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Según las últimas previsiones de la FAO para 2018, la producción mundial de cereales ascenderá a 2 611 millones de toneladas, cifra ligeramente superior a la estimación de diciembre, lo cual refleja las revisiones al alza realizadas para el maíz, el trigo y el arroz. Se estima que la producción mundial de arroz crecerá en un 1,6 % hasta alcanzar los 514 millones de toneladas, esto es, 1,2 millones de toneladas por encima de lo pronosticado anteriormente. Gran parte de la revisión se debe a mejoras impulsadas por los rendimientos en China. Además, se han incrementado las estimaciones sobre la producción en el Pakistán debido a unas plantaciones mayores de lo previsto anteriormente, mientras que en Filipinas las pérdidas ocasionadas por la tormenta tropical Usman y las expectativas de un clima más seco han llevado a una reducción del pronóstico relativo a la producción. A pesar de las revisiones al alza de este mes, la producción mundial de cereales sigue estando un 1,8 % (47,4 millones de toneladas) por debajo del máximo histórico de 2017.1

En un contexto en que la mayor parte de los cultivos de trigo de invierno se encuentran en letargo en el hemisferio norte, las perspectivas iniciales prevén que repunte la producción, si bien es de esperar que el rendimiento no superará el máximo registrado de 2017. Gran parte del crecimiento pronosticado está relacionado con los aumentos previstos en Europa, donde hasta el momento el clima favorable ha apuntalado las perspectivas relativas a los rendimientos y se prevé asimismo un incremento de las siembras, impulsado principalmente por la conveniencia de los precios. Los mayores aumentos de la producción en términos interanuales están previstos en la Federación de Rusia, Ucrania y la Unión Europea (UE). En América del Norte, se espera que el clima excesivamente húmedo en las principales regiones productoras de trigo de invierno de los Estados Unidos compensará los efectos positivos de la subida de los precios, lo cual tendrá como resultado solo un aumento marginal de la superficie sembrada. No obstante ello, suponiendo un rendimiento medio, las previsiones siguen indicando que este año aumentará la producción. En el Canadá, se espera asimismo un incremento de la producción total de trigo, dado que la ampliación prevista para las plantaciones de trigo de primavera favorecida por los precios compensará sobradamente la disminución de las siembras de invierno. En Asia, el clima favorable ha determinado un aumento de las perspectivas sobre la producción en la India, donde se prevé un mayor rendimiento a pesar de una disminución de las siembras, mientras que, en el Pakistán, la menor disponibilidad de agua ha desalentado las perspectivas sobre la producción del país, que también se verá afectado por la reducción de la superficie sembrada prevista.

En el hemisferio sur, se espera que la cosecha de los cultivos de cereales de verano de 2019 —predominantemente cereales secundarios— comenzará en los meses venideros. En América del Sur, las perspectivas sobre la producción apuntan a un incremento en la Argentina y el Brasil, a raíz de mayores plantaciones y buenas condiciones de cultivo. Por el contrario, en Sudáfrica, el clima seco ha afectado las plantaciones de maíz y deteriorado las perspectivas de rendimiento, por lo que se pronostica una disminución de la producción. En los países del África austral vecinos, se estima que las cosechas se mantendrán cerca de los niveles promedio.

Según las previsiones actuales, la utilización mundial de cereales en 2018/19 asciende a 2 657 millones de toneladas, es decir, 45 millones de toneladas (un 1,7 %) más que en 2017/18 y 8 millones de toneladas por encima de la previsión de diciembre. El incremento de diciembre refleja los ajustes al alza realizados respecto de la utilización de trigo como pienso (principalmente en Australia) y el uso industrial de los cereales secundarios, predominantemente el maíz y la cebada.

Se prevé que la utilización mundial de trigo en 2018/19 ascenderá a casi 743 millones de toneladas, lo cual representa 3 millones de toneladas más que en diciembre y 5,6 millones de toneladas (un 0,8 %) por encima del nivel estimado para 2017/18. El incremento se concentra en un mayor uso del trigo como pienso, especialmente en Australia, donde la superficie de pastoreo se ha visto reducida a causa de condiciones atmosféricas secas y se ha tenido que recurrir al trigo para alimentar al ganado. En los demás lugares, se calcula que el ligero aumento del uso del trigo como pienso en la UE se verá compensado con creces por una disminución en la Federación de Rusia donde, al parecer, los productores de aves de corral están comenzando a utilizar maíz como pienso.

El pronóstico de la FAO relativo a la utilización total de cereales secundarios en 2018/19 se ha incrementado hasta alcanzar los 1 405 millones de toneladas, o sea, 4,7 millones más que en diciembre. A este nivel, la utilización mundial de cereales secundarios superaría en unos 34 millones de toneladas (un 2,5 %) el nivel estimado en 2017/18 y el uso como pienso alcanzaría un máximo histórico de casi 786 millones de toneladas, es decir, un 2,7 % por encima del nivel estimado en 2017/18, con los mayores aumentos anuales previstos en China, México y los Estados Unidos.

