Agronews Castilla y León

 La Reserva de la Biosfera de Omaña y Luna, dentro de su línea de trabajo con apicultores del territorio, organizó la primera jornada de cierre de colmenares.

Las abejas y el oso son vecinos cada día más habituales en el territorio de la Reserva de la Biosfera de Omaña y Luna, pero su convivencia no siempre es fácil.

Los daños de los osos en las instalaciones de apicultura es cada vez más intenso en aquellos territorios por donde el oso se extiende al sur de los principales núcleos de reproducción, por lo que desde la RB Omaña y Luna hemos explorando diferentes líneas de trabajo para facilitar la convivencia entre una de las principales actividades económicas del territorio y el oso, especie emblemática de la Cordillera Cantábrica.

Así, desde hace un año, estamos colaborando con el FAPAS en una campaña de reforzado de cierre de los colmenares. En el marco de esta colaboración, el miércoles 4 de agosto celebramos la I JORNADA DE CIERRE DE COLMENARES con la participación de los Agentes Ambientales del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León (Junta de Castilla y León), responsables de certificar los daños de oso en nuestro territorio, un pequeño grupo de apicultores, técnicos de la reserva de la biosfera y especialistas en cierre de colmenares.

Entre todos, readaptamos el cierre de un colmenar al que, pese a tener instalado el sistema eléctrico de protección, el oso había conseguido entrar en su interior.

Con esta iniciativa se pretende involucrar a los agentes del territorio relacionados y/o con competencias sobre la temática de la apicultura en un grupo de trabajo transversal que facilite la coexistencia entre el oso y la actividad económica en el territorio de la Reserva de la Biosfera de Omaña y Luna.

Esta actividad se integra dentro del proyecto SOMOS AGUA que cuenta con la colaboración del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Fundación Biodiversidad.

Sección: 

Provincias: