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La Confederación de Asociaciones de Criadores de Ovino de las Razas Latxa y Carranza, Confelac, es uno de los socios del GO Reprovi. En las siguientes líneas, Lourdes Mintegi, representante de la asociación, detalla el inicio, desarrollo y dificultades de los trabajos realizados en el ámbito de la inseminación artificial por parte de Confelac.

PREGUNTA: ¿Cuándo empezasteis a usar la inseminación artificial (IA) en Confelac?

RESPUESTA: Las primeras IA se realizaron en 1984. El centro de inseminación se creó en 1989 y podemos decir que desde comienzos de los 90 es una herramienta que tiene un grado elevado de implantación entre los ganaderos que están dentro del Programa de Mejora. Cuando se empezó con el diseño del programa de mejora de las razas Latxa y Carranzana, desde el comienzo se tuvo claro que la IA sería uno de los pilares del Programa de Cría. Primero, evidentemente se tuvieron que hacer la pruebas para ver si realmente los tratamientos de sincronización funcionaban en la raza Latxa, así como testar las diferentes técnicas de conservación del semen y técnicas de inseminación, es decir aquellas con las que se obtendrían mayor éxito de fertilidad y que fueran aplicables a la realidad de nuestros rebaños y sistemas de producción. Hay que tener en cuenta que la raza Latxa tiene una marcada estacionalidad y el manejo reproductivo es de un parto al año. La época de las cubriciones normalmente coincide con la estancia en pastos comunales en el caso de muchos rebaños.

PREGUNTA: ¿Cuál es la implantación de la inseminación artificial entre los productores de oveja de razas Latxa y Carranzana?

RESPUESTA: En el 75% de los rebaños que están inscritos en el Libro Genealógico (L.G.) de Confelac se utiliza la IA, y en esos rebaños como media se insemina el 45% de las ovejas adultas. Podemos decir que la implantación es bastante elevada, aunque consideramos que hay margen de mejora.

PREGUNTA: ¿Cuáles son los principales problemas que os encontráis a la hora de desarrollar la técnica?

RESPUESTA: Ahora mismo tenemos varios puntos en los que nos gustaría mejorar. En primer lugar está la tasa de fertilidad. Como media estamos obteniendo en torno al 50%, pero es cierto que la variabilidad entre los rebaños es muy grande, ya que hay ganaderías en las que no somos capaces de que alcancen el 40% y hay otras que sistemáticamente superan el 60% de fertilidad. Además de los problemas de fertilidad en algunos rebaños, también hay otros inconvenientes que tiene la inseminación en ovino, y es que se trabaja con semen refrigerado, con una limitación de horas en la vida útil de las dosis y en el caso de la Latxa, además, este hecho coincide con una alta demanda de dosis de IA en el mismo periodo. Hay que tener en cuenta que el 100% de las inseminaciones se concentran en dos meses y medio, y esto implica que en ese periodo se requiere una muy buena organización del calendario por parte del centro, las asociaciones y los ganaderos. Además, este hecho es un gran condicionante a la hora de difundir los machos, ya que los moruecos se someten a un régimen estricto de saltos y algunos sementales no se llegan a difundir todo lo deseado.

PREGUNTA: ¿Qué más temas os preocupan al respecto?

RESPUESTA: Otro tema que nos preocupa es el del uso de tratamientos hormonales para la sincronización de celos, herramienta indispensable en la IA ovina. De momento se están utilizando, pero vemos ahí la sombra y la amenaza de que en un futuro se vayan a prohibir, y si no encontramos una alternativa aplicable para la sincronización de los celos, puede ser una catástrofe para el futuro de los programas de mejora genética.

PREGUNTA: ¿Qué papel jugáis desde Confelac dentro del GO Reprovi? ¿Qué es lo que os empuja a participar en esta iniciativa?

RESPUESTA: Confelac está participando en varios de los retos del proyecto, con la participación de los rebaños en las experiencias, probando diferentes protocolos, diluyentes, etc. en la raza Latxa. Consideramos que es fundamental la puesta en común de las experiencias junto con otras razas, así como el apoyo de los equipos de investigación expertos en la materia. En el caso de Confelac, desde siempre hemos tenido una estrecha vinculación con investigadores de NEIKER, y gracias a ello, se ha conseguido avanzar en muchos aspectos ligados al programa de mejora genética. Este GO nos brinda, además, la oportunidad de contar con el trabajo en otras razas y otros equipos de investigación y con la puesta en común del trabajo de todos poder avanzar un poco más, porque está claro que, en el ovino, al igual que en otros sectores, la unión hace la fuerza y es imprescindible compartir problemáticas y abordarlas de forma conjunta para poder afrontarlos con mayor eficacia.

PREGUNTA: ¿Dónde pensáis que puede encontrarse la clave para que la inseminación artificial pueda tener éxito entre los ganaderos?

RESPUESTA: En primer lugar, es fundamental que el ganadero vea con los resultados en su propio rebaño que la inseminación es una herramienta necesaria para conseguir mayores progresos genéticos y para ello se hace y se tiene que seguir haciendo una labor importante por parte de los técnicos para que se obtengan buenos resultados de fertilidad. La fertilidad es el principal condicionante de la mejora, ya que buenos resultados nos permiten seleccionar mejor “el futuro”, la reposición. Es importante, también que los objetivos de selección de los programas de mejora estén ligados a mejorar caracteres que ayuden a aumentar la rentabilidad de las explotaciones, porque esa es la clave final para que las explotaciones perduren y para que los programas de mejora puedan seguir avanzando, apostando por un sector con futuro.

PREGUNTA: ¿Por dónde esperáis que vayan las conclusiones del proyecto puesto en marcha por el GO?

RESPUESTA: Espero que nos permitan avanzar en la eficiencia de los centros de IA, y en aumentar la fertilidad de las ovejas inseminadas. Además, las campañas de divulgación espero que colaboren en la difusión y acercamiento de la técnica a las ganaderías que no utilizan de momento la IA.

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