
Las tormentas que afectaron a gran parte de la provincia de Cuenca los días 31 de mayo y 3 de junio han tenido como resultado miles de hectáreas de viñedo, cereal y almendro arrasadas y con pérdidas que, en algunas zonas, ha alcanzado el 90 por cien, según ASAJA
Las zonas afectadas se extienden por gran parte del centro y sur de la provincia. En La Manchuela ha habido daños en Iniesta –unas 4.500 hectáreas, Villanueva de la Jara –con 3.500 hectáreas afectadas-, Quintanar del Rey, Casasimarro, Villagarcía del Llano, Casas de Santa Cruz, Ledaña, Vallehermoso de la Fuente, entre otros. Viñedo y el cereal –cuya siega estaba a punto de comenzar- han quedado arrasados en muchos puntos casi en su totalidad.
En San Clemente también se han visto afectadas unas 2.000 hectáreas, principalmente de viñedo. En Sisante, viñedo y olivar.
Otros municipios como Tébar o Cañadajuncosa también han sufrido los efectos del pedrisco en cereal y girasol.
En la zona centro de la provincia también cuantiosos daños en el cereal con varios términos municipales afectados casi en su totalidad como en Villarejo Periesteban o Altarejos. En otros municipios como Belmontejo, San Lorenzo de la Parrilla, Villares del Saz, Cervera del Llano, Poveda de la Obispalía o Valdeganga, también numerosos daños pendientes de cuantificar con exactitud.
En Villamayor de Santiago unas 1.500 hectáreas dañadas, principalmente de viñedo.
Más términos afectados por el pedrisco en cereal en localidades como Villarejo de la Peñuela, con daños de entre el 70 y 90% y unas 500 hectáreas dañadas. También en Los Valdecolmenas o Cañamares numerosos daños en cereal.
En la tormenta del pasado miércoles 31 de Mayo los daños se centraron en Minglanilla, La Pesquera, Graja de Iniesta y La Puebla, con daños que afectaron a más de 1.500 hectáreas de viñedo principalmente.
Ya a mediados de mayo el campo conquense se vio afectado por una granizada que causó graves daños en Zarza de Tajo, Belinchón, Mota del Cuervo, El Pedernoso, Santa María de Los Llanos y Las Pedroñeras.
Si a esto se une la sequía que ha mermado considerablemente la cosecha de cereal el balance de este año agrícola no puede ser más desastroso, según ASAJA Cuenca.








