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Las importaciones comunitarias de frutas y hortalizas procedentes de Marruecos en 2019 crecieron un 4% con relación a 2018, totalizando 1,4 millones de toneladas y las españolas crecieron el doble, un 8%, situándose en 430.299 toneladas, según datos de la Oficina de Estadísticas de la Unión Europea, Eurostat, procesados por FEPEX. En los últimos cinco años la importación comunitaria de frutas y hortalizas marroquíes ha crecido un 40% y la española un 82%.

hortalizas de Marruecos, con 859.095 toneladas, destacando el tomate con 481.706 toneladas, con un crecimiento del 7% con relación a 2018.  La importación de frutas se situó en 533.065 toneladas destacando la sandia y naranja como frutas más importadas. En los últimos cinco años, la importación comunitaria de hortalizas marroquíes ha crecido un 26% y la de frutas un 53,6%.

Dentro de la UE, España es uno de los principales mercados de destino de la exportación marroquí, a pesar de la coincidencia de cultivos y calendarios de producción. En 2019 España importó un total de 430.299 toneladas de frutas y hortalizas marroquíes, con un crecimiento del 8% más con relación a 2018, siendo el crecimiento en los últimos cinco años del 82%.

 La importación española de hortalizas de Marruecos en 2019 se situó en 267.360 toneladas, un 10% más que en 2018 y la de frutas ascendió a 162.939 toneladas, un 4% más. En los últimos cinco años la importación española de hortalizas de Marruecos ha crecido un 62% y la de frutas un 126%.

Para FEPEX, es preocupante el crecimiento de la importación comunitaria de Marruecos en productos y periodos coincidentes con la exportación española, y en especial alarma el caso del tomate, superando ampliamente, los volúmenes previstos en el Acuerdo de Asociación. La importación de la UE de tomate de Marruecos mantiene su tendencia creciente constante, totalizando 481.706 toneladas en 2019, con un crecimiento del 26% en los últimos 5 años, mientras que la exportación española en el mismo año asciende a 767.000 toneladas, con una tendencia descendente constante, retrocediendo en el mismo periodo un 20%, lo que está provocando perturbaciones en todo el sector de hortalizas de invernadero ante la dificultad de competir con los bajos costes de producción, principalmente salariales y sociales. En la campaña 2019/2020 se mantiene esta evolución, con un crecimiento del 7,8% en el periodo comprendido entre octubre de 2019 y enero de 2020.