Agronews Castilla y León

La gran expansión del ordeño robotizado (AMS) en los últimos años, ha cambiado el panorama de las explotaciones y de la vida de los propios ganaderos.  La búsqueda de estilos de vida más flexibles, la ausencia de mano de obra cualificada y la gestión de empleados, la posibilidad de ordeñar mas de dos veces al día, buscar reducir costes e incrementar la eficiencia o la combinación de todas estas variables son, en gran parte, la clave del aumento de la instalación de AMS. 

Pero ¿qué factores debemos tener en cuenta para que la inversión de un AMS sea realmente rentable?

La instalación de un robot comprende un cambio importante en la explotación, una nueva herramienta que nos dará, a partir de entonces, multitud de datos individualizados por animal, tanto de producción de leche, consumos, calidades, RCS, etc. Información con la que podremos valorar la eficiencia de cada vaca y el retorno de la inversión. Del mismo modo nos ayudará, tanto a técnicos como a ganaderos, a la toma correcta de decisiones. 

El mayor ingreso económico de una explotación es la venta de leche, por lo que la búsqueda de la máxima producción sería uno de los objetivos prioritarios, sin que ello comprometa la salud de los animales y la eficiencia y cuenta de resultados. Ordeñar más de 1.000.000 kilos de leche por año con un sistema de ordeño automático (AMS) es absolutamente posible, pero para ello debemos tener en cuenta muchos factores, pilares de la gestión de explotaciones, como son el manejo, la alimentación, la genética y la sanidad.

Los que nos compete a los nutricionistas, la gestión de la nutrición y la formulación de la ración de carro (PMR) y del concentrado del robot, deben permitir al animal, expresar todo su potencial genético, incrementando su eficiencia productiva y con buena salud para que mantengan la rutina voluntaria de ordeño y alimentación en el robot. La rutina y el diseño de la ración son dos elementos interrelacionados fundamentales para el éxito del AMS.

RUTINA VOLUNTARIA

La rutina voluntaria, fundamento principal en el ordeño robotizado, viene medido en dos factores:  la  Frecuencia de Ordeño (Número de ordeños/vaca/día) y la Cantidad de leche por ordeño, que determinan la cantidad de leche por robot y día y deberían ir de la mano.  El máximo retorno a la inversión de un robot de ordeño se consigue cuando las vacas logran adaptar su rutina diaria de comportamiento utilizando el robot prácticamente sin intervención del hombre. Sin embargo, diversos estudios demuestran que entre el 4 y el 25 % de las vacas son empujadas al robot para ser ordeñadas. Esto constituye una ineficiencia que tiene un impacto importante a nivel de costes de mano de obra, pérdida de producción de leche y de bienestar de las vacas.

Optimizar la frecuencia de ordeño y que la cantidad de leche por ordeño sea la adecuada, debe ser uno de los objetivos del día a día.

Entre los distintos factores que influyen en la rutina voluntaria descartamos:

  • el % de ocupación del robot (densidad de animales)

  • jerarquizaciones y comportamiento

  • el nivel de producción

  • el estado de lactación

  • el confort de los animales

  • la palatabilidad del pienso en el robot

  • la configuración de ajustes del robot

  •  el diseño de la ración PMR  (Partial Mix Ration). Nivel de energía y proteína

Las interacciones entre la actividad, el comportamiento de los animales, la alimentación, la ingesta, la salud y la producción de leche son complejas y se vuelven aún más complejas en el ordeño voluntario.

La tarea de los técnicos de De Heus es averiguar qué aspecto está limitando la maximización del rendimiento del robot y definir una estrategia correctiva.

DISEÑO DE RACIÓN

El objetivo de los programas de alimentación en sistemas PMR es diseñar raciones al mínimo costo que cubran los requerimientos nutricionales de cada animal, optimizando la producción de leche y la salud de los animales.

En los sistemas TMR (Total Mix Ration) tradicionales, las raciones cubren los requerimientos nutricionales de los animales en función del tipo de animal promedio para el que se diseñe la ración. Sin embargo, esta ración puede no ser adecuada para otros animales dentro del grupo, fundamentalmente debido al momento de lactación en el que se encuentre, nivel de producción etc. Esta es otra clara ventaja de la alimentación en sistemas robotizados PMR, en donde una parte de alimento se suministra en la ración base y, la otra, a través de las escalas de suministro del pienso en el robot, permitiendo así acercarnos más a los requerimientos nutricionales de cada animal.

