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LA UNIÓ de Llauradors se opone de forma frontal al trasvase encubierto que se pretende realizar desde la Acequia Real del Júcar a Almería, mediante una cesión de derechos de agua, porque las necesidades de los regantes de la Comunitat Valenciana no están todavía cubiertas y existen zonas con un evidente déficit hídrico.

En principio durante al menos cinco años, se pretende llevar 10 hectómetros cúbicos de agua desde el Júcar hasta el Almanzora almeriense. El agua se vendería entre 0,27/0,30 euros/metro cúbico y se quiere lograr 15 millones de euros (3 millones de euros anuales) con la excusa de llevar a cabo la modernización de regadíos.

La organización agraria denuncia que esta agua no servirá por tanto para regar nuestras tierras, ni para regenerar la Albufera, ni para aumentar el caudal del Júcar, ya que se trasvasaría desde Alarcón a 300 kilómetros de la desembocadura.

“No puede ser que hoy estemos manifestándonos en Alicante por los recortes del Tajo que reducirán la transferencia a las comarcas alicantinas, que los regantes del Vinalopó sigan con dificultades para regar, que nos opongamos a que se esquilmen los acuíferos del Júcar en la Mancha oriental y mientras tanto algunos se dediquen a vender el agua a otras comunidades autónomas en una maniobra que al final lo que trata es de lucrarse con este bien público, que es de todos los regantes”, critica el dirigente de LA UNIÓ, Carles Peris.

En este sentido, LA UNIÓ reafirma asimismo su compromiso firme a favor del trasvase Tajo-Segura, como fuente de suministro de agua de calidad para una de las zonas más ricas agrícolamente de toda Europa, como son las comarcas del sur de Alicante. Así, insiste en “rechazar cualquier acuerdo que suponga una reducción en los caudales de agua trasvasada desde la Cuenca Hidrográfica del Tajo a la Cuenca Hidrográfica del Segura, en cumplimiento de su defensa de los intereses de los agricultores y de los ciudadanos en general, a disponer de recursos alimentarios de calidad, que sólo pueden lograrse mediante un suministro adecuado de agua para el riego agrícola”.

Recomienda LA UNIÓ a las autoridades competentes que planteen una solución integral en los recursos hídricos, integrando propuestas vertebradoras y constructivas para todos, en evitación de conflictos entre territorios. La coordinación entre las diferentes Confederaciones Hidrológicas, la habilitación de planes hidrológicos estatales e incluso europeos, entre otras medidas, son pasos indispensables para resolver los conflictos. Por ello “reclamamos una visión de Estado a todos nuestros gobernantes, porque hay que socializar las soluciones, no los problemas”, asegura el secretario general de LA UNIÓ.

“La realidad actual nos indica que otras alternativas viables a los trasvases con un precio asumible para que los agricultores podamos mantener nuestras explotaciones no existen y por lo tanto no es momento de asumir ahora recortes de agua, justo cuando los costes producción están desorbitados”, señala Peris.

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