Un abril de fuertes contrastes, aseguran desde la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca Interporc, que puede ejemplificar los problemas con que topa el mercado porcino este año. Sin olvidar que es un año complicado, como muestra la apertura de la operación de almacenamiento privado durante prácticamente los dos meses de marzo y abril. Las producciones europeas están aumentando este año respecto al anterior, mientras que la demanda topa con unos consumos interiores excesivamente titubeantes (sea por la situación econó- mica, sea por la meteorología) y un contexto internacional de fuerte competencia entre todos los grandes países productores. Produciendo todo el mundo más carne de cerdo (hay más cerdas y los cerdos se llevan a más peso), todo el mundo quiere venderla en los mismos sitios, con lo que el precio de la carne se encuentra constantemente bajo presión. Puntualmente, si la demanda interior acompaña o si se relajan estacionalmente las producciones, el mercado del cerdo puede progresar en precio, también porque el matadero confía en la pujanza de la exportación a terceros países (hay demanda en Asia y el euro barato beneficia a los exportadores europeos). Pero, de forma repetitiva, estas mejorías del mercado del cerdo se dan de bruces con la incapacidad del mercado de la carne para repercutir precios al alza. Con lo que todo da marcha atrás.

Sucedió algo similar en marzo, cuando el precio alemán subió y desanduvo después esa subida. Y ha vuelto a suceder en abril: todo lo que el cerdo ha subido en el norte de la UE en las dos primeras semanas de mes, lo ha bajado en las dos siguientes. De forma igualmente brusca: primero, porque los mataderos confiaban en que esa animación del cerdo, motivada por su mayor demanda para prever unos mayores consumos en barbacoas, se pudiera trasladar al despiece; después, porque se vio rápidamente que eso no iba a ser posible, más aún porque empezó a llover en Alemania y se apagaron las barbacoas. El año pasado, estos consumos estacionales empezaron antes y fueron más consistentes. Este año, al menos en abril, se han quedado por debajo de lo esperado y han llevado a un elevado stock en manos del comercio, que no ha renovado pedidos. Fruto de ello, y también para presionar sobre el precio del cerdo, los mataderos alemanes han reducido matanza y han sobrado cerdos. Pero en el resto de la UE no han sobrado cerdos. Se han necesitado un par de semanas para absorber los retrasos de Pascua, pero la demanda del matadero se ha mantenido más o menos constante. Es por eso que ni las subidas fueron tan amplias en España, Francia o Dinamarca, ni lo han sido después las bajadas. Sobre todo, la estabilidad danesa refleja una actividad exportadora que no es tan mala como se quejan los mataderos alemanes: hay una verdadera “guerra de estadísticas” al respecto, pero los datos de la Comisión reflejan un incremento de las exportaciones alemanas, holandesas y españolas en los dos primeros meses de 2015. Un aumento que es paralelo al desplome de la exportación americana, tanto de EEUU y Canadá como de Brasil. La UE está ganando cuota en los mercados asiá- ticos, a costa de los americanos.

Pero el problema no es de cantidad exportada. El problema es el precio de lo que se exporta. Porque EEUU ha bajado con fuerza sus precios, para compensar la fortaleza del dólar y para dar salida a unas producciones que también van camino de récord en 2015 (con una afección mucho menor de la DEP que en 2014) y, sobre todo, en el último trimestre de año. Todos los grandes países exportadores (es decir, grandes productores dependientes de la exportación) buscan ahora más presencia exterior, para garantizarse salidas en el segundo semestre, cuando dispongan de más producción pero cuando haya también más demanda importadora. Con lo que van aumentando los stocks de congelado, fruto de una fuerte matanza que mira al futuro, pero ese aumento empieza también a limitar también la capacidad del matadero para querer matar más si la carne no se mueve. Y el comercio cárnico se ha atascado en abril, aunque la matanza se ha mantenido elevada.

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