El Ayuntamiento de Merindad de Río Ubierna muestra su oposición al proyecto presentado por BNK España para el desarrollo de cuatro pozos de exploración de gas pizarra en terrenos de Masa y Cernégula. Tras examinar el estudio de impacto medioambiental de la compañía canadiense, y el resto de la documentación que acompaña a la solicitud tramitada ante la Junta de Castilla y León para que autorice los sondeos, el Consistorio pide que se “revoque” el permiso de investigación concedido en 2012 y que no se dé visto bueno al proyecto hasta que no exista una normativa específica que garantice la seguridad de la fractura hidráulica.

Varios son los argumentos que esgrime el Ayuntamiento en las alegaciones presentadas contra el estudio de impacto ambiental, entre ellos, la proximidad de algunos de los pozos previstos a la fábrica de explosivos MAXAM de Páramo de Masa. En el documento se recuerda que “no siendo descartables los movimientos sísmicos asociados” al fracking, el proyecto presentado por BNK España “no garantiza por completo la ausencia de estos efectos”, lo que supone un problema puesto que dos de los pozos estarían ubicados a 6,5 kilómetros de las instalaciones de producción y almacenamiento de explosivos.

Afección a los acuíferos

BNK prevé tomar agua del acuífero del que bebe Cernégula y el Ayuntamiento teme un desabastecimiento 

Además, el municipio teme las afecciones que la técnica de extracción de gas pizarra puede tener sobre los acuíferos de la zona, tanto sobre aquellos de los que tomará directamente agua para las operaciones de fractura de la roca como sobre los que rodean las áreas afectadas por alguno de los seis pozos previstos. De acuerdo con el proyecto de BNK, se requiere del uso de 64.000 metros cúbicos de agua para cada uno de los sondeos exploratorios, tomándose ese agua del acuífero que abastece a la localidad de Cernécula.

En concreto, uno de los pozos se encontraría a 3 kilómetros del punto de captación de agua y a 2 kilómetro de la captación en la Laguna de las Brujas. Dado que el estudio de impacto ambiental elaborado por la compañía se basa en meras estimaciones, según el Ayuntamiento, nadie parece saber cómo afectarán esas tomas al acuífero y al abastecimiento de Cernégula, “pudiendo quedar afectada la capacidad de abastecimiento” de la localidad, insisten en el documento municipal. Eso se une al peligro de contaminación directa e indirecta derivada del uso de aditivos utilizados para la extracción del gas.

La canadiense estima en un 40 por ciento la tasa de recuperación del agua utilizada para la técnica de la fractura hidráulica, por lo que dependiendo del grado de permeabilidad del terreno en el que se realizan las perforaciones, parte de ese agua con sus aditivos podría acabar en el subsuelo. Un riesgo importante teniendo en cuenta, insisten desde el Ayuntamiento, que los pozos se ubican sobre los acuíferos de Páramo de Sedano y La Lora. Pero tampoco “está garantiza la descontaminación total del agua recuperada”, existiendo un riesgo “moderado” de contaminación fluvial, y así lo reconoce también BNK, según el Consistorio.

Peligro de los químicos

El documento municipal pone el acento también sobre los riesgos que alberga el transporte de los químicos que se utilizarán para la fragmentación de la roca. Se espera un tráfico de entre 13 y 15 vehículos al día, utilizándose la CL-629, la N-623 y la BU-514 para acceder a las zonas de los pozos. Si bien BNK España asegura que no se atravesará ningún núcleo urbano, el Ayuntamiento recuerda queestas carreteras pasan por Cernégula, Peñahorada, Villaverde Peñahorada y Quinanilla Sobresierra. Así que el “riesgo de siniestro es importante y las consecuencias pueden llegar a ser muy graves”.

El Consistorio pide “prudencia” y “cautela” a la Junta, apostando por una normativa específica para el fracking

Por todo ello, junto con las afecciones negativas a la fauna y a la floral de las zonas afectadas por las prospecciones, el Ayuntamiento pide que la Junta de Castilla y León no autorice a BNK España a realizar las exploraciones. Considera que “un criterio mínimo de prudencia” debería obligar también a la administración autonómica a conocer la resolución de la Comisión Europea sobre la necesidad o no de desarrollar una normativa específica que regule la fractura hidráulica. Y es que en Europa reconocen que las declaraciones de impacto ambiental al uso podrían no ser suficientes para abordar esta técnica.

Además, el Consistorio recuerda que la Diputación Provincial acaba de aprobar una moción para declara Burgos como “territorio libre de fracking”, y que el propio municipio aprobó un documento en el mes de septiembre en el que exigía una serie de condiciones para apoyar cualquier proyecto de estas características. Son numerosos los ayuntamientos de la provincia que ya se han declarado en contra de la fractura hidráulica, y muchos ciudadanos y profesionales han mostrado su inquietud, conformando una plataforma en Las Merindades, le recuerda el Consistorio a los responsables regionales.

Patricia Carro - www.burgosconecta.es

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