Elena Rodríguez - Corresponsal en León - Agronews CyL

 

  • Se ubica en la localidad leonesa de Sosas de Laciana, cerró sus puertas hace 50 años y los vecinos la han recuperado

Usar la fuerza con la que el agua transcurre por un río para transformar el trigo en harina es un sistema industrial muy conocido y utilizado, pero hacerlo para extraer la nata de la leche y convertirla en mantequilla, no lo es tanto. Eso es lo que se hacía en la lechería 'La Popular' en Sosas de Laciana, León, una industria que abrió sus puertas en 1920 y las cerró en 1968. Desde hace 25 años, sus vecinos trabajan para recuperarla y en 2014 -con subvenciones de la Diputación de León y del Grupo de Acción Local Cuatro Valles- consiguieron volver a abrir las puertas de la lechería, única en España. El próximo año lograrán otro de sus objetivos, volver a producir mantequilla y hacerlo con los mismos utensilios que había en la fábrica hace casi un siglo.

50 años después de su cierre, el rodezno se volverá a poner en funcionamiento para dar movimiento a la desnatadora, que extraerá la nata de la leche, que, a su vez, pasará a la feridera giratoria, donde se convertirá en mantequilla, y de ahí, al malaxer, para extraer el suero y dejar la mantequilla lista. Los vecinos esperan que ese proceso se ponga de nuevo en marcha en torno a Semana Santa (después de conseguir arreglar la desnatadora), lo harán tres o cuatro veces, como demostración y para grabar un vídeo que proyectar a las miles de visitas que recibe esta industria recuperada.

En el tiempo en el que 'La Popular' estuvo en funcionamiento se calcula que los ganaderos de la zona llevaron unos 19.000 litros de leche, por cada 10 u 11 litros salía un kilo de mantequilla. Este producto se transportaba hasta la localidad cercana de Villager y de ahí viajaba hasta Madrid para vender en las Mantequerías Leonesas, en la calle Alcalá número 21 de la capital de España.

La mantequilla de 'La Popular' se vendía en Madrid en la calle Alcalá

La Junta Vecinal de Sosas de Laciana se empeñó hace 25 años en recuperar esta singular industria, largos años de dedicación y búsqueda de recursos económicos que fructificaron en 2014 con la apertura la lechería. Uno de ellos es Jesús Pérez que destaca que hoy “la lechería funciona igual que funcionaba, con agua se mueve todo el sistema, la fuerza del agua mueve los rodeznos y un hierro vertical que, a su vez, mueve las poleas”.

Jesús conoce bien cómo era el día a día de La Popular, en primer lugar se pesaba y analizaba la leche y se pagaba en función de ello, es decir “un vecino podía traer 15 litros, pero otro que traía 10 y tenía más riqueza, podía cobrar más”. Una vez pesada, se pasaba a un caldero que, con un doble fondo, “tenía agua caliente por fuera, calentaba la leche al Baño María a 30 o 40 grados -que es como se desnata mejor-, después pasaba a la feridera giratoria, una cuba de madera que daba vueltas a la nata hasta convertirla en mantequilla” y, finalmente, el malaxer servía para “estrujar y lavar la mantequilla y dejarla lista para comercializar, le sacaba todo el suero”.

Desnatadora, feridera y malaxer son los instrumentos que se utilizaban para extraer la nata y convertirla en mantequilla

 

Leche con un 11% de nata

Una vez desnatada, los vecinos se llevaban la leche y la utilizaban para dársela a los cerdos o, incluso, relata Jesús Pérez, “como desinfectante para las paredes por su PH, algo similar a la cal”. Esa leche desnatada que los vecinos no consumían sería el equivalente a nuestra leche entera de hoy porque “la Mantequería Leonesa daba hasta un 11% de grasa y hoy la tomamos en un 3%”.

 

62 socios y un capital de 3.000 pesetas en 1920.

El origen de La Popular está en la Fundación Sierra Pambley, una entidad privada sin ánimo de lucro dedicada desde 1887 a actividades educativas y culturales en la provincia de León, que contaba con una escuela de Industira y otra de Agricultura en la zona y fueron los profesores los que “propusieron a los vecinos vender parte de sus producciones. Algunos profesores viajaron a Francia e Italia” y de allí trajeron la idea de la lechería. Entonces aún, “no había minería”.

La lechería necesitaba un trabajador, por ello los vecinos constituyeron una cooperativa a la que llamaron 'La Popular', tenía 62 socios y un capital de 3.000 pesetas. Fueron los vecinos los que, en hacendera, levantaron las piedras de esta industria. Después, en la década de los 40 y los 50 llegaría la minería y la venta de leche se convirtió, entonces, en un complemento para las familias a los ingresos que llegaban del carbón. “En 1968, llegaron los camiones y la industria cerró”, asegura Jesús Pérez.

 Se puede visitar los domingos de 12.00 a 14.00 en invierno. En verano abre también los miércoles y hay una ruta turística de 6 kilómetros para conocer toda la zona

Hoy, los vecinos que tanto han luchado por recuperar esta industria y que conocen cada una de sus piedras, se encargan de enseñarla al público todos los domingos y, en verano, cuentan con un guía. Desde junio, han recibido más de 1.500 visitas. Cuentan con un perfil en Facebook 'Lechería Sosas de Laciana' en el que encontrar toda la información sobre la fábrica y las visitas, en verano, además, han puesto en marcha una ruta turística para conocer la riqueza de la comarca de Laciana.

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