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  • Ese dato supone una bajada de 17,2 millones de toneladas en relación al informe de julio

Las persistentes condiciones de sequía en los países del hemisferio norte han provocado una reducción significativa del último pronóstico de la FAO sobre la producción de cereales en 2022. La producción mundial de cereales en 2022, cifrada en 2 774 millones de toneladas, se ha rebajado en 17,2 millones de toneladas respecto del informe anterior, publicado en julio, y actualmente se prevé que disminuya en un 1,4 % (38,9 millones de toneladas) en términos interanuales.

El grueso de la revisión a la baja de este mes interesa a los cereales secundarios, con una producción mundial estimada en 1 483 millones de toneladas, esto es, 17,9 millones de toneladas por debajo de las expectativas de julio y un 1,8 % (26,8 millones de toneladas) menos que en 2021. La mayor parte de la disminución prevista guarda relación con la producción de maíz en la Unión Europea, donde se estima que las condiciones atmosféricas excepcionalmente calurosas y secas imperantes desde finales de la primavera harán descender los rendimientos en un 16 % en comparación con el promedio quinquenal anterior. Del mismo modo, las perspectivas acerca de la producción de maíz en los Estados Unidos de América se han reducido de forma moderada, fundamentalmente a causa de las condiciones atmosféricas desfavorables en la región del Medio Oeste, que han determinado un empeoramiento de las perspectivas de rendimiento.

Los déficits de precipitaciones también han repercutido negativamente en las previsiones sobre los rendimientos de la cebada y el sorgo en los Estados Unidos de América y la Unión Europea, lo que explica en gran medida la reducción de los pronósticos acerca de la producción mundial de ambos cereales.

Estos descensos contrarrestan con creces las revisiones al alza de las previsiones sobre la producción de maíz, basadas en las expectativas de aumento del rendimiento en la Argentina y en Ucrania, donde se sigue previendo que la producción disminuirá un 38 % en términos interanuales.

TRIGO

Por el contrario, los pronósticos sobre la producción mundial de trigo en 2022 se han incrementado en 6,7 millones de toneladas este mes y actualmente se prevé que alcance los 777 millones de toneladas, es decir, apenas una fracción por debajo de la producción de 2021.

La mejora de las perspectivas se debe principalmente a las condiciones atmosféricas propicias en el Canadá y los Estados Unidos de América, que impulsan las perspectivas de rendimiento y refuerzan las expectativas de recuperación de la producción en 2022, así como en la Federación de Rusia, donde es probable que la producción de trigo alcance un máximo histórico, ya que una racha prolongada de buen tiempo reforzó las expectativas de rendimiento de la cosecha de primavera. Las estimaciones oficiales publicadas recientemente también indican una producción mayor de lo previsto anteriormente en China.

Por el contrario, la continua escasez de precipitaciones en gran parte de la Unión Europea tuvo repercusiones negativas en la producción de trigo, que este mes se ha reducido moderadamente.

 

UTILIZACION

Los pronósticos de la FAO relativos a la utilización mundial de cereales en 2022/23 se han reducido en 5,1 millones de toneladas desde julio, hasta situarse en 2 792 millones de toneladas, lo que representa un descenso marginal, del 0,1 % (2,8 millones de toneladas), respecto del nivel de 2021/22.

El grueso de la revisión a la baja de este mes lo constituye la previsión sobre la utilización de cereales secundarios en 2022/23, que se ha reducido en 6,6 millones de toneladas desde julio, fundamentalmente a causa de una utilización menor de lo anteriormente previsto de cebada (en particular en Arabia Saudita, Marruecos y la Unión Europea) y de sorgo (especialmente en China y los Estados Unidos de América) como pienso.

Con esta revisión a la baja, actualmente se prevé que la utilización de cereales secundarios en 2022/23 disminuya en un 0,2 % (2,7 millones de toneladas) respecto del nivel de 2021/22, principalmente a causa de las expectativas de una disminución de su utilización como pienso, especialmente en los Estados Unidos de América, Marruecos, México y la Unión Europea, a consecuencia del descenso interanual de la producción previsto.

