Agronews Castilla y León

Hay una tendencia creciente al uso de plantas medicinales y aromáticas entre los consumidores, en gran medida como consecuencia de esa vuelta a lo natural que lejos de ser una moda pasajera se ha convertido en una constante para el conjunto de la sociedad. Esta circunstancia hace que se este produciendo un repunte de las siembras de estas plantas medicinales y aromáticas que se han convertido en muchas zonas de España un alternativa a los cultivos tradicionales hasta el punto, por ejemplo, que en Castilla La Mancha el Gobierno autonómico ha decidido incluirlas dentro de las ayudas que aporta a la agricultura y ganadería dentro del Programa de Desarrollo Rural.

Para reforzar esta idea de expansión del uso de las plantas aromáticas y medicinales señalar que el consumo en España está creciendo a un ritmo de entre el 8 y el 10% interanual, lejos de las cifras que ofrecen países tan punteros como Francia u Alemania pero en franco crecimiento.

No es fácil encontrar datos sobre el sector lo que hace que haya que irse hasta el 2015 para ver como el propio Ministerio de Agricultura afirma que en España hay casi 20.000 hectáreas dedicadas a este sector, de las que más de 2.500 son de lavanda o lavandín, 3.594 para anís, 67 a regaliz o 46 para menta sin olvidar las más de 10.000 de adormidera. Otro dato referido al 2017 dice que de esa cifra unas 9.000 lo son en producción ecológica.

Castilla y León, el ejemplo crece

En la localidad vallisoletana de Tiedra, conocemos Aromáticas del Duero, una empresa dirigida por Antonio Fonseca, que ofrece a todos los agricultores interesados en el cultivo de las plantas aromática, básicamente lavanda y lavandín, todos los servicios necesarios para el desarrollo de los mismos desde la plantación de la planta, orientación en la evolución del cultivo, la cosecha del mismo y finalmente la destilación del producto.

“Todos este proyecto nace hace unos 10 años aproximadamente aunque fue en 2006 cuando hicimos las primeras pruebas con lavandín y vimos que se adaptaba bien a la zona,” cuenta a AgroNews, Antonio Fonseca,  director de la citada empresa. En la actualidad ya cuentan con unas 300 hectáreas a las que realizan todas las labores propias del desarrollo vegetativo del mismo

“Una vez que procedemos a la plantación del cultivo, la inversión se puede cifrar en unos 3.000 euros iniciales de los que, aproximadamente, 2.000 se corresponden al precio de la planta, este es productivo ya desde el segundo año, aunque lo es, en una forma óptima, a partir de la tercera campaña”,  confirma Fonseca.

“En cuanto a las  producciones, se podría hablar de unos rendimientos medios de 70 – 80 kilos de aceite esencial por hectárea, aunque aquí destaca las diferencias entre el lavandín super que logra cifras de entre los 60 y los 80 kilos y el grosso que eleva esos datos hasta los 80 – 100 kilos”

Un tema importante es el precio de este producto que aunque depende de los mercados internacionales, donde se encuentra en estos momentos al alza, apunta Antonio Fonseca, se sitúan en los 30 euros por kilo en el caso del “super” y de 25 el “groso”.

“Estos datos muestran, que haciendo bien las cosas, este cultivo puede ser una alternativa más que interesante a los secanos en amplias zonas de Castilla y León. Nosotros, desde Aromáticas del Duero ofrecemos todos los servicios para poder obtener unos resultados interesantes, desde la planta a la recogida, esta campaña vamos a invertir en una cosechadora de tres filas que realizan en Francia y que nos va a permitir mejorar nuestros servicios, y cerrando el ciclo con la destilación”

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