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Unió de Pagesos calcula que las precipitaciones abundantes de mayo y junio en las zonas de Cataluña productoras de cereza, a menudo venían precedidas de fuertes vientos, han perjudicado gravemente la agricultura, con unas pérdidas económicas que pueden superar los 12 millones de euros y unas pérdidas entre el 35% y el 45% de producción, que pueden llegar al 60% en el caso de las variedades más tardías. Este hecho, junto con una caída del precio en origen del 50% respecto a la media de los últimos tres años.

De acuerdo con el avance del informe de mayo del Servicio Meteorológico de Cataluña, en las zonas productoras de cereza como el Segrià, Ribera de Ebro, Terra Alta, Priorat, Baix Llobregat y Alt Empordà han producido unos porcentajes de precipitación acumulada respecto de la media climática que van del 90% al 190%, es decir, que las precipitaciones de mayo han duplicado y triplicado la precipitación usual de este mes en Cataluña. Hay que tener en cuenta que el exceso de agua provoca la apertura del fruto (cracking o roto) y deja la cereza más sensible a las rozaduras y golpes de las ramas que provocan los períodos de viento posteriores a las lluvias.

Además, el exceso de agua disminuye el tiempo de comercialización del producto, dificultando su exportación, lo que deja el productor a las manos del mercado interior y Mercabarna. Esta situación conlleva que, aunque la producción sea escasa, el precio en origen tire a la baja. Así, mientras que la media del precio en origen de la cereza de los últimos tres años se situaba en 2,01 euros por kilo, según los datos del Departamento de Agricultura, este año puede situarse por debajo de los 0,80 euros por kilo , precio que ni siquiera compensa el coste de recolección.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que esta caída del precio en origen no ha sido percibida por el consumidor, que ha visto incrementado el precio de venta al público respecto del año pasado en cerca de un euro el kilo, tal como indica la base de datos de Precios de venta al público de la Secretaría General del Estado de Comercio Interior.

Por otra parte, la baja contratación del seguro agrario en cerezo en Cataluña, ya que hay menos de 3.000 toneladas aseguradas en sólo una cincuentena de pólizas, implica que la mayoría de productores no dispongan de cobertura por los daños por lluvia. Unió de Pagesos considera que el elevado coste de este seguro hace que sólo la contraten las grandes explotaciones y no campesinado para la que es un cultivo secundario. Por este motivo, el sindicato pide al Ministerio de Agricultura que recupere los niveles de apoyo al seguro agrario de 2011 y, si es posible, los incremente, dado que es la única forma que tiene el campesinado de protegerse frente a los daños causados por las adversidades climáticas.

Unió de Pagesos pide al Departamento de Agricultura que realice un informe detallado de las pérdidas, para que de cara a la renta 2018 haya una adecuación de la fiscalidad a la pérdida de ingresos que han sufrido los productores de cereza.

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