Diego Villacorta - Agronews CyL
  • El presidente de la Diputación y el viceconsejero de desarrollo rural han visitado una localidad vallisoletana para ver cómo evolucionan las tareas de control del roedor.

Este verano, los topillos han vuelto a primera línea informativa con el incremento poblacional que han sufrido en este seco verano sobre todo en zonas como Tierra de Campos. La alta capacidad de reproducción está haciendo muy difícil controlar de manera eficaz la población. En algunas zonas siguen trabajando para evitar su acumulación, como las vías de dispersión. En una de las localidades Fontihoyuelo, ubicada en Valladolid, el viceconsejero de Desarrollo Rural Jorge Llorente y el presidente de la institución provincial Conrado Íscar han querido conocer de primera mano cómo se llevan a cabo estas labores.

 

Según ha insistido Llorente “no hay una sola medida eficaz” para acabar con el topillo campesino pero sí hay una solución que puede ayudar a mejorarlo: “Unificar todas las medidas y hacer una política coordinada entre administraciones ayuda a tener una acción integral y reducir su acción” ha destacado. Entre las medidas a acometer, destacan la destrucción de uras u otros medios mecánicos. Medidas que según el responsable de la Consejería, ya están reguladas desde la orden AG-96 de este mes de febrero.

 

Otras medidas

En ésta se establecían los levantamientos de zonas agrícolas o la instalación de cajas-nido para que los depredadores naturales del topillo, tales como los cernícalos y las lechuzas puedan tener más fácil acceso: “No es un problema de nadie en concreto sino una responsabilidad de todos” ha destacado.

 

Por su parte, Conrado Íscar ha puesto de relieve que en la provincia de  Valladolid ya se han acometido limpieza de más de 140 kilómetros de vías para evitar que el repunte poblacional se repita.

 

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