Agronews Castilla y León

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, ha participado hoy, 12 de mayo, de manera telemática, en una jornada organizada por la Asociación Española de técnicos cerealistas con el objetivo de fomentar las políticas innovadoras y sostenibles en Castilla y León.

En el encuentro, Carnero ha subrayo la importancia que tiene el sector de los cereal para la economía de la comunidad autónoma con más de 2 millones de hectáreas, que suponen un tercio de la producción y de la superficie nacional, subrayando que Castilla y León representa el 40% de la superficie del trigo. “A esa importancia para el sector primario se unen las 1.000 empresas harineras o que se dedican a la transformación de esa materia prima, generando hasta 8.700 empleos”

“Aunque se está presentado una muy buena cosecha de cereal en Castilla y León, pero, ha subrayado el Consejero de Agricultura, tenemos que tener en cuenta algunos de los problemas que presenta el sector como es la caída de la rentabilidad económica consecuencia de una bajada de los precios mientras que se aprecia un repunte de los precios de las materias primas; sin olvidar, el envejecimiento del sector así como una demanda de productos cada vez más sostenibles, más respetuosos con el medio ambiente por parte del consumidor”.

Carnero ha querido señalar que el sector de los cereales tiene que hacer frente a esos retos. “El primero va a ser la nueva PAC en la que tendremos que dar respuesta a esa sostenibilidad medioambiental, pero que debe de ir unida a una sosteniblidad económica, ofreciendo rentabilidad a los agricultores pero también social teniendo en cuenta la situación de despoblación que vive el medio rural. El próximo 20 de mayo parece que se va a dar un paso adelante en del marco financiero hasta 2027 y a partir de ahí trabajar en la nueva PAC. Pero la pandemia de la covid-19 ha puesto sobre la mesa otro tema fundamental como es la necesidad de contar con una soberanía desde el punto de vista alimentaria que evite situaciones como las que se han vivido durante la pandemia con el caso de los materiales de protección para los sanitarios”

Una de las apuestas firmes de la Consejería para conseguir cosechas más productivas y hacer frente a los retos antes señalados, pasa, ha afirmado Carnero, por avanzar en cuanto a la tecnología, la investigación y la innovación agraria, como por ejemplo la agricultura de precisión, como puntos claves del futuro desarrollo cerealista.

Actualmente, en el Itacyl se trabaja en 19 proyectos de investigación, tecnología e innovación, que afectan tanto a la producción como a la transformación de cereales, a los que se están destinando 2,3 millones de euros.

Además, en plena crisis del coronavirus y en adaptación a las necesidades que ha trasladado el sector, durante estos dos últimos meses se han estado diseñando otros cuatro nuevos proyectos, con una inversión de 500.000 euros. Las líneas de trabajo abarcan la calidad de materias primas y productos transformados muy vinculados a la innovación e investigación, con nuevas formas de producir, transformar y comercializar toda la cadena de valor.

Es por ello que el sector de los cereales, harina y panadería-bollería-pastelería se encuadra en el Plan de Investigación Agraria y Agroalimentaria del Itacyl.

En el caso de la producción se está investigando en la mejora genética, evaluando diferentes variedades de cereales para ver su adaptación a nuestra Región e informando a agricultores y técnicos para que tomen decisiones de siembra.

Así mismo se está desarrollando una herramienta que permita el seguimiento de parcelas agrícolas, a través de imágenes de satélite. La herramienta incorporará sistemas de apoyo a la toma de decisiones en materia de fertilización y permitirá diversas actuaciones en materia de agricultura de precisión.

Además de todo esto, a través del Itacyl se realiza la evaluación de nuevas variedades de cereales, encuadrada dentro de la red de ensayos que coordina el  Genvce (Grupo para la Evaluación de Nuevas Variedades de Cultivos Extensivos). El objetivo es conocer la adaptación y el comportamiento de las nuevas variedades de cereal que van apareciendo en el mercado, con la mirada puesta en poder ofrecer esta información a agricultores y técnicos, y que pueda resultarles de utilidad a la hora de decidir sobre lo que pueden sembrar en cada campaña. Para ello el Itacyl lleva a cabo una serie de ensayos, en distintas localidades significativas de comarcas cerealistas de la Región.

Y en cuanto a la agricultura de precisión, desde el Itacyl se trabaja en dos ámbitos que contribuyen a notables beneficios ambientales: los sistemas de dosificación variable y los servicios de posicionamiento para el guiado autónomo. El primero, a través de imágenes aéreas de los satélites Sentinel-2 (del programa Copernicus),  y el segundo,  a través de la Red GNSS de Castilla y León, un sistema de información de los suelos y diversos proyectos relacionados con la agrometeorología y la modelización de cultivos.

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