Ángela Gozalo - Agronews CyL

 

  • La cuenca del Duero parte con “desventaja” por su capacidad de regulación, un 31%

  • Las incorporaciones de jóvenes agricultores son superiores en zonas de regadío

El viceconsejero de Desarrollo Rural, Jorge Llorente, y el presidente de Ferduero (Asociación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Duero), Ángel González, han presentado esta mañana un estudio sobre las posibilidades de aumentar los recursos hídricos en la Comunidad. El trabajo, realizado por el Área de Hidráulica de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Burgos, tiene el objetivo de analizar las posibilidades existentes para consolidar e incrementar los recursos hídricos disponibles en Castilla y León y fortalecer la agricultura de regadío en la cuenca del Duero. Las políticas relacionadas con la agricultura de regadío suponen “un acicate para fijar población, generar riqueza y para el desarrollo del medio rural”, ha asegurado Llorente.

La primera conclusión extraída del estudio es la “desventaja” de la cuenca del Duero respecto a otras cuencas hidrográficas. La cuenca del Duero es la que menor capacidad de regulación posee en España, respecto a las aportaciones, ya que el volumen de los embalses de regulación solamente es del 31% respecto a los recursos naturales existentes, exceptuando los embalses de los saltos del Duero ubicados aguas abajo de los posibles usos de la cuenca. La cuenca del Ebro también se sitúa en un porcentaje reducido, con el 50%, frente a la situación de otras cuencas como el Guadiana, que es del 218%, Guadalquivir, 115%, o Tajo, 90%. Esta situación provoca que la agricultura de Castilla y León “no tenga la misma capacidad que otras cuencas”, ha afirmado Llorente.

La segunda conclusión es que “existen soluciones”, ha recalcado el viceconsejero, que pasan por 47 “posibles actuaciones vinculadas a 31 infraestructuras hidráulicas nuevas y 16 infraestructuras en embalses existentes”. En conjunto, todas las actuaciones supondrían, según el estudio, un incremento de la capacidad de regulación entre 1.194 hectómetros cúbicos y 2.243 hectómetros cúbicos, que aún situarían a la cuenca del Duero en cifras de capacidad de embalsar entre el 40 y el 50% de los recursos naturales, “muy alejadas de las cifras de otras cuencas de España”, ha lamentado Llorente, pero que permitirían “asegurar la agricultura de futuro”.

Posibilidad y urgencia de actuación

Jorge Llorente ha insistido en la “posibilidad de actuar” y en la “urgencia” de hacerlo “de forma inmediata” en zonas como las del río Órbigo, con declaración de impacto ambiental favorable, las del Carrión, tan necesaria y con diseño ya muy avanzado, y las del Cega, esta última muy vinculada a la consolidación de los regadíos que emplean aguas subterráneas. Actuaciones ya aprobadas en el Plan Hidrológico vigente aunque “no se ha hecho nada”, ha afirmado el presidente de Ferduero que también ha explicado que son “actuaciones necesarias para dejar un futuro a aquellos jóvenes que se han quedado en el campo”.

Para el análisis de la viabilidad de las diferentes actuaciones planteadas y el establecimiento de una priorización de las mismas, el estudio ha analizado la complejidad técnica, el coste económico y el impacto social y medioambiental de cada una de ellas. También se detallan las diferentes alternativas para consolidar e incrementar estos recursos disponibles, las posibilidades de uso para regadío de embalses inicialmente previstos para otros usos como el hidroeléctrico, el aprovechamiento conjunto de aguas subterráneas y superficiales o la reutilización de aguas residuales y otras posibles soluciones.

Regadío contra la despoblación

“Las políticas relacionadas con la agricultura de regadío son esenciales y primordiales para la Consejería”, ha asegurado Jorge Llorente. Entre los beneficios de los regadíos y su impacto en el desarrollo rural, el estudio destaca que el número de incorporaciones de jóvenes agricultores es 6,5 veces superior en zonas de alta intensidad de riego que en zonas de secano, que la densidad de población es tres veces superior en las zonas de regadío de alta intensidad respecto a las zonas de secano, que el valor agregado bruto por hectárea del regadío en Castilla y León es 3,5 veces superior al del secano y la mayor diversidad de cultivos que posibilita más competitividad y posibilidades para la industria agroalimentaria,

El viceconsejero ha asegurado que el estudio es “una herramienta muy útil para aquellas administraciones con competencias hidráulicas” para desarrollar futuras actuaciones que aumenten la competitividad del sector agropecuario de la Comunidad y la creación de riqueza en el medio rural que asegure su futuro. El estudio, presentado en la sede del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, se enmarca en una de las líneas de trabajo que se plasmaron en el convenio entre el propio Itacyl y Ferduero. Otros asuntos firmados en el convenio son el diseño de soluciones innovadoras para optimizar el consumo energético en los regadíos, la reducción de la contaminación difusa y otros beneficios medioambientales del regadío, la acción sobre el cambio climático y medidas de lucha contra sus consecuencias, el impulso a la investigación y desarrollo del sistema Inforiego o la transferencia de tecnología.

Sección: 

Provincias: