
La cuenca del Guadalquivir registra el segundo marzo más lluvioso en 25 años. La precipitación media durante marzo en los embalses del citado río ha sido de 254 l/m², según el Informe Pluviométrico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). Este dato representa el segundo mayor registro del mes de marzo en los últimos 25 años, solo superado por los 281 l/m² de marzo de 2018. Este nivel de lluvias ha supuesto un incremento de 1.540 hectómetros cúbicos (hm³) en las reservas de agua de la cuenca, equivalente a una subida de 19 puntos porcentuales en la capacidad total de los embalses.
| Embalse | Provincia | Precipitación acumulada (l/m²) |
|---|---|---|
| Huesna | Sevilla | 1.129,1 |
| José Torán | Sevilla | 1.080,5 |
| Retortillo | Sevilla / Córdoba | 1.018,2 |
| Cubillas | Granada | 298,6 |
| San Clemente | Granada | 234,5 |
| Portillo | Granada | 229,9 |
| Francisco Abellán | Granada | 203,5 |
| Negratín | Granada | 194,5 |
Lluvias excepcionales gracias a la sucesión de frentes durante marzo
El carácter extraordinariamente húmedo del mes se debe al paso encadenado de varios frentes atlánticos entre los días 6 y 18 de marzo: Jana (6 marzo), Konrad (10 marzo), Laurence (14 marzo) y Martinho (18 marzo). Estas perturbaciones afectaron de oeste a este a toda la demarcación hidrográfica del Guadalquivir, provocando lluvias intensas y persistentes a lo largo del mes.
Las zonas más beneficiadas por estas lluvias se concentran en:
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La margen derecha de la zona occidental, especialmente en la cabecera del Guadiamar y en las cuencas del río Rivera de Huesna y del arroyo Guadalbacar, en la provincia de Sevilla.
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Las cuencas del Retortillo, Guadalora y Bembézar, en la provincia de Córdoba.
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En la zona oriental, destacan las lluvias en la franja norte de Jaén y el sur de Ciudad Real.
Distribución provincial: Sevilla lidera en precipitaciones acumuladas
Desde el inicio del año hidrológico (1 de octubre de 2024) hasta el 31 de marzo de 2025, la precipitación media acumulada en la cuenca es de 593 l/m², un 42 % superior al promedio de los últimos 25 años (417 l/m²).
Valores provinciales de precipitación acumulada (1 octubre – 31 marzo):
| Provincia | Precipitación acumulada (l/m²) | Variación respecto a la media histórica |
|---|---|---|
| Sevilla | 859 | +79 % |
| Córdoba | ~720 (estimado)* | +70 % (aprox.)* |
| Jaén | ~650 (estimado)* | +55 % (aprox.)* |
| Ciudad Real (sur) | ~600 (estimado)* | +45 % (aprox.)* |
| Granada | 300 | -5 % |
*Estimaciones aproximadas según la evolución regional.
La provincia de Sevilla lidera con claridad, acumulando 859 l/m², lo que supone un 79 % más que su media histórica. En cambio, Granada ha sido la única provincia donde la lluvia ha estado por debajo de la media, con apenas 300 l/m² acumulados.
Grandes diferencias entre embalses: del récord del José Torán a la sequía del Negratín
Durante marzo, se han observado diferencias marcadas entre los distintos embalses de la cuenca. El embalse de José Torán, en la provincia de Sevilla, ha registrado la mayor precipitación mensual con 430,1 l/m², seguido de cerca por el embalse de Huesna, también en Sevilla, con valores similares.
Embalses con mayores precipitaciones en marzo:
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José Torán (Sevilla): 430,1 l/m²
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Huesna (Sevilla): valor no especificado para marzo, pero sí 1.129,1 l/m² acumulados desde octubre.
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Retortillo (Sevilla/Córdoba): 1.018,2 l/m² acumulados desde octubre.
Por el contrario, los embalses con menores registros han sido:
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Negratín (Granada): 100,3 l/m² en marzo, y 194,5 l/m² acumulados.
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Cubillas (Granada): 298,6 l/m² acumulados.
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San Clemente, Portillo y Francisco Abellán (Granada): con acumulados entre 229,9 y 203,5 l/m².
Aumento notable en las reservas del Sistema de Regulación General
Uno de los efectos más positivos del mes ha sido el impacto en el Sistema de Regulación General, del cual depende el suministro de agua para más del 80 % del regadío de la demarcación hidrográfica del Guadalquivir. Durante marzo, este sistema ha visto un incremento de 1.095 hm³, representando una parte importante de los 1.540 hm³ totales ganados por toda la cuenca.
Este aumento del 19 % en las reservas supone una mejora fundamental para la campaña agrícola, que se encontraba en situación crítica tras varios años de sequía. En particular, puede permitir una planificación más optimista para el riego de cultivos de verano, como el maíz, algodón, arroz o cultivos hortícolas de alto consumo hídrico.
Comparativa interanual y en la serie histórica: un marzo sin precedentes recientes
Si comparamos el dato de 254 l/m² de marzo de 2025 con el promedio de marzo de los últimos 25 años (77 l/m²), el incremento ha sido de un 229 %. Solo en marzo de 2018 se registró un volumen mayor (281 l/m²), convirtiendo al presente marzo en el segundo más lluvioso de la serie histórica reciente.
Esta mejora hidrológica se enmarca en un contexto de años hidrológicos excepcionalmente secos, como 2022 y 2023, cuando las precipitaciones fueron notablemente más bajas y los embalses descendieron a mínimos históricos.
Perspectivas para el año agrícola 2025
Con estos datos sobre la mesa, las perspectivas para el resto del año hidrológico y agrícola son más esperanzadoras que en campañas anteriores. El aumento de reservas permitirá:
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Mayor disponibilidad para riego en los meses de abril a septiembre.
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Mejor planificación para cultivos de primavera y verano.
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Reducción de restricciones en abastecimiento urbano, al menos en las grandes poblaciones andaluzas.
Sin embargo, la desigual distribución provincial y los embalses aún deficitarios como los de Granada recuerdan que la gestión del agua seguirá siendo clave, especialmente de cara a un verano que podría volver a ser seco.
Conclusiones: una lluvia esperada y crucial para el Guadalquivir
El mes de marzo de 2025 pasará a la historia reciente de la cuenca del Guadalquivir como uno de los más lluviosos de las últimas décadas. Los 254 l/m² de precipitación media, el aumento de 1.540 hm³ en las reservas y el alivio parcial que supone para la agricultura y el abastecimiento son una oportunidad para planificar con mayor tranquilidad, aunque la desigualdad territorial en las lluvias sigue generando retos, especialmente en Granada.













