Agronews Castilla y León

Las intensas lluvias caídas en este otoño complican la labor en los sectores agrícola y ganadero de Navarra

Aunque la cantidad de lluvia caída en Navarra en este último mes se puede calificar ya de histórica, el personal técnico de INTIA consultado estima que, más allá de arrastres o corrimientos de tierra puntuales, el campo extensivo (principalmente cereales) será capaz de “capear el temporal”.

 Estos episodios de intensas lluvias con dificultades para entrar al campo no suelen ser tan excepcionales en esta época del año, y se prevé que la tierra sea capaz de drenar esta agua sin que cause una afección mayor. No obstante, todo dependerá también de la durabilidad de esta situación. 

En concreto, en lo que a agricultura respecta, el principal problema reside en los cultivos extensivos dado que tras un primer periodo de presiembra o siembra, en estos momentos es prácticamente imposible poder entrar a los campos para realizar cualquier tratamiento de post-emergencia. Los herbicidas que habitualmente se aplican en la primera o segunda siembra no se podrán emplear a la espera de que el suelo vuelva a una situación de relativa normalidad.

Por otra parte, el desarrollo de los cultivos hortícolas de invierno, como por ejemplo las crucíferas, se está retrasando por el frío y la lluvia, lo que a su vez presenta grandes dificultades para la recolección por el exceso de humedad en el suelo. Estos condicionantes hacen que el trabajo sea más dificultoso para las personas que la realizan. No obstante, en cuanto al maíz y arroz, ya está prácticamente finalizada la campaña de recolección. 

La campaña de la aceituna se encuentra detenida en estos momentos, a pesar de que se puede afirmar que está prácticamente finalizada. Los olivares de la variedad arróniz que aún quedan por recoger tendrán que esperar a que la situación mejore. El problema es doble. Para quienes optan por la recolección mecánica, las máquinas no pueden entrar al campo, y para quienes se decantan por la recolección manual, resulta muy complicado evitar que la tierra o barro entre en contacto con la aceituna. La técnica de ‘aceituna de vuelo’ que exige la Denominación de Origen impide que la oliva toque el suelo (hay que recogerla con una malla o cubo) y el suelo encharcado dificulta en gran medida este método de recogida. 

En cuanto al sector ganadero, la lluvia y especialmente la nieve han hecho que sea necesario estabular el ganado antes de lo previsto. Además, los cambios de alimentación por el frío y la humedad para el ganado que está a la intemperie, hacen que los animales estén en peores condiciones y aumente el coste de su alimentación. Todo esto en un periodo de aumento de costes. 

Sin embargo, como consecuencia de estas lluvias también hay aspectos no tan negativos a tener en cuenta tanto para la agricultura como para la ganadería. Esta cantidad importante de lluvia y nieve de otoño está haciendo que se recarguen los acuíferos que estaban con muy pocas reservas o agotados, que se llenen los embalses y se presenten mejores perspectivas para el próximo año, desde el punto de vista de disponibilidad de agua para el ganado y también para el riego. 

Agua garantizada hasta el verano

En el regadío es previsible que puedan aparecer afecciones en caminos y en infraestructuras de riego por las salidas de caudal de los ríos. En estos momentos se está vigilante y a la espera de que la acumulación de agua en los terrenos se reduzca para poder revisar los daños que se hayan podido producir. La semana que viene se prevé revisar todas las infraestructuras para comprobar los perjuicios que las crecidas de caudal hayan podido generar.

En el periodo de diez días, el embalse de Itoiz ha pasado de 160 hectómetros cúbicos (dato del SAIH Ebro del pasado 29 de noviembre) a 240 hm3 (dato de la mañana del 10 de diciembre. Actualmente, Itoiz se encuentra en un 57% de su capacidad total por lo que existe reserva de agua garantizada para el próximo verano tanto para riego y agua de boca. 

Sección: