María José Salvador - Corresponsal en Zamora - Agronews CyL

La provincia de Zamora cada día que pasa cuenta con menos ganaderos y más fauna salvaje y eso está provocando que los pocos pastores que aún viven en los pueblos no quieran seguir con su trabajo. Es un hecho palpable que se puede ver en los censos aunque si que es cierto que todavía el sector ovino sigue siendo importante en nuestra provincia ya que existen unas 1.574 explotaciones y 540.000 reproductoras.

Las organizaciones agrarias han denunciado en reiteradas ocasiones los continuos ataques de los cánidos, en Castilla y León cada año se producen unos 2.000 que dejan alrededor de 4.000 cabezas de ganado muertas. En nuestra provincia son muchos los daños causados por el cánido teniendo en cuenta que existe una población de unos 250 ejemplares. Además, ahora el lobo no se puede cazar en ninguna zona ya que se ha convertido en especie protegida.

Los criadores de ganado tienen que vivir día si y día también con una situación que ya no saben como afrontar. Es el caso de los ganaderos de la comarca de Sayago que ven mermar no solo la cantidad de animales que tienen por los ataques de lobo sino que además en los tiempos actuales la subida de los piensos, de la luz o del gasóleo está llevando a muchos de ellos a pensar en “cerrar nuestras explotaciones porque no compensa el trabajo que hacemos para lo que al final nos queda”, así se expresa Tránsito de la Iglesia Montero una ganadera de la localidad de Almeida de Sayago que tiene ovejas de raza Assaf.

Ella ha vivido en primera persona los continuos ataques de lobos, en un principio contaban con cerca de 500 ovejas ahora apenas tienen unas 300 “porque estoy a punto de jubilarme, solo me queda un año y no quiero seguir más”. Su marido está ya jubilado pero sus hijos no quieren continuar con “el oficio así que tampoco les aconsejo que lo cojan porque esto cada vez está peor”.

Tránsito no sabe ya donde llevar a sus ovejas a pastar “donde quiera que las pongamos aparece el lobo, en los dos últimos años hemos tenido alrededor de 7 ataques y hemos perdido unos 60 animales”. Reconoce que la incertidumbre es diaria porque “cada vez que las dejamos en el campo no sabemos si cuando lleguemos estén todas o habremos perdido alguna”.

El ataque del cánido no solo hace daño a las ovejas que mata sino que acarrea muchas más consecuencias “los perjuicios que provoca en el resto de animales es también muy importante, señala Tránsito, porque muchos de ellos quedan mordidos, malheridos y algunas veces acaban muriendo también”.

Esta ganadera sayaguesa dice que “no compensa lo que te pagan por los animales, es un engaño porque los primeros 300 euros del daño no te los pagan, si valoran cada oveja a 30 euros, necesitas como mínimo que te mate diez para te cubra la franquicia”. Así las cosas, también señala que “la situación de los ataques de lobos nos está obligando a estabular nuestros animales”.  “Es un sinvivir que no merece la pena seguir, si no tuviéramos ataques de lobo no habría problemas podríamos estar bien, pero así, no”, dice Tránsito de la Iglesia.

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