Ángela Gozalo - Agronews CyL

 

  • Las organizaciones agrarias atribuyen la situación a “decisiones políticas” y denuncian valores similares a los de hace 30 años: 170 euros la tonelada de cebada

El precio del cereal ha descendido de forma alarmante en las últimas semanas: el agricultor recibe 8 euros menos por tonelada que al comienzo de la cosecha. La disminución de la producción en esta campaña por culpa de la tediosa sequía no ha derivado este año en una subida de los precios del cereal, algo que sí ha experimentado la paja, que se ha convertido en el nuevo bien preciado. Con naves y almacenes llenos de grano, el valor de uno de los principales productos de Castilla y León continúa en descenso al situarse en tasas de hace más de 20 años, mientras la paja duplica su precio respecto a la campaña anterior.

Aún se han realizado pocas liquidaciones, tan solo un 10% que corresponde al abastecimiento de fábricas de pienso. Las operaciones que se llevan a cabo por parte de los agricultores sobre el cereal entregado rondan los 170 euros la tonelada de cebada y los 177 euros si es trigo. Unos precios que pueden variar entre 6 y 8 euros por cada mil kilogramos en las provincias productoras o consumidoras. En las zonas productoras, Burgos, León o Palencia, el precio es más bajo que en las zonas con menor producción, mayor demanda y más peso de la ganadería, Salamanca, Segovia o Ávila.

Los números de esta cosecha de cereal nada tienen que ver con los que ha alcanzado la paja que, tal y como afirma el Presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, se ha convertido en un “bien preciado”. La alpaca de 300 kg se paga en destino alrededor de 20 euros, unos 72 euros por tonelada de paja frente a los 42 euros de 2018. Cargando en el campo, el agricultor recibe ahora 54 euros por tonelada, el doble que el año pasado. Ya dice el refranero que “donde hay paja hay grano”, sin embargo, la realidad es que el grano esta campaña no ha resultado tan rentable como la paja.

La principal causa del descenso en los precios del cereal esta campaña es, de nuevo, la importación. España produce 15 millones de toneladas de cereal, de las que aproximadamente 5 se recogerán este año en Castilla y León. Además, importa 18 millones de toneladas de cereal que presionan a la baja los precios nacionales y proceden de Ucrania, Francia, Brasil, Rumanía y Canadá principalmente, según el Presidente de la Asociación Nacional de Comercializadores de Cereal, Marcos Martínez. Castilla y León, una de las principales comunidades cerealistas, produce más del que importa.  

Los precios del cereal apenas han sufrido variaciones en los últimos 30 años, una situación que lamentan las organizaciones agrarias y atribuyen a las “decisiones políticas”. Denuncian que “la clase política no da importancia a la agricultura” porque “los agricultores no reciben nada del precio excesivo que paga el consumidor y todo el beneficio recae en manos de los grandes distribuidores e intermediarios finales”. “El campo está acostumbrado a ciclos de sequía y a malas cosechas pero no a precios que no se ajustan al aumento de los costes de producción, lo que afecta especialmente al secano”. 

La cosecha de este año en la comunidad supera las expectativas de los agricultores tras la sequía pero es menor que una cosecha media. El cereal recogido, según datos oficiales de la Junta de Castilla y León, alcanza las 4.800.000 toneladas, un 30% menos que el año pasado pero las cotizaciones, la gran preocupación, se han reducido de forma importante en los últimos veinte días. Desde Asaja Castilla y León se espera que la situación revierta “cuando todo se asiente, porque agosto no es un mes para liquidar en condiciones normales”.

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