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Recientemente, la Comunidad de Regantes del Canal del Pisuerga ha celebrado, en la localidad palentina de Astudillo, unas jornadas técnicas bajo el título “La Modernización de regadíos, una medida frente al cambio climático. Coordinador: José María Medina Martínez

José Valín, ex presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero y consejero de Agricultura de la Junta de Castilla y León quiso destacar que el cambio climático va a  afectar más al secano por las alteraciones en los ciclos de lluvias, lo que obligará a tomar medidas como: uso de semillas especialmente seleccionadas para resistir la sequía, empleo de maquinaria potente para labores rápidas, aprovechamiento de sistemas informáticos y contar con mejores predicciones meteorológicas para afinar al máximo.

“Por el contrario, en el regadío la principal dificultad vendrá determinada por la organización de las campañas de cultivo según el agua disponible. La cuenca del Duero presenta problemas por una regulación deficiente ante la inexistencia de grandes embalses plurianuales. Por ello, no hay capacidad para recoger y guardar los excedentes de años húmedos”, aseveró, para continuar afirmando que “ante este panorama, la modernización del regadío se convierte en una necesidad de supervivencia para el medio rural y la actividad agraria.”

El que fuera consejero de Agricultura de la Junta de Castilla y León y presidente de la CHD señaló “que las Administraciones y regantes deben avanzar a paso firme en la misma dirección, como hacen hasta ahora, e impedir que se puedan paralizar obras hidráulicas tan necesarias como las nuevas regulaciones del Órbigo y el Carrión, en León y Palencia, respectivamente”, para asegurar que “sería una renuncia muy triste y demandable jurídicamente”.

Por su parte, Juan Pedro Medina, director general de PAC de la Junta de Castilla y León quiso destacar que “ 40 por ciento de las medidas de la nueva PAC tendrán un componente relacionado con la lucha contra el cambio climático.”, recalcando que “la PAC no puede apoyar a profesionales ineficientes, al agricultor “jardinero”, sino al que tiene criterio empresarial al ejercer su actividad.

Milagros Marcos, consejera de Agricultura y Ganadería, afirmó en su intervención que “la modernización de regadíos es clave para seguir avanzando hacia el futuro, permite un ahorro de costes, una diversificación de cultivos y ejerce atracción hacia los jóvenes.”

“En la actualidad hay 22 comunidades de regantes de la región inmersas en procesos de modernización“ aseguró la máxima responsable del sector agrario regional que quiso cerrar su intervención destacando que “el reto medioambiental y la potenciación de la industria alimentaria asociada a la agricultura representan la mejor garantía de futuro para el medio rural de Castilla y León”

Andrés del Campo, presidente de FENACORE, durante su intervención en la mesa redonda celebrado aseguró que la modernización de regadíos es una ayuda más para mitigar el cambio climático y reclamó una mayor capacidad de embalse para tratar de aprovechar mejor los recursos hídricos existentes

Junto a esto, Ángel González, jefe de la Oficina de Planificación de la CHD, señaló  que durante los últimos 40 años, se han detectado reducciones de caudal medias de un 10 por ciento en ríos de la cuenca del Duero, más acusada en los de la margen izquierda o Sur de la demarcación, que llegan hasta el 30 por ciento. “ También se ha comprobado este fenómeno en el tramo alto del río Pisuerga, que ha perdido en su cabecera un 15 por ciento de aportaciones. La realidad confirma que hay menos agua, lo que obliga a ser más eficiente en su uso o a tener menor superficie de regadío para garantizar el suministro al ya existente.”, concluyó el representante de la Confederación Hidrográfica del Duero

Para finalizar, Luis Alberto Nebreda, presidente de la Comunidad Canal del Pisuerga, quiso destacar que los agricultores se han ido adaptando a un nuevo panorama, hasta el punto de aumentar la producción con un clima desfavorable. “En el secano, adelantando la siembra para aprovechar mejor las lluvias del otoño y el invierno. Mientras que, en el regadío, también mediante el adelanto de la siembra y el uso de gran maquinaria que permite un alto grado de mecanización”, “Esta evolución positiva refleja la profesionalización del campo, concluyó

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