
La Junta de Castilla y León ha dado un paso decisivo hacia modernizar el campo palentino al declarar de utilidad pública la reconcentración parcelaria de la localidad de Tariego de Cerrato, un proyecto de gran envergadura que supondrá una inversión total de 1,9 millones de euros, cofinanciados por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER). La medida, aprobada por el Consejo de Gobierno del 30 de octubre de 2025, busca mejorar la competitividad de las explotaciones agrarias, racionalizar la estructura de la propiedad y facilitar la gestión sostenible del territorio.
Una actuación que afecta a más de 2.200 hectáreas
La iniciativa engloba una superficie total de 2.273 hectáreas pertenecientes a 444 propietarios, lo que refleja la magnitud del proceso y la dispersión de parcelas que caracteriza a buena parte del medio rural palentino. El ámbito de actuación abarca todo el municipio de Tariego de Cerrato y el polígono número 4 del término municipal de Dueñas, una zona colindante donde se localizan 69 explotaciones agrarias y tres ganaderas.
Estas últimas representan un mosaico de producciones tradicionales: una explotación de ovino de leche, otra de caprino de carne y una tercera dedicada a ganado equino. En conjunto, el territorio objeto de reconcentración presenta una estructura parcelaria muy fragmentada que dificulta el aprovechamiento racional del suelo, incrementa los costes de producción y limita la modernización de las infraestructuras rurales.
Ordenación del territorio y mejora de las infraestructuras
El proyecto contempla la reordenación de la propiedad por explotaciones, lo que permitirá reducir significativamente el número de parcelas y aumentar la superficie media de las fincas resultantes. De este modo, se busca que cada explotación disponga de terrenos más compactos, mejor comunicados y con una orografía favorable para la mecanización.
En paralelo, se ejecutará o adecuará una red de caminos rurales de unos 60 kilómetros, diseñada para facilitar el acceso a las fincas y mejorar la conectividad interna del municipio. Esta infraestructura se proyecta con criterios de durabilidad, drenaje y mantenimiento, adaptándose tanto a las necesidades del tráfico agrícola como a los requisitos medioambientales.
Asimismo, se llevará a cabo la limpieza y acondicionamiento de cerca de 2,5 kilómetros de arroyos y desagües, una medida esencial para mejorar el drenaje del terreno, prevenir inundaciones y garantizar la evacuación natural de aguas pluviales y de riego. Esta actuación, aunque complementaria, resulta clave para optimizar el aprovechamiento del suelo agrícola y reducir los daños en cultivos durante episodios de lluvias intensas.
Cofinanciación europea y desarrollo rural sostenible
El proyecto se enmarca dentro de la política de desarrollo rural de Castilla y León, en la que el FEADER desempeña un papel estratégico. Este fondo europeo, creado para impulsar la modernización de las zonas rurales y la competitividad del sector primario, aportará parte de la financiación junto con la Junta de Castilla y León.
La reconcentración parcelaria no solo implica una reorganización física del territorio, sino que conlleva un cambio estructural en la forma de gestionar el suelo agrario. Se mejora la eficiencia en el uso del agua, se optimizan los desplazamientos, se reducen costes energéticos y se favorece la sostenibilidad económica y ambiental de las explotaciones.
Además, al consolidar propiedades y facilitar la inversión en maquinaria moderna, se potencia el relevo generacional, un objetivo clave para mantener la vitalidad del campo castellano y leonés.
Tariego de Cerrato: un ejemplo de impulso agrario
El municipio de Tariego de Cerrato, situado en el entorno del Cerrato palentino, es representativo de las zonas agrícolas tradicionales de secano de Castilla y León. Su economía se apoya fundamentalmente en el cultivo de cereal, leguminosas y forrajes, complementado por pequeñas explotaciones ganaderas.
La dispersión histórica de las parcelas, heredada de un modelo de propiedad minifundista, ha limitado durante décadas la capacidad de innovación del sector. Con esta reconcentración, el municipio aspira a modernizar su estructura agraria y posicionarse en mejores condiciones para afrontar los retos de productividad, digitalización y sostenibilidad que impone la Política Agraria Común (PAC).
El nuevo parcelario permitirá una gestión más racional del suelo y un acceso más rápido a los servicios e infraestructuras rurales, fomentando la implantación de prácticas agrícolas más eficientes y respetuosas con el entorno.
Efectos esperados en la economía local
El impacto económico y social de la reconcentración será relevante a medio y largo plazo. Por un lado, se espera un incremento en la rentabilidad de las explotaciones, al reducirse costes de transporte y de laboreo, y al facilitarse la introducción de tecnología agraria avanzada. Por otro, la mejora de caminos y desagües repercutirá directamente en la seguridad de las comunicaciones rurales y en la prevención de daños en épocas de lluvias.
Asimismo, este tipo de actuaciones contribuye al mantenimiento de la población rural, al mejorar las condiciones de vida y trabajo en el campo. En muchos casos, la modernización de las infraestructuras rurales y la mejora del acceso a los terrenos constituyen un incentivo real para el retorno o asentamiento de jóvenes agricultores.
Planificación técnica y fases del proyecto
Tras la declaración de utilidad pública, el procedimiento continuará con las fases técnicas de investigación de la propiedad, elaboración de bases provisionales y definitivas, y posterior adjudicación de las nuevas fincas resultantes. Una vez aprobadas las bases, se iniciarán las obras de infraestructura rural, que incluirán tanto la red de caminos como la adecuación de los arroyos y canales.
El cronograma estimado prevé que el proceso se desarrolle durante varios ejercicios presupuestarios, garantizando la participación activa de los propietarios afectados y el cumplimiento de los requisitos técnicos y medioambientales.
Un compromiso con la vertebración rural
La Junta de Castilla y León reafirma, con este tipo de proyectos, su compromiso con la vertebración del territorio rural y la modernización de las explotaciones agrarias. Tariego de Cerrato se suma así a una larga lista de municipios donde la reconcentración parcelaria ha supuesto una auténtica transformación socioeconómica, impulsando el desarrollo agrario y la cohesión territorial.
En definitiva, la reconcentración parcelaria de Tariego de Cerrato, con una inversión de 1,9 millones de euros y más de 2.200 hectáreas reordenadas, representa un paso más hacia un modelo de agricultura eficiente, sostenible y preparado para afrontar los desafíos del futuro.










