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Coincidiendo con el Día Mundial de la Tuberculosis que se celebró el pasado, 24 de marzo, desde NEIKER subrayaron la importancia de la vigilancia de esta enfermedad, que constituye una de sus líneas de trabajo. En los laboratorios del Departamento de Sanidad Animal de NEIKER se monitoriza la prevalencia de un importante número de enfermedades en las especies silvestres de Euskadi, entre las que se incluyen las planteadas en el plan estatal de vigilancia como es el caso de la tuberculosis.

En esta línea, además, trabajan en el desarrollo de una vacuna frente a la tuberculosis. El objetivo inicial fue el control de la tuberculosis en jabalí, ya que en otras comunidades supone un gran problema, pero posteriormente se ha trabajado en otras especies como ciervo, tejón y terneros. En todos los casos se han observado efectos mejores o equiparables a los obtenidos con la vacuna de BCG, considerada la vacuna de referencia y la que se ha venido usando en personas.

En NEIKER, a través del Departamento de Sanidad Animal, analiza anualmente muestras de una media de 150 jabalíes y ciervos para la detección de tuberculosis. El porcentaje de aislamientos es bajo, ronda el 1,1% de los animales analizados. Sin embargo, la vigilancia de la fauna silvestre es de vital importancia porque algunas enfermedades, entre ellas la gripe aviar, la peste porcina o la tuberculosis, puede llegar a las granjas a través de estos animales.

Sacrificios por falsos positivos

En los análisis también se encuentran habitualmente otras micobacterias no pertenecientes al Complejo Mycobacterium tuberculosis, denominadas micobacterias no tuberculosas. Algunas de ellas no tienen implicaciones sanitarias, pero sí interfieren en las técnicas de diagnóstico que se utilizan en los programas de erradicación de la tuberculosis animal dando lugar a falsos positivos. Esto puede implicar el sacrificio de animales que no están infectados de tuberculosis, lo que supone un coste innecesario.

NEIKER trabaja en dos proyectos de investigación, uno financiado por la UE (Interreg-POCTEFA) y otro por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), con el objetivo de identificar las bacterias causantes de las interferencias en el diagnóstico de la tuberculosis y evitar que los resultados de las técnicas de diagnóstico empleadas se vean alterados por su presencia.

Además, se profundiza en el estudio del control de la enfermedad mediante vacunación y el prototipo original será uno de los que se incluirán en los estudios, además de otros que se están desarrollando en NEIKER.

NEIKER participa en estos proyectos junto con otras instituciones de gran prestigio como son la Universidad de Toulouse y ANSES de Francia, la Universidad Autónoma de Barcelona e IRTA-CRESA de Cataluña y VISAVET, centro adscrito a la Universidad Complutense de Madrid y Centro Europeo de Referencia para Mycobacterium bovis.

Tuberculosis en fauna silvestre

La tuberculosis es una enfermedad zoonótica, es decir, puede pasar de los animales a los seres humanos y viceversa. Las bacterias causantes de la tuberculosis son varias y se agrupan en el llamado Complejo Mycobacterium tuberculosis. Normalmente el ser humano se ve afectado por la bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis, mientras que en los animales se encuentra más fácilmente Mycobacterium bovis o Mycobacterium caprae. Sin embargo, sólo se trata de preferencias debidas a una adaptación del agente al hospedador.

Entre el ganado doméstico las especies más afectadas son la bovina y la caprina. Los programas de erradicación a los que son sometidos estos animales junto con el tratamiento térmico a la que es sometida la leche antes de su comercialización o la elaboración de los productos lácteos ha hecho que el riesgo zoonótico haya sido minimizado. Sin embargo, la fauna silvestre también sufre esta enfermedad, puede representar una fuente de infección para los animales domésticos y el ser humano y su control es más complicado.

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