Agronews Castilla y León
  • El ministro de Consumo efectuó unas declaraciones la pasada semana en las que aludió a una supuesta "masculinidad débil" de los críticos con su postura sobre los productos cárnicos, algo que ha provocado la respuesta de la organización agraria.

El sector de la ganadería está atravesando momento muy difícil debido a los problemas derivados de la pandemia que ha reducido de forma importante el consumo de carne, en especial la de consumo en la restauración y también por los altos costes de producción que han aumentado de manera exponencial el último trimestre del año.

Según La Unión Extremadura, a estos problemas se añaden “las nuevas normas en bienestar animal impuestas por la Unión Europea que están aumentando las inversiones en un sector donde la rentabilidad está más que cuestionada”.

Fruto de esta situación es la vivida cada semana en la distintas Comunidades donde la ganadería y en especial el de producción de leche se ha echado a la calle porque este sector en la actualidad no es rentable.

Ante esta situación, las miradas de los ganaderos se vuelven hacia sus políticos en busca de soluciones a esta falta de rentabilidad del sector, que según La Unión viene “provocada por una política comercial que deja a los productores de la Unión Europea a los pies de los caballos antes las grandes superficies y las importaciones masivas de productos sin que a los mismos se les exija las mismas garantías que a los producidos en la U.E”.

La organización ha calificado como “el colmo de la falta de empatía” las declaraciones de miembros del Gobierno de España, en especial el Ministro de Consumo, Alberto Garzón, que, en palabras de La Unión “una declaración tras otra culpa al sector ganadero de contaminar más que los vehículos, de ser los culpables de la mala nutrición de las personas y de malgastar el agua con consumos abusivos de la misma”.

En las últimas declaraciones efectuadas a un medio de comunicación británico, el ministro Garzón aseguraba que los que le criticaron por hacer semejantes declaraciones eran “hombres que veían afectada su masculinidad”, algo que no ha sentado bien a La Unión.

“El Gobierno de España no puede tener un ministro que aparte de denigrar a un sector como es el de la producción y consumo de carne, no acepta las críticas e insulta a los que no están de acuerdo con sus planteamientos”, declara en un comunicado La Unión.

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