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Una importante tarea del agricultor, aseguran desde la Cooperativa palentina AGROPAL, es vigilar su cereal siempre, especialmente en primavera cuando las plantas crecen y progresan muy rápidamente cada semana

Para vigilar eficientemente el cereal se debe estar atentos a varias cosas:

1.- La primera observación debe hacerse a las malas hierbas.

Por lo general el tratamiento se ha realizado antes, ya sea en preemergencia en invierno, o a comienzos de primavera, por lo que hay que comprobar que la parcela esté libre de malas hierbas, si no es así, puede ser debido a baja eficacia del herbicida o nuevas germinaciones de malas hierbas. En otras ocasiones simplemente no se ha podido realizar ningún tratamiento.

Las malas hierbas más habituales y problemáticas en este periodo son: avenas locas, vallicos, bromus y amapolas. En estas fechas, recuerdan desde AGROPAL, se está aún estamos a tiempo de resolverlo.

2.- Observación de insectos. Las suaves temperaturas que se dan en primavera, hacen del cultivo de cereal un lugar idóneo para diversidad de insectos, sin embargo no todos son problemáticos pues algunos son polinizadores o depredadores de insectos. Es importante reconocerlos y cuantificarlos para aplicar correctamente el umbral de tratamiento.

Los tronchaespigas, es una plaga difícil de ver, por lo que hay que estar sobreaviso en parcelas que en años anteriores hayan tenido este problema.

Más común es la lema. Es muy importante controlar ambas plagas en los primeros estadíos de su vida para que los tratamientos que se apliquen sean lo más eficaces posible.

3.- Observación de enfermedades. En primavera, el cereal finaliza el estado de ahijamiento y comienza el encañado, es en este estadío fenológico cuando el agricultor debe prestar especial atención a las enfermedades. Para ello hay que observar que las hojas estén sanas, es decir, de un color verde intenso y uniforme. Cuando el color es tenue, hay que valorar si tiene alguna carencia, ya sea de nitrógeno, azufre, etc.

Si hay manchas, casi seguro que estamos ante una enfermedad fúngica. Es importante reconocer de qué enfermedad se trata para saber cómo actuar.

Dentro de este apartado merece una mención especial la Roya Amarilla, debido a la rapidez con la que puede extenderse y su agresividad para dañar las hojas.

También se debe estar atentos a otras enfermedades como Septoria y Helminthosporium, que siempre hay que tratar ante la aparición de los primeros síntomas para que estén sanas las 2-3 últimas hojas y la espiga.

Se dice y con razón que la hoja bandera es responsable del 85% de la produccion. Cuanto más sana mayor producción.

 

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