
Las ofertas de trigo ruso con un contenido de 12,5% de proteína en los puertos han experimentado una caída por primera vez en el año. Según datos de SovEcon, los precios han bajado hasta 17.300-17.800 rublos por tonelada (180,64 – 186,86 €/T) en comparación con los 17.800-18.400 rublos (186,86 – 192,12 €/T) registrados la semana anterior. Este retroceso marca un punto de inflexión tras meses de estabilidad en los precios del grano ruso.
La reducción en las ofertas ocurre en un contexto de debilitamiento de la demanda por parte de los exportadores, lo que ha generado incertidumbre en el mercado y una posible ralentización en el comercio de trigo de Rusia, uno de los principales productores mundiales del cereal.
El impacto del cupo arancelario en las exportaciones
Uno de los factores determinantes en esta caída ha sido la introducción de un cupo arancelario de exportación impuesto el 15 de febrero por las autoridades rusas. Antes de la aplicación de esta medida, los comerciantes se apresuraron a enviar la mayor cantidad posible de grano al extranjero, para evitar que sus envíos fueran descontados de la asignación establecida por el nuevo cupo.
Este cupo arancelario forma parte de la estrategia del gobierno ruso para controlar la inflación interna y garantizar el suministro doméstico de trigo. Sin embargo, también ha provocado una disminución de la demanda internacional, lo que ha afectado directamente las ofertas en los puertos rusos.
El fortalecimiento del rublo aumenta la presión
Otro factor clave que ha influido en la caída de las ofertas de trigo es el fortalecimiento del rublo. El 14 de febrero, el Banco Central de Rusia estableció un tipo de cambio USD/RUB de 91,0, lo que representa una apreciación del 6,1% en comparación con la semana anterior.
Este fortalecimiento de la moneda nacional ha hecho que las exportaciones rusas sean menos competitivas en el mercado internacional, ya que un rublo más fuerte encarece los productos rusos en términos de dólares estadounidenses, la moneda en la que se realizan la mayoría de las transacciones comerciales globales.
Los precios de exportación continúan en aumento
A pesar de la caída en las ofertas dentro del mercado interno, los precios de exportación del trigo ruso han mantenido una tendencia alcista. Durante la última semana, los precios FOB (Free on Board) han aumentado 1 dólar (0,96 euros), situándose en un rango de 242-246 dólares por tonelada métrica (231,58-235,41 euros por tonelada).
Sin embargo, este incremento en los precios internacionales no ha sido suficiente para mejorar la rentabilidad de los exportadores, quienes siguen enfrentando márgenes negativos debido a la combinación de factores como la revaluación del rublo, los costos de transbordo y las nuevas regulaciones de exportación.
Disminución en el volumen de exportaciones
La situación actual ha llevado a una desaceleración de las exportaciones de trigo ruso. Según estimaciones de
SovEcon, Rusia exportó 2,0 millones de toneladas métricas de trigo en febrero de 2024, una cifra significativamente menor en comparación con los 4,1 millones de toneladas exportadas en el mismo mes del año pasado. Además, esta cifra también está por debajo del promedio de 2,9 millones de toneladas registrado en los últimos cinco años para el mes de febrero.
Perspectivas a corto plazo para las exportaciones rusas
A corto plazo, se espera que las exportaciones de trigo ruso continúen siendo débiles debido a la baja rentabilidad que enfrenta el sector. Factores como la fortaleza del rublo, las regulaciones gubernamentales y el costo logístico seguirán afectando la competitividad del trigo ruso en el mercado global.
A pesar de la tendencia a la baja en la oferta y en los volúmenes de exportación, la demanda internacional de trigo sigue siendo sólida. Sin embargo, los compradores podrían optar por proveedores más competitivos en precio, como Ucrania, Argentina o Australia, que han logrado mantener costos de exportación más bajos en comparación con Rusia.
Conclusión
El mercado del trigo ruso enfrenta una situación compleja, marcada por la primera caída en las ofertas en más de un año. Factores como la implementación de cupos arancelarios, el fortalecimiento del rublo y la disminución en la demanda de exportadores han generado un entorno desafiante para los comerciantes de trigo en Rusia.
A pesar de que los precios FOB han subido, las exportaciones han sufrido un fuerte descenso, lo que podría afectar la participación de Rusia en el comercio global de trigo. En los próximos meses, será clave observar la evolución de la política comercial del país, así como la posible reacción de los mercados internacionales ante estas fluctuaciones en la oferta del cereal.












