La cosecha de patata temprana de Andalucía y Cartagena ya ha terminado y en estos momentos los almacenes de manipulación reciben pequeñas cantidades de patatas de orígenes como Badajoz y Antequera a la espera de que empiecen a llegar al mercado —dentro de unos diez días— cantidades importantes de las zonas productoras del norte de España, donde ya han empezado las cosechas en Salamanca y Valladolid en vistas de una patata de alta calidad para esta temporada.

De momento, el balance de la campaña de patata española no es positivo en cuanto a precios se refiere, aunque hay mejores expectativas para la campaña del norte de España. La patata temprana se encontró con un mercado con precios a la baja que no han conseguido repuntar por ahora, situándose en una media entre los 0,12 y 0,20 euros el kilo en el mercado nacional y entre 0,14 y 0,30 euros el kilo en los destinos de exportación.

“Este año, en general las cosechas de patata temprana no alcanzarán el umbral de rentabilidad, salvo para aquellos agricultores que han optado por los contratos con la industria”, explica Javier Boceta, de la Asociación de Productores y Exportadores de Patata Temprana de Andalucía.

Entre los motivos principales de la bajada de precios, Javier Boceta apunta al mayor contingente de patata francesa de conservación disponible esta campaña en el mercado español, más que por el incremento de producción nacional. “El incremento de la superficie de siembra en España es mínimo en comparación con los volúmenes de importación de patata francesa. Si hubiésemos sembrado menos patata también habríamos tenido un problema de precios”, indica.

Por lo que respecta a los mercados de exportación en Europa, se ha observado un aumento de las importaciones de patata de Israel a precios más bajos, sobre todo en Alemania, Bélgica y Países Bajos.

Ahora las patatas de Salamanca y Valladolid jugarán con la ventaja de no competir con la patata francesa en el mercado nacional. Por tanto, será a partir de la segunda quincena de noviembre cuando empezará a entrar patata de Francia en abundancia, a través de los retornos de camiones que salen de España cargados principalmente de cítricos. España dependerá de sí misma hasta mediados de noviembre. 

“Con niveles no excesivos de almacenaje de patata temprana de Andalucía y Cartagena y un aumento ligero de la superficie en el norte de España, se prevé que los precios repuntarán y aportarán rentabilidad a los agricultores”, concluye Javier Boceta.

Fuente: Joel Pitarch - Fresplaza

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