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  • El remate más elevado lo alcanzó un lote de 13 hembras de Joaquín Ortiz Capilla, que salió a 2.340 euros y obtuvo un precio final de 3.040 euros

El pasado sábado, 19 de noviembre, en el marco de la XXXVIII Feria Agroganadera de Trujillo, se llevó a cabo la Subasta Nacional de Ganado Ovino de raza Merina, evento que se llevó a cabo en formato mixto (tanto presencial como online) y que se saldó con un remate total de 38.120 euros.

En el caso de las hembras, que partían con precios que iban desde los 1.500 hasta los 2.340 euros, se adjudicaron 17 lotes. El remate más elevado lo alcanzó un lote de 13 hembras de Joaquín Ortiz Capilla, que salió a 2.340 euros y obtuvo un precio final de 3.040 euros. El segundo lote más destacado, de la misma ganadería, alcanzó los 2.280 euros partiendo de 1.800 euros, mientras que el tercer lote con mejor remate, adjudicado por 2.000 euros, salía en 1.800 euros y pertenecía a Leopoldo Gómez-Coronado.

En el caso de los machos, cuyos precios de salida oscilaban entre los 280 y los 300 euros, se adjudicaron un total de 20,, alcanzando precios tan destacados como 600 euros y 580 euros para dos ejemplares de Joaquín Ortiz Capilla.

También se adjudicaron dos machos de Merina Negra por 300 euros cada uno, su precio de salida.

Desde la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino se ha valorado de forma positiva que la Subasta se desarrollase de forma mixta, ya que, gracias a esta posibilidad dos ganaderos que no pudieron asistir de manera presencial (uno de ellos de la provincia de Córdoba), tuvieron la oportunidad de comprar dos de los lotes presentados.

Antonio Granero, secretario ejecutivo de la Asociación, destaca que el sistema de subastas online «es una de herramienta que ha venido para quedarse» y señala que la puja del sábado fue muy dinámica.

«Francamente, estamos muy satisfechos y agradecemos el reconocimiento del sector a la genética de la raza, lo que nos anima a seguir trabajando por la mejora de la raza Merina», comenta Granero, que indica que hay una necesidad creciente de optar por razas autóctonas, ya que a la larga son más eficientes y están más adaptadas al entorno.. Además, en el caso de la oveja Merina, no sólo se aprovechan la carne y la leche, también se comercializa la lana y la piel, por lo que «esta raza diversifica la rentabilidad porque diversifica las producciones».

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