Agronews Castilla y León

Aunque ya desde hace años se está produciendo una significativa evolución de los modelos agrarios, en gran medida como consecuencia de los cambios en la mentalidad entre los consumidores, hacia forma más hacer cada vez más respetuosas con el medio ambiente, lo cierto es que la pandemia ha acelerado esa situación con una demanda de más productos, no sólo ecológicos, sino de proximidad.

Éste hecho esta sirviendo de impulso a modelos agrarios como la agricultura permanente, la permacultura, que van ganando espacio entre las pymes que en la actualidad se dedican a esta actividad.

La permacultura es un modelo agrario en el que se busca el encaje perfecto de todas las partes que forma, constituyen y definen un determinado espacio, con una visión global del mismo en el que cada uno de sus componente tiene una importancia vital, aprovechando cada uno de los recursos que ofrece la naturaleza desde la propia agua de lluvia que tiene su valor para beber el ser humano o los animales como una misma hoja de un árbol que cae para pasar a convertirse en un abono natural que revitaliza la actividad de las plantas o los cultivos.

Lo primero para poner en marcha un sistema agrario bajo los criterios de la permacultura es analizar en profundidad las cualidades del lugar en el que vamos a instalarnos. Un revisión de las condicionantes climáticas, geográficos o geológicos del mismos, los recursos que nos ofrece, las plantas y animales que de una forma natural se desarrollan en él ya que ese conocimiento nos hablará de las oportunidades que vamos a tener en él para desarrollar nuestra actividad, sin olvidarnos de un aspecto clave como es la potencialidad de energías renovables existentes que nos permitan irnos apartando, poco a poco, de los combustibles fósiles tan dañinos para el medio ambiente.

Nuestro gran objetivo, una vez puesto en marcha nuestro sistema es evitar, en la medida de lo posible la dependencia de distintos productos externos a nuestro agroecosistema que se ira convirtiendo, poco a poco, en un conjunto, en un todo independiente, de tal forma, que, por ejemplo, los desechos de los animales o de las propias plantas se pueden convertir en abonos naturales que eviten tener que aplicar los químicos que existen en la actualidad en el mercado. Pero, además, es importante tratar de disminuir, al mínimo posible, el uso de maquinaria que funcione con ese tipo de carburantes, de tal forma que, por ejemplo, en el caso de los pastos busquemos variedades de tamaño reducido y que nos permite el corte con utensilios como la guadaña… y los mismo se puede decir del control de plagas y enfermedades en nuestros cultivos para lo que siempre optaremos por controladores biológicos, pero siempre teniendo en cuenta que si contamos con una amplía variedad de plantas en nuestros agroecosistema más complicada será la extensión de una plaga o enfermedad, ya que ese monocultivo tan prominente en la actualidad es la mejor explicación a la rápida extensión de ese tipo de problemas y su complicada erradicación.

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