Para estimular una alta producción de leche es necesaria una ración de alta calidad que incentive el número de visitas al robot. Raciones PMR con una alta densidad de energía en la ración base se correlacionan con una mayor cantidad de vacas menos activas y como consecuencia menor número de visitas al robot. Cambios bruscos en el % de humedad en la dieta base, el tamaño de picado o el escaso número de veces que es arrimada la ración, afectarán negativamente el número de visitas al robot.

Normalmente, las vacas con menos actividad suelen ser animales avanzados en la lactación que cubren sus requerimientos nutricionales mayoritariamente con la ración base y, como consecuencia, presentan menor interés por entrar al robot para consumir concentrado.

El correcto equilibrio entre la ración base y la suplementación en el robot determinarán, el número de visitas al robot y la productividad de los animales. Este es uno de los retos más importante para los nutricionistas. El equilibrio de almidones, proteína, fracciones, fibra y minerales es clave para la correcta rutina voluntaria y la salud y eficiencia de cada animal.

¿Qué factores hay que controlar durante este periodo clave?

  • Correcta transición del período pre al postparto

  • Producción al pico de leche para multíparas y primíparas

  • Días en lactación al pico de leche en ambos grupos

  • Configuración de la tabla de suplementación de concentrado para cada grupo

  • Número de ordeños por grupo y días en lactación

  • Condición corporal de los animales en este período

Es importante cuidar la palatabilidad del pienso que suministramos en el robot. Numerosos trabajos de investigación coinciden en que, sin el incentivo del suministro de concentrado en el robot, la frecuencia de ordeño será baja y variable. Las vacas entran en el robot para consumir pienso, no para ordeñarse. Por ello, es necesario incentivar a los animales para que acudan al robot de forma voluntaria con un concentrado bien diseñado y que incorpore en su composición una selección de ingredientes con alta palatabilidad como son los cereales, DDGS, melaza y pulpa de remolacha, entre otros.

La presentación del concentrado debe ser un pellet de alta durabilidad. Trabajos de investigación con productos en harina o multipartícula, demostraron que la asistencia al robot disminuye significativamente. Lo mismo ocurre con la presencia de finos en los productos, que generan rechazos y, como consecuencia, baja el consumo de pienso y el número de entradas al robot.

Otro elemento fundamental es el diseño de las tablas de alimentación en el robot, con la cual determinaremos el consumo por animal de la manera más eficiente en relación a su producción y a los DEL.  La suplementación de pienso en el robot se realiza inicialmente en función de los DEL hasta un día prefijado, cercano al pico de producción. A partir de ahí, se suplementa según el nivel de producción.  Es un punto de especial atención porque no todas las vacas llegan al pico en el mismo momento y tampoco con la cantidad de leche esperada, por lo que hay que prestar especial atención al diseño de la tabla de suplementación para evitar desfases que provocarían caídas en la producción, menor persistencia de la curva de producción o perdidas en la condición corporal.  

 

CONCLUSIONES

El incremento continuo de granjas con ordeño robotizado implica trabajar con sistemas de alimentación más complejos, pero nutricionalmente más eficientes. El cambio de un sistema de ordeño en sala no solo implica un cambio en la manera en la que los animales se ordeñan sino también en la forma en que se alimentan y se comportan.

Cuando existen problemas en granjas con robot a menudo se suelen relacionar directamente con la nutrición, pero debemos tener en cuenta que dichos problemas pueden ser el resultado de diversos factores que merecen un análisis más profundo. En muchos casos el análisis demuestra que algunos ajustes del robot fueron fijados tiempo atrás para situaciones distintas de la granja y deberían ser revisados, con lo cual primero deberíamos realizar un análisis global y luego pensar en la ración más adecuada.

El diseño de raciones en estos sistemas requiere de un análisis muy pormenorizado de los datos productivos y del comportamiento de las vacas. Es fácil sentarse frente al ordenador del robot y perderse en la enorme cantidad de datos que diariamente se generan en este sistema.

Para todas estas cuestiones, variables, configuraciones y dudas que se puedan generar en el día a día de la gestión y la eficiencia de los AMS,  De Heus Nutrición animal ha desarrollado un herramienta de asesoramiento que nos permite  realizar un análisis en profundidad de los datos productivos de las granjas para intentar lograr los retos y objetivos del ordeño robotizado.

La combinación FeedExpert + RobotExpert permite el acercamiento a una nutrición individualizada de precisión, de una forma práctica y comprensible, simplificando los procesos dentro del rebaño, ajustándonos a los reglajes específicos de los distintos sistemas de ordeño robotizado y logrando la máxima eficiencia de cada robot de ordeño con independencia de los condicionantes de las explotaciones.

 

Miguel Iglesias Naredo, especialista en vacuno de leche de De Heus

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