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Normalmente cuando oímos el nombre de uralita lo asociamos a las cubiertas de tejados de color gris y aspecto ondulado, además de asociarse a los problemas que conlleva este material al contener amianto y que llevo a ser obligatoria la eliminación de amianto . Pero en realidad Uralita no es el material sino la empresa española que lo fabricaba.

Uralita fue, en 1907, una de las primeras empresas en introducir en Europa el fibrocemento, y a partir de los años cuarenta empezó a incluir en estos fibrocementos el amianto. Estas placas onduladas grisáceas que se utilizaban como cubiertas de tejado en los primeros tiempos se realizaban poniendo el material sobre unos moldes ondulados manualmente. Aunque con el tiempo Uralita diversifico su producción, su producto estrella eran estas cubiertas que se popularizaron con el nombre de uralita. Los cambios en los materiales de fabricación de estas cubiertas no llegaron hasta el 2002 en que se prohibió el uso del amianto.

Como ya hemos indicado las conocidas cubiertas de uralita se dejaron de fabricar en 2002 y la empresa Uralita siguió realizando materiales de construcción y entre ellos cubiertas para tejados en las que no se encontraba ya amianto. Pero a medida que ha ido transcurriendo el tiempo cada vez son más conocidos los peligros del amianto y saliendo a la luz los afectados por las enfermedades derivadas de estar en contacto con el mismo, por lo que hay ayudas y subvenciones para retirar uralita. Al final el nombre de Uralita relacionado con el amianto, aunque los materiales hayan cambiado por lo que la empresa en 2015 decidió cambiar su nombre a COEMAC.

Actualmente la recomendación es que en el caso de tener una cubierta de uralita se retire, pero como hemos dicho con anterioridad el problema de la emisión de fibras está en su manipulación, por lo que esta retirada se debe de realizar por una empresa autorizada que cumpla una serie de protocolos que garanticen la seguridad de los trabajadores y de las personas de alrededor. Aunque muchas personas puedan pensar que no pasa nada por realizar la retirada de la uralita uno mismo, debemos tener en cuenta que no solo ponemos en peligro a nosotros mismo sino también a las personas de nuestro alrededor y además estamos incurriendo en un delito.

Podemos dividir las subvenciones para quitar uralita en tres categorías diferentes. En primer lugar, encontramos las subvenciones estatales. Son las concedidas directamente por la administración estatal y se pueden acoger a ellas ciudadanos y empresas de todo el territorio nacional. En ese sentido, cada año cientos y cientos de personas las aprovechan para deshacerse de ese material tan perjudicial llamado asbesto. En segundo lugar, hallamos las subvenciones autonómicas. En este caso son las comunidades autónomas las que conceden estas subvenciones para quitar uralita, por lo que existen diferencias entre una comunidad y otra en cuanto a los requisitos de acceso y la cuantía de estas. En tercer lugar, y para acabar, encontramos las subvenciones para quitar uralita municipales. Son las que promueven los diferentes ayuntamientos de España y, en consecuencia, son las más variadas.

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