
El programa «Es el Campo de Castilla y León», que dirige la vallisoletana, Raquel Mateo, ha repasado con las organizaciones profesionales agrarias de la región como ha transcurrido para el sector el 2024 que ya está llegando a su final.

Aquí puedes descargar el programa completo: https://www.esradiocastillayleon.es/castilla-y-leon/programas/es-el-campo-de-cyl/audio?a=GPT391777F9B
Las OPAs de Castilla y León hacen balance de 2024: Donaciano Dujo, ASAJA
Vamos a empezar con Donaciano Dujo, el presidente autonómico de Asaja, Hemos empezado y terminado este año 2024 con tractoradas y con muchas manifestaciones. Creo que estamos de acuerdo en que si algo ha caracterizado este año es que el campo ha vuelto a movilizarse y ha estado muy activo. ¿Usted cree que estas concentraciones han surtido efecto? ¿Con qué se queda de todo lo que hemos vivido a nivel reivindicativo?
Lo primero, somos agricultores y ganaderos y nos dedicamos a producir alimentos y dependemos de la climatología. Y este año 2024, con carácter general, la climatología ha sido mejor que los años anteriores. Hemos tenido una cosecha en Castilla y León media. Hemos tenido para el ganadero forrajes y pastos en abundancia en otoño, en primavera y les volvemos a tener en otoño.
Y eso es lo más positivo que nos ha ocurrido durante este año. Aún así, y ya enlazo con tu pregunta, la rentabilidad ha sido muy baja porque los costes de producción han sido muy altos y el valor de lo nuestro muy poco. Como consecuencia de ello, el campo se ha movilizado.
Lo hizo a principios de año y lo está haciendo a finales de año. Y lamentablemente, las administraciones no se ponen de nuestro lado, ni las europeas, ni las nacionales, ni en algún caso la Administración Autonómica. No están haciendo política para defender el campo de Castilla y León.
No están poniendo aranceles a las masivas importaciones. No están controlando los costes de producción. Siguen poniendo normas absurdas y seguimos teniendo excesiva burocracia.
Y para remate de fiesta en este final de año, hay un acuerdo de la Unión Europea con Mercosur que perjudicaría muy gravemente al sector ganadero y agrícola de la comunidad. Por lo tanto, manifestaciones hemos hecho y seguiremos haciendo, pero la verdad es que la política, que los políticos, que las administraciones, nos dan la espalda al campo de Castilla y León.
Entonces, Donaciano por lo que usted comenta, puedo entender que en 2025 también va a ser un año, digamos, reivindicativo para el sector.
Lamentablemente, o el tiempo cambia la situación en la que nos encontramos, o así será. Porque sigue habiendo muy baja rentabilidad, porque sigue habiendo importaciones masivas de terceros países que no cumplen las escritas normas que a nosotros se nos imponen y porque, desde luego, lejos de apoyar el campo, le está estrangulando las administraciones. Sea en el sector agrícola, sea en el sector ganadero, sea en las grandes cosas como la paz, sea en cosas sectoriales como el tema del lobo o materia hidráulica.
En definitiva, una es la propaganda política, que muchas veces los políticos cuando nos piden el voto nos piden, nos dicen, y otra es la realidad. Y está cada vez más lejos las palabras políticas de los hechos políticos.
Y entonces, Donaciano, ¿usted qué le pide a Papá Noel y a los Reyes Magos? ¿Qué le escuchen más los políticos al campo? ¿Qué no traigan carbón y ese acuerdo con Mercosur? ¿Qué le pide?
Pues lo primero que le pido es que climatológicamente tengamos un buen año, tanto en agricultura como en ganadería. Y dos, sentido común a las administraciones. Lógica y un poco de suerte para el sector agrario. Con poco nos vale, pero hace falta ese poco.
