La remolacha es el cultivo más perjudicado por las lluvias en León

Agronews Castilla y León

19 de abril de 2016

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Dice el refrán que 'en abril aguas mil' y continúa que 'todas caben en un barril', en este 2016 esa segunda parte no se cumple. En la provincia de León hay agricultores que han recogido más de 100 litros por metro cuadrado en lo que llevamos de mes, que unidos a la subida de temperaturas y el deshielo de la nieve han provocado la crecida de los ríos, el desbordamiento en algunos puntos y el encharcamiento de cientos de fincas agrarias. Según la AEMET, en el observatorio de La Virgen del Camino se han regocigo 59 litros por metro cuadrado, por encima de la media que se sitúa en 45, pero lejos del récord de 1971 cuando cayeron 138 litros por metro.Todos los cultivos están afectados, pero el que más preocupa es la remolacha, en una provincia históricamente 'remolachera', aún quedan unas 30 hectáreas sin recoger, según la organización agraria UGAL-UPA, o más de 100, según UCCL, que se destinarán a la alimentación animal, ya que la Azucarera de La Bañeza ha cerrado sus puertas. Fincas sin recoger que contrastan con fincas ya sembradas para la próxima campaña y es en éstas en las que el agua puede causar más daños, ya que, según Matías Llorente, secretario general de UGAL-UPA, “podría ser arrastrada por las corrientes”, junto a este cultivo preocupan también los cereales, que podrían necesitar tratamientos adicionales para combatir enfermedades surgidas por la humedad y “en el resto de cultivos, las pérdidas vendrían por el retraso en las siembras”. UCCL hace hincapié en que frente al resto de provincias de la comunidad donde la siembra está casi concluida, en León este año solo hay sembrada un 30% de superficie de remolacha comparado con el año pasado y temen que “se va a hacer muy tarde para la próxima campaña”.

León es la provincia que produce más maíz de España, ahora queda sin cosechar aún entre un 5 y un 6%, en torno a 4.000 o 5.000 hectáreas, según cálculos de Juan Antonio Rodríguez, coordinador de UCCL en León. La lluvia ha beneficiado a los cultivos de secano que “están espectaculares”, pero que podrían sufrir enfermedades si la humedad no cesa. Rodríguez incide también en el retraso que las lluvias provocarán en las labores agrarias, “al menos en los próximos 15 días no se va a poder entrar y eso complica la situación, habrá que cambiar ciclos de maíz y algún cultivo”.

Es aún pronto para hacer una valoración de posibles daños, de hecho, el presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, asegura que si las lluvias remiten pronto y llega el buen tiempo, podríamos estar hablando de un buen año para el campo. A su juicio, en la comunidad, “el mayor problema es lo que falta por recolectar: maíz y remolacha, pero sobre todo lo que falta por hacer, no se pueden sembrar los cultivos mas rentables, maíz, remolacha, patata, girasol”.

El refranero del campo dice también que 'abril y mayo tienen las llaves del año', el primero de esos meses ha llegado con muchas lluvias y ahora, dice Dujo, lo que hace falta es “calor, el año está bien presentado, aunque no se pueden lanzar las campanas al vuelo aún, hace falta que venga tiempo seco y soleado para que crezcan los cultivos que están nacidos y sembrar los que no se ha podido”.

Críticas a la CHD

Matías Llorente, además de secretario general de UGAL-UPA, es también alcalde de Cabreros del Río, al sur de la provincia de León, donde el agua está anegando muchos campos, de hecho afirma que el el río se “está saliendo desde Cabreros hasta Benavente (Zamora)” y aunque las poblaciones no es´tan afectadas, sí llega a los campos de cultivo y critica que la CHD no se haya “hecho nunca cargo de los posibles daños al campo, aunque los ríos están desatendidos”.

Al organismo de cuenca le lanza un mensaje “hay cosas que se pueden prevenir, había mucha nieve en la montaña, casi 200 hectómetros cúbicos y con la blandura se está deshelando”, algo que se ha unido a las fuertes lluvias de los últimos días. Por ello pide a la Confederación que “no solo limpie el Bernesga y el Pisuerga, sino también los ríos aguas abajo” porque “no se puede pasar de la situación de hace unos años cuando todo el mundo sacaba grava de allí, a tenerlos ahora abandonados y no poder hacer nada. Hay que pensar que los ríos se desbordan y causan daños de los que nadie se quiere responsabilizar”.



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