Agronews Castilla y León

Ochenta personas siguen trabajando en Aragonesa de Piensos (ARPISA) como mano de obra barata. La empresa se niega a regularizar a estos falsos autónomos que le facilitó Servicarne, una falsa cooperativa y una empresa pantalla que fue descalificada por el Ministerio de Trabajo. ARPISA se equivoca e insiste en defender un modelo que ya han descartado casi todas las cárnicas que lo utilizaron durante años. En el mes de febrero CCOO intensificará la campaña #CarneSinFraude para conseguir que la empresa ceda y entienda que no es de recibo que, a estas alturas, en la planta de Berantevilla (Álava) haya personas que trabajen sin ningún derecho.

El sindicato acaba de enviar una carta a las tres cadenas de supermercados que todavía distribuyen los productos cárnicos que elabora ARPISA bajo la marca Norave. Les recuerda que están manchados de fraude y de explotación laboral. El grupo Auchan, E.Leclerc y GM Cash ya saben que venden carne que ha sido elaborada por falsos autónomos y falsos cooperativistas. En sus manos está colaborar con el sindicato en la búsqueda de una solución. Cobran menos que quienes sí tienen contrato y cotizan a la Seguridad Social la mitad que las personas que trabajan como asalariadas en la misma planta, por lo que se las condena a cobrar pensiones de subsistencia. Además, no tienen derecho a vacaciones retribuidas ni a baja por enfermedad y padecen el triple de accidentes de trabajo, al no existir una política de prevención en riesgos laborales. Con este tipo de prácticas se manipula el cooperativismo, para implantar condiciones laborales de dos siglos atrás.

La ofensiva de CCOO para regularizar la situación de los falsos autónomos de ARPISA tiene varios frentes. A las misivas que acaba de mandar a estas cadenas de distribución se sumarán, en breve, más demandas a la Inspección de Trabajo y reuniones con la alcaldesa de Miranda de Ebro, donde residen buena parte de quienes trabajan en la planta de Berantevilla. CCOO también se pondrá en contacto con el resto de los partidos políticos y con el Gobierno vasco. A unos y a otros les explicará la situación y les pedirá que presionen a la cárnica para regularizar, de una vez por todas, a los falsos cooperativistas. El objetivo es que se les de de alta en el Régimen General de la Seguridad Social y que sus condiciones laborales las regule, como mínimo, el convenio sectorial.

Si ninguna de estas gestiones da resultado, el sindicato no descarta poner en marcha un calendario de movilizaciones. Ya lo hizo en muchas empresas que se negaban a dar el paso. Gracias a la negociación y a la presión, las cárnicas entendieron que no podían dilatar por más tiempo la solución.

Servicarne llegó a tener, en febrero de 2018, a 5.300 cooperativistas que colocaba como falsos autónomos en la industria cárnica. Hoy solo le queda un centenar. Ochenta trabajan en ARPISA y unos veinte en Productos Florida. CCOO alcanzó recientemente un acuerdo con Vall Companys para que deje de contratar sus servicios de forma progresiva. El 30 de junio como muy tarde se cerrará el proceso.

Tags: