Las altas temperaturas, acompañadas por una persistente sequía, han alterado los ciclos productivos en multitud de cultivos, al margen de dinamitar algunas cosechas como las del cereal. Y si bien es cierto que la vendimia se va a adelantar en las denominaciones de origen, en Ribera del Duero ese adelanto no será tan acusado como el que viven, por ejemplo, los bodegueros de Rueda, que llega casi al mes. Es más, dependiendo de cómo se comporte septiembre, el ciclo podría seguir adelantándose o, incluso, retrasarse.

Agustín Alonso, director técnico de la D.O. Ribera del Duero, ha reconocido que los viñedos van adelantados unos diez, doce días, con respecto a cosechas anteriores. No ha llovido y la sequía “es palpable”, aunque todavía no se refleja en las plantas, lo que no quiere decir que vaya a tardar mucho en hacerse efectiva. Además, el ciclo este año va bastante irregular como consecuencia de las heladas primaverales, sobre todo la del 28 de abril, pues algunos ramos no se helaron (y siguen el ciclo inicial) y otros sí, y rebrotaron.

Se necesita lluvia pausada y nada de temperaturas extremas

Por todo ello, Alonso insiste en que “todavía nos queda más tiempo que en otras zonas para recoger la uva”. De hecho, el Consejo Regulador calcula que los bodegueros podrían arrancar a mediados de septiembre, pero “veremos cómo evoluciona el viñedo”. Dependerá mucho de la meteorología, pues “igual se nos acelera, igual se nos retrasa”. Lo ideal para una buena cosecha es que, de aquí en adelante y sobre todo en septiembre, no haga calor excesivo; tampoco mucho frío, y las heladas están descartadas.

Además, se necesitaría agua, pero caída pausadamente, para que la planta pueda aprovecharla, y no en forma de tormenta. Y la luz también es esencial. Qué ocurrirá, es un misterio, reconoce el director técnico. De ahí que Agustín Alonso considere que “es demasiado pronto para hablar de calidad” de la uva, aunque “esperan que sea buena”. En la D.O. Ribera del Duero prefieren ir paso a paso, esperar a ver cómo evolucionan los viñedos, sin adelantar acontecimientos, pues todavía queda un mes de ciclo por cumplir.

Antecedentes de récord

La temporada pasada, la cosecha fue calificada de ‘Muy Buena’ y marcó un récord histórico, superando los 130 millones de kilos de uva recogidos en las 22.300 hectáreas cosechadas. A diferencia que la presente, la campaña fue tardía, pues se extendió hasta bien entrado noviembre, y las buenas temperaturas de octubre favorecieron una maduración progresiva. De este modo, la uva se fue recogiendo de manera pausada y se aprovechó todo el fruto de las cepas, conservando su buena calidad.

Patricia Carro - www.burgosconecta.es

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