Por el contrario, las perspectivas de aumento de la producción de trigo han determinado un incremento de 2,2 millones de toneladas desde julio de las previsiones sobre la utilización de trigo en 2022/23, que ahora se estima que se mantenga cerca del nivel de 2021/22, de 773 millones de toneladas, con un aumento previsto de su consumo anual como alimento que compensará la contracción esperada en su uso como pienso.

Tras una revisión a la baja de 800 000 toneladas, la FAO prevé actualmente que la utilización mundial de arroz en 2022/23 se mantenga fundamentalmente estable en relación con el año anterior, en un máximo histórico de 522,2 millones de toneladas, ya que la persistencia de la fuerte demanda para su uso como alimento podría compensar las reducciones probables de otros usos finales del arroz, en particular como pienso.

COMERCIO

De acuerdo con las previsiones, el comercio mundial de cereales en 2022/23 ascenderá a 469,6 millones de toneladas, o sea, 2,0 millones de toneladas más de lo comunicado en el informe de julio, pero aun así un 1,9 % por debajo del nivel de 2021/22.

El pronóstico sobre el comercio mundial de trigo en 2022/23 (julio/junio), cifrado en 191,3 millones de toneladas, se mantiene prácticamente sin variaciones desde julio y sigue apuntando a un descenso del 1,8 % respecto al nivel de 2021/22 (julio/junio). Las perspectivas de aumento de las exportaciones de trigo procedentes del Canadá y la Federación de Rusia, impulsadas por previsiones de aumento de la producción, se ven contrarrestadas por la reducción prevista de los envíos de la Unión Europea, a consecuencia del empeoramiento de las perspectivas de producción, y de la India, donde se prevé que los esfuerzos del país por controlar la subida de los precios internos mediante restricciones a la exportación de trigo originen una reducción de las exportaciones. Aunque Ucrania reanudó en agosto los envíos de cereales desde sus puertos en el Mar Negro como parte de la Iniciativa de Granos del Mar Negro, hasta el momento los envíos han sido en su mayor parte de maíz, por lo que el pronóstico de la FAO sobre las exportaciones de trigo por parte de Ucrania se mantiene sin variaciones en 10,0 millones de toneladas. Sin embargo, a raíz de las expectativas de aumento de la producción de maíz en Ucrania, el pronóstico de la FAO sobre las exportaciones de maíz ucraniano en 2022/23 se incrementaron en 2,0 millones de toneladas, ubicándose en 17,0 millones de toneladas. También se prevén envíos de maíz mayores de lo anteriormente previsto desde la Argentina y el Brasil, a consecuencia de la cuantía de las cosechas, casi sin precedentes en el primer caso y récord en el segundo. Estas revisiones, sumadas al aumento previsto de las compras de maíz en la Unión Europea para compensar la disminución pronosticada de la producción, se traducen en una revisión al alza de 3,4 millones de toneladas de las previsiones de la FAO sobre el comercio mundial de maíz en 2022/23 (julio/junio), que se sitúa ahora a la par del nivel estimado de 181 millones de toneladas en 2021/22.

No obstante, se prevé que el comercio mundial de cereales secundarios en 2022/23 (julio/junio) se reduzca en un 2,6 % respecto de 2021/22, ubicándose en 223 millones de toneladas, como resultado del descenso previsto en el comercio mundial de cebada y sorgo. En el caso de la cebada, el descenso se debe sobre todo a una reducción prevista de la demanda de China y Turquía y a una disminución de los envíos procedentes de Australia y Ucrania, mientras que, en el caso del sorgo, el descenso obedece casi exclusivamente a las expectativas de una mayor escasez de disponibilidades exportables en los Estados Unidos de América y una reducción de las importaciones de China. Se prevé que el comercio internacional de arroz alcance los 54,4 millones de toneladas en 2022 (enero/diciembre) y los 55,0 millones de toneladas en 2023. Según las previsiones, la India seguirá siendo el mayor exportador mundial de arroz, con envíos superiores a los 20,0 millones de toneladas anuales.

 

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