cuando se inició el proceso. Hace 20 años Marruecos no era el exportador de tomate que ha inundado los mercados europeos. Si a eso añadimos la entrada de los países de Mercosur, puede ser un golpe definitivo. Estamos hablando de liberalizar el 82% de las importaciones agroalimentarias.
Una liberalización que trae consigo la entrada masiva de carne de vacuno, de ave, de azúcar…. Pongo tres ejemplos de tres productos que en Castilla y León son determinantes.
Mercosur, si finalmente se ratifica, es el ejemplo más evidente de lo mal que se cierran los acuerdos comerciales en Europa. Porque son acuerdos no sectoriales.
Nosotros en VOX siempre hemos defendido que los acuerdos con terceros países tienen que ser sectoriales. Cerramos un acuerdo con tal país para la agricultura, para la ganadería. Pero cuando tú metes toda la economía europea en un paquete, al final sacrificas sectores. Y la agricultura y la ganadería han sido siempre la víctima en los últimos 40 años.
En cuanto a si se aprobará, yo creo que no va a ser nada fácil, porque hay países que están en una posición muy clara ahora mismo, como son Francia y Polonia, que son dos países con mucho peso. Y dentro del Parlamento Europeo, el peso de Patriotas por Europa también marca mucho.
A partir de ahí no tengo ninguna duda que Úrsula von der Leyen y la Comisión quieren aprobarlo.
Pero van a tener que encontrar el momento para “engañar” a la gente. Y supongo que están esperando el momento.
¿Y sobre unos hipotéticos aranceles Trump?
Creo que aquí hay mucha demagogia y mucha propaganda ideológica. Santiago Abascal es el único político español que ha estado en Washington y allí delante de la administración Trump ha dicho, ojalá no se establezcan estos aranceles. Pero lo que nos tiene que preocupar a nosotros es lo que estamos haciendo con el sector primario en España y en toda Europa.
Lo que nos tiene que preocupar es la política de Bruselas. El que en los últimos años se hayan perdido más de 45.000 explotaciones ganaderas o 100.000 trabajadores en el sector. Esto no es culpa de unos aranceles que ni siquiera se han establecido aún.
Por tanto, lo que hay que hacer es tener buenas relaciones con los Estados Unidos y cerrar, igual que hacemos con países como Turquía, Egipto o Sudáfrica, un buen acuerdo con Estados Unidos que es un socio necesario para nuestra economía.
¿Qué medidas propone VOX para proteger a los productores nacionales frente a la competencia de países extracomunitarios?
Lo primero es que los acuerdos comerciales sean separados. Pero, además, recuperar el principio de preferencia comunitaria. Es algo que funcionó en los años 60, que estaba en la base de la Comunidad Económica Europea y que ahora los burócratas en Bruselas se han olvidado.
Además, se deben revisar todos los acuerdos de libre comercio que ahora mismo tenemos.
Junto a esto, debe quedar claro que no entra en Europa ningún producto producido en terceros países que no cumpla las condiciones que se exigen a los nuestros.
Por eso muchas veces se habla de las cláusulas espejo, pero es que en las cláusulas espejo hay países en los que no tienen ni siquiera sentido. Las condiciones laborales en Marruecos o en Egipto no son las nuestras. Por supuesto que con Marruecos hay que tener una posición más dura aún.
Nosotros hemos reclamado ya en el Congreso la suspensión del acuerdo comercial y agrícola entre la Unión Europea y Marruecos, en tanto no se cumpla ese principio de preferencia comunitaria y no pongamos fin al fraude en frontera. Son muy importantes los controles en frontera. Recuerdo que, hace tres semanas, COAG denunció que por el puerto de Algeciras había un fraude de 71 millones de euros porque ni siquiera se está garantizando el control de la cuota.
Con este paquete de medidas nos protegeríamos frente a los países terceros.
Y luego un tema muy importante, que es una gran campaña de información, de sensibilización, como se quiera decir, para todos los españoles de consumir producto nacional, hecho en España y producido en España.
Tenemos la mejor agricultura y la mejor ganadería del mundo. Y estamos permitiendo que entren productos que no cumplen las mismas condiciones, que compiten deslealmente y que además que ponen en riesgo nuestra seguridad alimentaria. Las alertas sanitarias en frontera cada vez son mayores y eso nos debe preocupar
VOX ha criticado en varias ocasiones la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo. ¿Podría explicar las razones de esta oposición y cómo propone equilibrar la producción agrícola con la sostenibilidad ambiental?
He escrito hasta un libro que se titula Globalismo sobre este tema. La Agenda 2030 es un programa muy claro que tiene por finalidad, en lo que afecta a la agricultura y a la ganadería, desmantelar la producción agraria en los países occidentales, en este caso en Europa, para la entrada masiva de producción de terceros países.