Y el poco es bajar los costes de producción, incrementar un poco el valor de lo nuestro, un etiquetado claro de los productos que vienen de fuera para que el consumidor vea que no es lo nuestro, que se aplique estrictamente la ley de la cadena alimentaria para que no haya un solo producto agrícola que se venda por debajo de los costes de producción, y un cambio radical en la política agraria comunitaria, en la cual se permita producir con libertad, con profesionalidad, que ayude a los agricultores profesionales de Castilla y León, a los actuales y dé ánimo para la incorporación de los jóvenes.
Las OPAs de Castilla y León hacen balance de 2024: Aurelio González, Alianza UPA – COAG
Continuamos este repaso del año ahora con el representante de la Alianza UPA – COAG, aquí en Castilla y León, Aurelio González. ¿Qué ha sido para usted lo más positivo y lo más negativo de este movido año 2024 en lo referente al campo?
Bueno, pues podemos hablar de tres titulares. Lo primero es que hemos tenido mejores producciones agrícolas en la mayor parte de los sectores, quitando algunas pequeñas zonas de Castilla y León, de las cuales seguimos reclamando ayudas, pero con un problema enquistado con el tema de los bajos precios.
No hemos tenido sequía tan grave como en los dos últimos años, donde ha habido muy graves daños, pero este año la sequía ha venido por los precios, sobre todo en el sector de cereales, en la última parte de la campaña en las patatas, y donde se han salvado un poco mejor los gastos es en el sector ganadero, que ahora a finales de año también a la leche de vino le están pegando recorte.
Por otro lado, este año podemos ver cómo uno de los graves problemas que hemos tenido se mantiene con el sector de los daños de la fauna salvaje. Aquí no se corrige nada y tenemos un grave problema, ya no sólo son los daños a la agricultura que causan ciervos, jabalís, sino también la ganadería, por supuesto, el tema de los buitres. Ya hemos visto cómo los cuervos matan a los corderos al nacer también, y aquí, bueno, parece que nadie pone remedio.
También, desde luego, decir que hay algo positivo este año, que es el primer año de la aplicación del plan estratégico de la PAC, y Castilla y León es la región más favorecida, porque hemos subido la cuantía de las ayudas de la PAC que vienen a Castilla y León. Es un dato positivo, que demuestra que las agricultores de Castilla y León podemos adaptarnos a las nuevas normativas.
El otro gran titular que ha podido venir de este año es que, finalmente, después de veintitantos años de negociaciones, se ha acabado por la firma del Acuerdo de Mercosur, que todavía no es definitivo. Tienen que ratificarlo el Parlamento Europeo y se tienen que llevar, seguramente pasará un par de años, negociando el tema de cómo se aplica en cada uno de los países, etcétera.
Precisamente, ahora mismo le iba a preguntar un poco por ese acuerdo. ¿Qué sabor de boca le ha dejado y qué le pide? Porque, claro, como usted ha dicho, pues ahora hay que matizarlo, hay que diseñarlo de manera adecuada.
Bueno, pues el acuerdo será positivo para algún sector, como puede ser el aceite de oliva o el vino. Será positivo para Alemania, para otros países, para exportar coches, tecnologías.
Pero, además, para el sector agrario Castilla y León puede ser muy negativo, si no se corrige en varias cosas. Lo primero que hay que corregir es el tema de las importaciones de la carne de vacuno, que Castilla y León puede ser bastante afectada. Pero ya no es solo por lo que pone el acuerdo de la importación de 99.000 toneladas, no es estas cantidades que están contingentadas, que ya están viniendo, aunque no está definido el acuerdo, sino la liberalización de los mercados dentro de seis años.
Una vez aplicación del acuerdo, a los seis años se liberalizan muchos de los mercados de estos productos. Y eso sí que es lo grave, porque eso significa que va a entrar en competencia un modelo de agricultura empresarial, que están llevando a cabo multinacionales en los países del Mercosur, principalmente americanas y estadounidenses, en lucha con el modelo de agricultura tradicional que tenemos en Europa, que es la explotación familiar, de la que viven una o dos familias, que se han quedado varios hermanos en el pueblo y tienen una explotación familiar.
