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  • Entre 1,2 y 1,5 millones de toneladas destinamos cada campaña a zumo, de una fruta que no reúne la condición para el mercado en fresco y que nos sirve para descongestionarlo

LA UNIÓ de Llauradors insta a que desde las diferentes Administraciones se fomente el consumo de zumo elaborado con naranjas de la Comunitat Valenciana, frente a la creciente amenaza del zumo procedente de Brasil que puede hundir nuestra industria por las facilidades que la Unión Europea va a conceder con el Acuerdo con Mercosur.

La iniciativa de LA UNIÓ -para ello ha diseñado unos carteles- incide en la necesidad de apostar por los zumos con fruta local en lugar de los importados, no ya solo por la parte económica que es importante, sino también por la medioambiental. Un estudio realizado por los servicios técnicos de la organización revela que un vaso de zumo con cítricos importados por mar emite 17 gramos de CO2. En este sentido, insta a los consumidores a leer bien las etiquetas de los zumos porque muchas veces la frase “envasado aquí” no quiere decir que sea “de aquí”.

Hay dos tipos de zumo. El zumo directo o zumo 100% exprimido, también conocido como Not From Concentrate (NFC), que es el de mayor calidad sensorial y organoléptica y el tipo de procesado en el que se ha especializado la industria española y valenciana frente a la oferta mucho más barata brasileña de zumo concentrado (From Concentrate Orange Juice). Sin embargo, dada la aceptación creciente y los mejores precios del zumo NFC en Europa, Brasil ha venido reconvirtiendo en los últimos años sus procesos y su logística de transporte en favor de este tipo de jugo.

La firma del acuerdo del Acuerdo de Asociación de la UE con Mercosur -en proceso ahora de ratificación por los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros- ha alimentado ese interés brasileño, pues no hay que olvidar que el vigente arancel del 12,5% para el NFC desaparecerá en siete años y el del concentrado (FCOJ) del 15%, sin embargo, se irá reduciendo progresivamente en diez años y al final del periodo aún se mantendrá una pequeña parte.

La competencia brasileña y la aplicación del Acuerdo con Mercosur puede afectar de forma grave al sector transformador de cítricos español y valenciano al dejar sin salida comercial a entre el 10 y el 20% de nuestras cosechas que son las que no se pueden destinar al mercado en fresco y que en volumen suponen entre 1,2 y 1,5 millones de toneladas. Se trata de una fruta que, a pesar de sus excelentes condiciones, necesariamente tiene que desviarse a industria por defectos en la piel y/o pequeño calibre.

Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ, señala que “al creciente riesgo fitosanitario por una posible llegada de plagas y enfermedades en cítricos importados de terceros países debemos sumar ahora otra preocupación como es el hecho de que nuestra industria de zumos se hunda ante la imposibilidad de competir por costes de producción y logísticos con la brasileña y encima se le den facilidades desde la Unión Europea”.

Desembarco brasileño

Tres grandes empresas brasileñas de jugo de naranja -Citrosuco, Cutrale y Dreyfus- preparan su desembarco en Europa con varias acciones, en algunos casos de la mano de algunas compañías españolas como es el caso de J. García Carrión, que ya ha contratado la carga de varios barcos de zumo NFC a Citrosuco y que parece ser haber abierto una nueva vía de entrada en España a través del puerto de Huelva. Una vía distinta a la convencional, a la ya consolidada, que es a través de la base propia que el consorcio del jugo tiene en el puerto de Gante y Antwerp (ambas en Bélgica) o a la entrada puntual por otros puertos holandeses. Estas empresas brasileñas están adecuando sus medios de transporte y logística para entrar zumo directo en los mercados europeos, más barato incluso que el español.

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