
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Ávila (UPA Ávila) ha lanzado una fuerte reclamación a la Junta de Castilla y León, solicitando que la vacuna contra la Lengua Azul, en su variante del serotipo 3, sea distribuida de forma gratuita para todos los ganaderos de la provincia. La petición incluye tanto la dosis de la vacuna como el coste de su aplicación, un tratamiento que se considera esencial ante la amenaza creciente que esta enfermedad representa para el ganado ovino y bovino. La organización justifica su demanda en base a un precedente: la administración autonómica ofreció la vacunación sin costo alguno contra el serotipo 4 de la enfermedad hace dos años, lo que consideran un enfoque justo y eficaz.
La vacuna contra el serotipo 3 de la Lengua Azul, que afecta principalmente a ovinos y bovinos, se ha convertido en una prioridad después de que la Junta de Castilla y León, a propuesta de UPA, permitiera el movimiento de animales hacia destinos diferentes a mataderos en Ávila. Esta medida fue resultado del acuerdo alcanzado el 30 de septiembre en la reunión del Comité Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE), en la que participaron las 17 comunidades autónomas. De acuerdo con la normativa, se permite el traslado de los animales siempre que se realice una prueba PCR después de 14 días de protección.
La UPA ha señalado que, para adelantar la inmunización del ganado y evitar mayores pérdidas, es crucial que la vacunación sea completamente gratuita para los ganaderos. Argumentan que, sin esta medida, será difícil proteger adecuadamente a los animales de la enfermedad de la lengua azul, que podría tener consecuencias devastadoras para el sector ganadero, especialmente en áreas rurales como Ávila, donde la ganadería juega un papel fundamental en la economía local.
un obstáculo para la vacunación contra la lengua azul

UPA Ávila ha alertado sobre la escasez de veterinarios disponibles en el campo para llevar a cabo la vacunación contra la lengua azul. Según la organización, muchos veterinarios se encuentran desbordados debido a la cantidad de trabajo que deben afrontar. Además de sus responsabilidades clínicas habituales, deben realizar las pruebas de saneamiento autorizadas por la Junta y las visitas necesarias para la certificación de movimientos de animales distintos a matadero, lo cual añade una presión significativa sobre sus agendas.
En este sentido, UPA recalca que no es viable delegar la vacunación únicamente en los veterinarios libres, debido a la excesiva carga de trabajo que estos enfrentan. Por ello, piden a la Junta de Castilla y León que tome medidas más activas y efectivas, y que la administración autonómica sea responsable de llevar a cabo esta tarea. Sugieren que la vacunación sea realizada directamente por los veterinarios de la Junta o mediante la contratación de veterinarios adicionales a través de empresas especializadas, como ya se hace en otras campañas de saneamiento.
UPA insiste en que, si bien los veterinarios privados pueden ofrecer sus servicios, depender únicamente de ellos no garantizará la rapidez necesaria para inmunizar a tiempo a los rebaños de ovino y bovino. «Es urgente actuar de manera coordinada y eficiente», afirma la organización, señalando que una intervención adecuada podría evitar una mayor propagación de la enfermedad y, con ello, la pérdida de más cabezas de ganado.
Desde UPA Ávila han subrayado que el serotipo 3 de la Lengua Azul representa una amenaza mayor que otros serotipos que ya circulan por España, especialmente en el caso de los ovinos. Según la información que ha llegado a la organización desde Extremadura, el serotipo 3 ha mostrado ser considerablemente más agresivo, con tasas de mortalidad que oscilan entre el 15% y el 25% en ganado ovino, un porcentaje alarmante si se compara con los daños causados por otros tipos de la enfermedad.
Asimismo, han advertido que el bovino también es vulnerable a este serotipo, aunque el impacto en este tipo de ganado ha sido menor que en los ovinos hasta la fecha. No obstante, la UPA no quiere que se subestime la necesidad de vacunar a ambos tipos de ganado, priorizando primero a los ovinos debido a su mayor susceptibilidad a la enfermedad.

La vacunación rápida y efectiva, según UPA, podría prevenir una escalada de casos, pero solo si se garantiza el acceso a la vacuna de manera asequible para los ganaderos. En su comunicado, la organización enfatiza que «la urgencia en la vacunación es vital, especialmente para los rebaños de ovino», y alerta de que el ritmo actual, con la vacunación en manos de veterinarios libres sobrecargados, no será suficiente para controlar la expansión de la enfermedad a tiempo.
Finalmente, UPA Ávila ha señalado que la gratuidad de la vacuna contra la lengua azul no solo sería una medida justa para los ganaderos que ya enfrentan una situación económica complicada, sino que también actuaría como un incentivo para que la inmunización se lleve a cabo de manera más rápida y generalizada. Muchos ganaderos, según la organización, retrasarían la vacunación del ganado vacuno si tienen que asumir el coste de la vacuna, lo que podría incrementar el riesgo de expansión de la enfermedad.
Para evitar este escenario, UPA ha instado a la Junta de Castilla y León a asumir el liderazgo y garantizar que la vacuna sea administrada sin coste para los ganaderos. «Si se les asegura que no tendrán que pagar por la vacuna ni por su aplicación, estarán mucho más dispuestos a adelantar la vacunación de sus rebaños», ha explicado la organización.
Ante el aumento de casos de la Lengua Azul y el grave riesgo que supone el serotipo 3 para el ganado, UPA Ávila ha lanzado un llamamiento urgente a la Junta de Castilla y León para que asuma la responsabilidad de la vacunación en la provincia. Exigen que la dosis y la aplicación sean completamente gratuitas, y que la administración autonómica se encargue de coordinar el proceso, ya sea a través de sus propios veterinarios o mediante la contratación de personal especializado.
Con esta medida, UPA Ávila espera que se pueda contener la expansión de la enfermedad y proteger el futuro del sector ganadero en la región, evitando pérdidas que podrían ser devastadoras para los pequeños agricultores y ganaderos que dependen de sus explotaciones para subsistir.