Ese es el modelo que corre riesgo. Por eso hay que poner bien pared y exigir a los gobiernos europeos y, sobre todo, al Ministerio español que, cuando empiecen esas negociaciones de aplicación del acuerdo del Mercosur, se proteja aquí a las explotaciones familiares.

Y, Aurelio, ya para finalizar, ¿Cuál sería su principal deseo para este año 2025?
Bueno, pues para el año 2025, el principal deseo es que los precios que tenemos de los productos agrarios sean justos, sean acordes a lo que nos están costando las cosas.
Porque no puede ser que a nosotros no nos paguen nuestros productos, como hace treinta años o más de treinta años, y la maquinaria, los abonos, los piensos, todo lo demás, lo que necesitamos nosotros para producir, haya subido… En estos últimos seis o siete años ha subido como el doble, en el mejor de los casos, en algunos casos se ha triplicado. Es decir, ahora comprar un tractor es casi inviable, a no ser que tenga un respaldo importante tras financiero. Pero ese sería el principal de los deseos.
Pero también tenemos que decir que nos gustaría solucionar el problema, sobre todo, de la fauna salvaje, que se ponga en acuerdo entre el Ministerio de Transición Ecológica y la Junta de Castilla y León, para poner en marcha el control poblacional del lobo, pero también de otro tipo de especies, que son responsabilidad de la Consejería de Medio Ambiente, que causan daños, que causan accidentes gravísimos en nuestro territorio. En Castilla y León tenemos veintisiete accidentes diarios con la fauna salvaje. Y por lo que decíamos, que solucionen esos problemas de mercado y tengamos unos precios justos para que podamos vivir de nuestras explotaciones agrarias.
Y no podemos conformarnos con salvar los costes de producción. Además de eso, hay que generar más dinero para poder vivir de ello, no solamente los costes de producción. Pues esperemos que este año se cumplan esos deseos.
Finalizamos este balance del año 2024 con Jesús Manuel González Palacín, el responsable de la Unión de Campesinos de Castilla y León.
Las OPAs de Castilla y León hacen balance de 2024: Jesús Manuel González Palacín, UCCL
En menos de dos semanas acabamos este año 2024. En tres palabras, ¿Cómo lo definiría Jesús Manuel González Palacín, máximo responsable de la Unión de Campesinos de Castilla y León, para el campo de nuestra comunidad?
Pues ha sido un año con altibajos, con una buena cosecha, pero con unos muy malos precios y unos altísimos costes de producción. Ha habido movilizaciones históricas, pero que no han dado los frutos que todos esperábamos. Por lo tanto, hay que seguir negociando y, si no dan frutos, lamentablemente tendremos que volver otra vez a las calles.
Tenemos, evidentemente, un cambio de Gobierno. Vox abandonó el Gobierno regional. Tenemos un nuevo Gobierno del PP, en el que esperemos que coja velocidad de crucero cuanto antes, porque hay muchos problemas que resolver en el campo de Castilla y León.
Por lo tanto, es un año con muchos altibajos, con alegrías, pero que han durado un poquito por los grandes problemas que tenemos que no les acabamos de afrontar.
Precisamente, pues de cara al próximo año, al 2025, que tenemos ahí a la vuelta de la esquina, ¿a usted qué le preocupa más? ¿Qué cree que puede ilusionar al campo, pero también qué cree que puede ser un motivo de preocupación?
Pues lo que más estamos trabajando en la Unión de Campesinos es por la nueva PAC. Ya el nuevo comisario de Agricultura ha dicho que va a reformar de una forma profunda esta PAC.
Tenemos que reducir las exigencias medioambientales. Muchas de ellas son absolutamente absurdas desde el punto de

vista medioambiental y, agronómicamente, unas barbaridades tremendas. Tenemos que ser objetivos y realistas con las medidas agroambientales, que no decimos que no haya que tenerlas, pero que realmente…, primero, que sirvan para el medioambiente y, segundo, que no sean un desastre agronómico como son las actuales.
