
El otoño de 2025 está dejando en Andalucía un escenario meteorológico fuera de lo habitual: temperaturas 2,2 °C por encima de la media histórica, lluvias ligeramente superiores a lo normal y una distribución muy desigual entre provincias. Este conjunto de anomalías térmicas e hídricas, señalan desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de aquella región, está modificando el comportamiento vegetativo de los cultivos, alterando los ciclos de plagas y enfermedades, y condicionando decisiones de manejo en un momento clave del calendario agrícola.
Condiciones climáticas: el núcleo del problema
Noviembre de 2025 está siendo cálido y algo más lluvioso que lo normal en Andalucía. La temperatura media mensual alcanza 14,6 °C, frente a los 12,4 °C del promedio histórico. Tanto las mínimas (+2,1 °C) como las máximas (+2,2 °C) están claramente por encima de su rango habitual, confirmando un mes térmico anómalamente suave.
La precipitación media de noviembre asciende a 70 mm, frente a los 61 mm históricos, lo que supone un 16 % más de lluvia, aunque de forma muy irregular según zonas:
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Más húmedo en Guadalquivir y Atlántico (Córdoba, Sevilla, Huelva, parte de Cádiz y Jaén).
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Normal o seco en Mediterráneo y zonas orientales (Almería, Málaga, casi toda Granada).
Si se amplía la mirada al trimestre agrícola septiembre–noviembre 2025, el ecoclimatograma confirma que la región acumula 1,7 °C más de temperatura y 20–25 mm menos de lluvia que la serie histórica.
Tabla resumen del comportamiento climático
| Variable | Valor 2025 | Histórico | Diferencia |
| Temperatura media noviembre | 14,6 °C | 12,4 °C | +2,2 °C |
| Precipitación noviembre | 70 mm | 61 mm | +16 % |
| Temperatura media trimestre S–N | 19,1 °C | 17,4 °C | +1,7 °C |
| Precipitación acumulada S–N | 123 mm | 146 mm | –20/25 mm |
Cítricos: plagas activas y riesgo de enfermedades
En cítricos, el otoño suave favorece que plagas clave mantengan actividad más tiempo: cochinillas, pseudocóccidos, mosca blanca, tetraníquidos, tenuipálpidos y algunos minadores. Las noches no frías permiten que sobrevivan adultos y estadios móviles en un momento del año donde normalmente declinan bruscamente.
Las lluvias de noviembre generan:
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Lavado parcial y reducción temporal de actividad de plagas.
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Mayor riesgo de Phytophthora, aguado y podredumbres de pedúnculo.
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Problemas graves en terrenos con drenaje deficiente o fruta próxima al suelo.
Se recomienda revisar parcelas antes de recolección, evitar cosechar con fruto mojado, extremar el drenaje y aplicar medidas culturales antes que tratamientos fitosanitarios, especialmente tan cerca de la campaña de corte.
Olivar: mosca activa y riesgo elevado de repilo
Con la recolección para aceite ya iniciada, las temperaturas suaves están prolongando la actividad de Bactrocera oleae, especialmente en parcelas donde aún queda aceituna. Aunque la lluvia reduce el vuelo, el ambiente cálido y húmedo permite que las pupas evolucionen y los adultos sobrevivan más tiempo, aumentando el riesgo de ataques tardíos y pérdidas de calidad (acidez y defectos organolépticos).
El riesgo de repilo es muy alto: olivares densos, poco aireados o con antecedentes son especialmente vulnerables. También sube el riesgo de antracnosis en variedades sensibles en ambientes húmedos.
Además, las lluvias intensas sobre suelos pesados incrementan el peligro de asfixia radicular y compactación por maquinaria.
Cereales de invierno: buen arranque, pero con amenazas
La mezcla de lluvias recientes y temperaturas altas favorece la emergencia rápida y un arranque vegetativo óptimo. Sin embargo:
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Aumenta la actividad de pulgones, vectores de virosis.
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Encharcamientos ocasionales pueden causar damping-off y nascencias irregulares.
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Si el invierno continúa suave y húmedo, se sientan las bases para septoriosis y royas.
Las recomendaciones incluyen ajustar siembras según humedad real del perfil, evitar suelos encharcados y vigilar presencia de pulgón.
Vid: retraso de senescencia y riesgo de enfermedades de madera
Aunque el impacto inmediato es bajo, un noviembre cálido puede retrasar el final del ciclo, prolongando la actividad fisiológica y dificultando la acumulación de frío. Las podas tempranas bajo humedad y temperaturas suaves incrementan el riesgo de hongos de yesca y Eutypa, por lo que conviene evitar cortes adelantados.
Almendro: riesgo por falta de frío y humedad excesiva
El almendro está en plena formación de yemas y reservas. Un otoño cálido puede reducir la acumulación de frío y generar floraciones irregulares si la tendencia continúa. Las lluvias son positivas para la recuperación hídrica, pero peligrosas en parcelas mal drenadas, donde aumenta la presencia de chancros, cribado y hongos de madera.
Otros cultivos: impacto diverso
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Fresa y frutos rojos: gran desarrollo vegetativo, pero riesgo alto de Botrytis, oídio y pudriciones.
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Hortícolas bajo plástico: menos necesidad de calefacción, pero humedad interna alta que favorece botritis y el avance de mosca blanca y Tuta absoluta.
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Subtropicales: mejora hídrica general, aunque el exceso de humedad en suelos pesados dispara el riesgo de Phytophthora y antracnosis.











