
ASAJA Córdoba ha realizado una primera estimación del impacto económico provocado por los últimos temporales en la provincia y la cifra es contundente: más de 700 millones de euros en pérdidas agrarias. Se trata, según la organización agraria, de una valoración inicial que podría incrementarse en los próximos días a medida que los agricultores logren acceder a sus explotaciones y cuantificar con mayor precisión los daños reales.
Las lluvias intensas y persistentes, los episodios de viento y las inundaciones están afectando de forma transversal a los principales sectores productivos de la provincia: cereales, olivar, cítricos, almendro, ganadería e infraestructuras rurales. El alcance del fenómeno no solo compromete la campaña actual, sino que puede tener consecuencias estructurales a medio plazo en algunas explotaciones.
700 millones en pérdidas agrícolas: una primera estimación que podría aumentar
La organización agraria subraya que los más de 700 millones de euros calculados hasta el momento responden a una evaluación preliminar. Numerosas parcelas permanecen anegadas o inaccesibles, lo que impide realizar peritaciones completas.
El impacto económico se distribuye principalmente en tres grandes bloques:
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Olivar: 549.636.750 euros
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Cereal y leguminosas: 54.066.933 euros
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Cítricos: 42.153.471 euros
A estas cifras habrá que sumar los daños en almendros, otros cultivos leñosos, ganadería e infraestructuras, que aún no han podido cuantificarse en su totalidad.
Cereales y leguminosas: suelos saturados y riesgo de caída productiva
El sector cerealista afronta una campaña marcada por la saturación hídrica del suelo y la imposibilidad de realizar labores agronómicas esenciales.
Según ha explicado Fernando Adell, las abundantes precipitaciones están afectando directamente a:
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La nascencia del cultivo
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La uniformidad del desarrollo vegetativo
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La sanidad vegetal
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El manejo agronómico habitual
Los suelos completamente saturados impiden la entrada de maquinaria, lo que está retrasando labores clave como:
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El abonado, ya con efectos visibles como el amarilleamiento de trigos
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Los tratamientos herbicidas
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Las aplicaciones fungicidas
Proliferación de hongos y enfermedades radiculares
La elevada humedad está favoreciendo el desarrollo de patógenos como:
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Fusarium spp.
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Pythium spp.
Estos hongos de cuello y raíz pueden comprometer gravemente el rendimiento final del cultivo. Si las condiciones persisten, podrían proliferar también hongos aéreos, reduciendo aún más la producción.
Además, existen superficies que todavía no han podido sembrarse, lo que agrava el escenario productivo.
Flexibilidad en la PAC
Ante esta situación, ASAJA Córdoba ha solicitado flexibilidad en los requisitos de la Política Agraria Común (PAC), reclamando que en 2026 no sea obligatorio sembrar leguminosas para acceder al cobro de ayudas de eco-regímenes.
Las pérdidas estimadas en cereal y leguminosas ascienden ya a 54.066.933 euros.
Olivar cordobés: el sector más castigado por los temporales
El olivar de Córdoba, motor económico de la provincia, es el sector que concentra el mayor volumen de pérdidas: 549.636.750 euros.
Las lluvias intensas y prolongadas están provocando:
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Asfixia radicular
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Daños físicos en la arboleda
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Procesos erosivos severos
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Pérdida directa de cosecha
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Dificultades para realizar labores culturales
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Incremento significativo de enfermedades
Enfermedades emergentes: aceituna jabonosa y repilo
Entre las patologías más preocupantes destacan:
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La aceituna jabonosa (Colletotrichum spp.)
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El repilo (Fusicladium oleagineum)
El repilo, en particular, compromete no solo la cosecha actual, sino también la futura.
Aceituna caída y pérdida de calidad
El daño más grave es la aceituna “pinchada” caída al suelo, cuya recolección resulta imposible en numerosas parcelas. Se estima una disminución mínima del 30 % de la cosecha prevista, fundamentalmente por la imposibilidad de recoger el fruto caído.
Además, la aceituna pendiente de recolección difícilmente alcanzará la categoría extra, destinándose en muchos casos a lampante, con una diferencia aproximada de un euro por kilo, lo que multiplica el impacto económico.
Cítricos: caída masiva de fruta y parcelas inundadas
El sector citrícola también registra pérdidas significativas, estimadas en 42.153.471 euros.
La caída de fruta al suelo por efecto combinado de viento y lluvia consolida una reducción mínima del 30–40 % de la cosecha.
Las variedades más afectadas son:
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Salustiana
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Lanes
En estos casos, aproximadamente el 50 % de la producción se encuentra ya en el suelo. En variedades más tardías, la caída alcanza el 30 %.
En determinadas zonas, el granizo ha generado daños adicionales, mientras que en la Vega del Guadalquivir, área de elevada superficie citrícola, existen parcelas completamente inundadas.
La humedad obligará además a intensificar los tratamientos fungicidas, incrementando los costes de producción.
Almendro y cultivos leñosos: yemas dañadas y riesgo sanitario
Los almendros y otros cultivos leñosos han sufrido inundaciones que podrían derivar en asfixia radicular.
Algunas variedades están tirando las yemas, un síntoma especialmente preocupante de cara a la próxima campaña.
La escasez de fungicidas autorizados añade un factor de riesgo adicional, ya que, cuando aumenten las temperaturas, podrían desarrollarse graves enfermedades de madera.
Ganadería: afecciones sanitarias y aumento de costes
El impacto de los temporales no se limita a la agricultura. La ganadería cordobesa atraviesa también una situación crítica.
Ovino
El ganado ovino está sufriendo afecciones graves en las pezuñas debido a la humedad constante, generando infecciones importantes.
Las parideras, ya debilitadas por la lengua azul, registran nuevas bajas por muerte de corderos debido a la combinación de lluvia y frío.
Porcino
El porcino se encuentra en una situación anormal de humedad y frío que afectará negativamente a su rendimiento productivo.
Bovino extensivo
En explotaciones extensivas de bovino se registran graves problemas por la imposibilidad de acceso a las fincas. Se han producido incluso muertes de vacas preñadas por falta de asistencia veterinaria, debido al mal estado de los caminos rurales.
Infraestructuras rurales: caminos cortados y sistemas dañados
Los fuertes vientos y lluvias han provocado:
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Cortes de accesos
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Derrumbamientos de muretes
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Daños en cancelas y alambradas
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Desperfectos en puntos de captación de agua
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Averías en sistemas solares
La fuerza del agua y el viento ha arrastrado numerosas infraestructuras, generando un sobrecoste adicional que aún no ha sido completamente cuantificado.
Un escenario abierto: la cifra podría superar los 700 millones
Desde ASAJA Córdoba se insiste en que esta valoración supera ya los 700 millones de euros, pero no es definitiva. A medida que los agricultores puedan acceder a la totalidad de las explotaciones afectadas y dispongan de datos más precisos, la cifra podría incrementarse.
El impacto económico de los temporales en Córdoba no solo supone una pérdida directa de producción, sino también un aumento de costes, un deterioro de infraestructuras y un riesgo sanitario que puede prolongarse en el tiempo.
La magnitud del daño sitúa a la provincia ante uno de los episodios más graves de los últimos años en términos de pérdidas agrarias.