Así está escrito entre famosas 169 metas de la Agenda 2030, expresamente se dice que hay que intensificar las importaciones de productos de países en desarrollo.
Y por supuesto hay una parte más política que es el que la Agenda 2030 pretende igualar todo, que cualquier diferencia, cualquier identidad sea eliminada.
Y por supuesto el Pacto Verde es la ejecución sistemática de esa Agenda 2030. Cuando se dice a los ganaderos de Castilla y León que los purines o que las emanaciones naturales de los animales perjudican al planeta, pero que tenemos que traer el ganado de Australia, de Nueva Zelanda o de los países de Mercosur, es un puñetero engaño.
Lo que propugnamos desde VOX es recuperar lo que ha sido Europa siempre. Productividad, rentabilidad, rendimiento, riqueza y ciencia. Porque la Agenda 2030 tiene mucho de fanatismo, de pura secta.
Un ejemplo muy evidente para el sector es cuando se decide en Bruselas eliminar un fitosanitario sin alternativa en el mercado, y en buena parte de las ocasiones, sin que este muy claro el perjuicio que genera. Y eso al final redunda en costes.
Las protestas en el campo siguen, buena parte del sector cree que los políticos legislan sin tenerles en cuenta ¿Es el sector agrario el gran olvida de la política europea?
El sector tiene toda la razón. Olvidado por Bruselas, olvidado por Madrid y olvidado por los gobiernos regionales.
¿Por qué? Pues porque los dos grandes partidos hacen números y dicen cuántos votantes hay en este sector y por tanto están mirándolo todo en términos de voto. Y nosotros no miramos eso en términos de voto. Lo miramos en términos de soberanía nacional, de patriotismo. Luego nos acusan de nacionalistas. Pero al final nosotros sabemos que lo importante es producir tus productos.
En el confinamiento había 45 millones de urbanistas metidos en sus casas y por las mañanas nos levantábamos, abríamos la nevera y había pescado, había carne, había verduras, había hortalizas, había fruta. Y hay que explicarlo cómo sucede eso y quienes son los responsables de eso, para valorar su trabajo.
¿Qué opinión tiene sobre la gestión actual de los recursos hídricos en España y cómo afecta al sector agrícola?
VOX ha defendido siempre el plan nacional del agua desde el mismo momento en que nace como partido. Una expresión Plan Nacional del Agua que me gusta más que la de Plan hidrológico nacional. A mí me gusta más la expresión de plan nacional del agua
Es un Plan que sólo busca garantizar que haya agua en todos los lugares de España y agua en cantidad suficiente. Porque en España hay agua suficiente. El agua es de todos, el Ebro no es de ninguna región, ni el Duero es de ninguna región.
Tenemos que compartir ese agua y hay que hacer infraestructuras, por supuesto. La capacidad de embalse de agua yo creo que en los últimos 30 años no ha crecido en España. Y necesitamos agua y necesitamos infraestructuras y además adaptadas al terreno.
Leía viniendo hacia aquí, no sé si me lo corregirás, que el porcentaje de regadío en Castilla y León es menor que en la media nacional. Es una barbaridad cuando precisamente Castilla y León tiene mucha agua. Entonces quiero decir que no se están haciendo infraestructuras.
Las confederaciones hidrológicas se han convertido en un enemigo de los agricultores.
Y además es muy sencillo, si es que cualquiera que vaya en un tren o en una carretera lo ve, tú vas por cualquier carretera de España y de repente ves un pequeño bosque, un verde, y es porque hay un río al lado, o porque alguien ha llevado agua hasta allí.
El tema del lobo ¿Será España y Europa capaz de solventar esta situación?
Se ha avanzado algo, efectivamente, el convenio de Berna, pues esto es el primer paso, nosotros en Patriotas por Europa hemos pedido ya la modificación de la Directiva Habitat, como grupo parlamentario, y aquí en España me consta que nuestro grupo parlamentario ha pedido la modificación del DESPRE. Los fanáticos siguen mandando en Bruselas y Madrid, pero yo creo que estamos en el camino correcto.
Por supuesto que no tiene ningún sentido, creo que son 6.000 cabezas de ganado este último año en Castilla y León, solo en Castilla y León, que no se puedan cazar esos depredadores que además tienen un censo en claro crecimiento…
Los lobos ya no es que estén en el norte de Castilla y León, es que están a las puertas de Madrid. Entonces, por lo tanto, eso es lo más importante, que se pueda abrir la posibilidad de la caza con esa finalidad de control de la población y, por supuesto, que no se haga descansar sobre el propietario el coste. Por lo tanto, tiene que haber compensaciones más justas.