La utilización mundial de arroz en 2018/19 está fijada en 509 millones de toneladas, lo que representa una expansión anual del 1,1 %, debida principalmente a un mayor nivel de consumo de alimentos en Asia y África.

Según las previsiones, las reservas mundiales de cereales disminuirán en 45 millones de toneladas (un 5,6 %) respecto de sus niveles de apertura sin precedentes y alcanzarán los 772 millones de toneladas, esto es, unos 10 millones de toneladas por encima de la previsión de diciembre. En consecuencia, el coeficiente mundial de reservas-utilización se mantendría en un nivel relativamente cómodo del 28,5 %, aunque estaría ligeramente por debajo del nivel de 2017/18 del 30,8 %, el más elevado desde 2000/01.

El aumento de los pronósticos de este mes sobre las reservas mundiales de cereales refleja fundamentalmente una revisión al alza (7,2 millones de toneladas) de las reservas mundiales de cereales secundarios, especialmente de maíz, que se calcula que ascenderán a 274,7 millones de toneladas al final de las campañas de 2019, si bien seguirán estando unos 38 millones de toneladas (un 12,2 %) por debajo de sus niveles de apertura. Según las previsiones, gran parte del aumento registrado desde diciembre se deberá a las acumulaciones previstas en la UE que se sumarán a otros aumentos notables en la Argentina, los Estados Unidos y Nigeria.

El pronóstico de la FAO relativo a las existencias de trigo (al final de la campaña en 2019) se ha revisado con un incremento de 2,4 millones de toneladas desde diciembre, a causa de los ajustes al alza realizados en el Canadá, los Estados Unidos y la Federación de Rusia. Actualmente, se prevé que las reservas de trigo ascenderán a casi 267 millones de toneladas, cifra que seguirá estando 10 millones de toneladas por debajo de los niveles iniciales, dado que las reducciones en varios países compensarán con creces las acumulaciones adicionales en China.

Se estima que las reservas mundiales de arroz al cierre de la campaña 2018/19 ascenderán a 178 millones de toneladas, es decir, un 2,9 % más en términos interanuales, principalmente a causa de remanentes más abundantes en China, Filipinas, la India e Indonesia.

Las previsiones indican que el comercio internacional de todos los cereales se aproximará a los 416 millones de toneladas en 2018/19, lo cual representa una caída de 5,7 millones de toneladas (un 1,4 %) respecto del volumen sin precedentes de la campaña anterior. Según las previsiones, en 2018/19 disminuirá el comercio de todos los cereales principales, excepto el maíz.

El comercio mundial de trigo en 2018/19 (julio/junio) se estima en 171,8 millones de toneladas, cifra que, si bien es ligeramente inferior a la previsión de diciembre, aun así está 4,4 millones de toneladas (un 2,5 %) por debajo de la previsión para 2017/18. El descenso respecto de la campaña anterior refleja las expectativas sobre una disminución de las compras de Argelia, los Estados Unidos, la India, Marruecos, Sudáfrica y Turquía, que contrarrestará con creces el aumento de las importaciones en la UE y varios países asiáticos.

El comercio mundial de cereales secundarios en 2018/19 (julio/junio) se calcula en 196,4 millones de toneladas, cifra ligeramente inferior a la de diciembre, aunque prácticamente sin variaciones respecto del nivel correspondiente al año pasado, debido a que el aumento de las exportaciones de maíz compensará la ralentización del comercio de cebada y sorgo. El comercio de maíz en 2018/19 se estima en cerca de 159 millones de toneladas, o sea, un 2,3 % (3,5 millones de toneladas) más que en 2017/18, debiéndose este aumento anual a las mayores compras previstas por parte de Arabia Saudita, Irán y México, pero sobre todo por la UE, dado que los precios del maíz siguen siendo competitivos en comparación con los de otros cereales forrajeros. Según las previsiones, en 2018/19 disminuirá el comercio de cebada, ubicándose en 28,1 millones de toneladas, y el de sorgo, que alcanzará los 5,4 millones de toneladas —su nivel más bajo desde 2006/07—, en ambos casos a causa de una reducción de las perspectivas de importación por parte de China.

El comercio mundial de arroz se reducirá en un 2,5 % en 2019 hasta alcanzar los 47 millones de toneladas. La previsión es ligeramente superior a lo estimado en diciembre. El aumento de las importaciones en África debería contribuir a determinar un incremento de las perspectivas de exportación de China en 2019. Se prevén asimismo más importaciones en Filipinas. Por el contrario, las expectativas de una menor demanda de importaciones por parte de China probablemente darán lugar a una reducción de las perspectivas de exportación en el caso de Viet Nam.

 

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