Y, en segundo lugar, y es una batalla de todos los años, es la cadena alimentaria. Está en trámite parlamentario reforzar el AICA. Creemos que es muy importante reforzar el AICA para que persiga todas las operaciones que se hacen por debajo del coste de producción.
Tenemos que conseguir que se publiquen costes de producción oficiales a través de los observatorios de precios, que sean costes oficiales y que sirvan de referencia para el negocio de contratos. Y, por último, tenemos que conseguir reciprocidad en los productos que traemos de fuera. No nos podemos negar, no podemos cerrar las fronteras, pero sí podemos exigir que cumplan estrictamente los mismos requisitos que cumplimos aquí.
Y eso se hace con dos herramientas muy concretas, inspección en origen, certificación en origen, es decir, que inspectores, que funcionarios de la Unión Europea viajen a esos países que exportan productos a Europa y certifiquen su modelo de producción.
Cuando certifiquen que están cumpliendo estrictamente los mismos requisitos que nosotros, entonces no tendremos ningún problema en que entren los productos. Pero cuando está pasando como ahora, que manejan más de 1.000 fitosanitarios que aquí están prohibidos, que no hacen ningún control sanitario de los animales, como aquí tenemos un control estricto de enfermedades, de la tuberculosis, tenemos realmente que es un quebradero de cabeza para nuestros ganaderos, pero que, evidentemente, eso da unas garantías a la sociedad que la carne que traemos de fuera no la tiene, por ejemplo.
Por ejemplo, también el tema social. Aquí tenemos unos convenios de campo que cumplimos a rajatabla y que en otros países tienen mano de obra en semiesclavitud, con mano de obra infantil, es decir, tenemos que competir todos con igualdad de condiciones, porque si no estamos en una guerra comercial, nosotros con flechas y ellos con tanques, no podemos ganar esta batalla comercial nunca.
Bueno, usted lo comentaba un poco también al inicio, ha sido un año muy reivindicativo, con mucho movimiento. Le quería preguntar dos cosas. Por un lado, ¿usted cree que se va a mantener esa unidad de acción dentro del campo? Y por otro, ¿le gustaría que se tuviera más en cuenta, en su caso, a la unión de uniones en el tema de las negociaciones?
Bueno, decir que la unidad de acción se rompió hace tiempo, lamentablemente. En Madrid nunca ha existido unidad de acción, porque las tres organizaciones que se dicen más representativas nunca han aceptado a la Unión de Uniones.
Por lo tanto, no ha habido esa unidad de acción. Hay que recordar que las movilizaciones históricas de este año las hemos liderado la Unión de Uniones y con el colofón fuertísimo del 21 de febrero, en el que conseguimos meter más de mil tractores en Madrid y 30.000 manifestantes. Es verdad que, con el apoyo de muchas organizaciones independientes que no se sentían representadas por estas tres organizaciones y que apoyaron la manifestación de la Unión de Uniones, por lo tanto, la unidad de acción en Madrid no se ha conseguido nunca.

Yo les hago un llamamiento a que en el 2025 reflexionen y que dejen esa actitud y que se consiga esa unidad de acción, porque no la están pidiendo los agricultores y ganaderos. Tenemos que apartar nuestras diferencias e intentar luchar por mejorar la vida de nuestros agricultores y ganaderos. Estas batallas no hacen más que perjudicar a las personas de campo.
La Unión de Uniones ha conseguido entrar en las mesas de negociación en Madrid después de la manifestación del 21. El ministro no tuvo más remedio que reconocer la fuerza que teníamos y, evidentemente, aceptó como otro interlocutor más a la Unión de Uniones. A partir de ahí, lo que se está ahora mismo en trámite parlamentario, ya ha pasado el primer filtro, que es la comisión de agricultura, es una norma para poder medir la representatividad de forma objetiva.
Lo ideal sería que hiciesen elecciones como en Castilla y León y que fuesen los agricultores quienes votasen a sus representantes, pero lamentablemente hay muchas comunidades autónomas que todavía no tienen esto.








