Antonio Álvarez Rodrigo - Agronews CyL
  • “Pedimos que en la etiqueta se ponga el país de cosecha, no el de origen”

  • La plataforma ‘Etiquetado claro ya’ exige al Parlamento aplicar las recomendaciones de Bruselas en la modificación del Real Decreto 1049/2003

Más de 15.000 apicultores han exigido al Gobierno de España este jueves 10 de enero en Madrid la necesidad de un etiquetado “claro, legible e inequívoco” de la miel para evitar la entrada de producciones a bajo coste que pone en peligro un sector al que se dedican más de 31.000 personas en nuestro país y que son un engaño para el consumidor ya que están “adulteradas”.

La plataforma ‘Etiquetado claro ya’, que agrupa a más de 70 asociaciones, ha denunciado “el continuo abandono por parte del Gobierno”. Su portavoz Mario Fernández ha alertado de los riesgos que conllevaría la desaparición de la apicultura: “Nuestros datos nos indica que la miel española se está yendo fuera y esto a la larga va a provocar que la profesionalización se rompa. Por ello el mensaje es doble, a los consumidores para que sean conscientes, y a las empresas para que apuesten por la miel española. Sin ella, no habría agricultura ni medio ambiente”.

Por ello, piden al Parlamento mejorar la modificación del Real Decreto 1049/2003 tal y como aprobó el Parlamento Europeo el pasado mes de marzo en la resolución sobre desafíos para el sector apícola. Sobre el etiquetado de la mielpedimos que se ponga el país de cosecha, no el de origen, además del porcentaje en caso de mezcla”, ha afirmado Fernández, quien ha explicado que de esta forma se evitarán prácticas antidumping.

Según la plataforma ‘Etiquetado claro ya’, que agrupa a más de la mitad del sector, la situación actual hace que la apicultura en España “deje de ser rentable” a pesar de ser un país “autosuficiente”, ya que “20.000 de las 30.000 toneladas que se producen en España se exportan”. Sin embargo, mucha queda en los bidones y buena culpa de ello la tienen las masivas importaciones de China.

De los 31.000 apicultores, 5.360 son profesionales. En los últimos diez años han aumentado más los no profesionales (de unos 17.000 a 23.000) que los profesionales (300 más). Lo que evidencia que el sector está dejando de ser una actividad principal atractiva.

La miel ‘asiática’ de Portugal y Holanda

“Hay datos curiosos como que Portugal nos vende 5.000 toneladas de miel cuando tiene menos productores que España. O que importemos de Holanda 2.500 toneladas cuando solo cuentan con 77 apicultores profesiones”, ha ejemplificado Mario Fernández, quien ha denunciado que “China está utilizando a estos países de pantalla”.

Según datos de la plataforma, las importaciones chinas llegaron a las 17.000 toneladas en 2015, descendiendo desde entonces a la vez que aumentaban las llegadas desde Portugal y Holanda. La Unión Europea calcula que entorno al 20% de la miel que viene de fuera es adulterada. “Es decir, un fraude”, ha sentenciado el portavoz de la plataforma.

Por ello, el sector exige medidas más “contundentes” que las actuales. Además de un mayor detalle en la etiqueta y un control antidumping, solicitan también a las Cortes que en la modificación de la ley se especifique si la miel ha sido pasteurizada. “La normativa dice que no se puede hacer por encima de 45 grados. Aunque la normativa es muy abstracta ya que no especifica que los envasadores no lo puedan hacer… y se está haciendo. El producto resultante es un edulcorante, no una miel”, ha explicado Fernández.

Por último, también han solicitado mejoras sanitarias como prohibir el microfiltrado “porque se elimina el polen y de esta forma no se va a saber el origen de la miel”. Para ello, piden más controles y dotar a los laboratorios oficiales para que la detención de adulteraciones en la miel.

La plataforma ‘Etiquetado claro ya’ critica que tras reunirse hace unos meses con los 13 partidos con representación parlamentaria y recibir “bunas palabras” no haya habido “hechos” hasta el momento. Además, lamentan que el Ministerio de Agricultura haya hecho oídos sordos a las más de 3.000 alegaciones que presentaron en diciembre al borrador de la ley. “Lo que ha hecho el Ministerio es tirar nuestras peticiones y volver a abrir un proceso al que estamos haciendo llegar las mismas peticiones”.