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  • Vitartis organiza la jornada ‘Innovando con el Basque Culinary Center Innovation y Be food Lab’

  • La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León ha presentado los resultados del primer certamen Open Innovation de Vitartis, que han ganado la Universidad Católica de Ávila por el reto de Pistacyl; Digipest, por el planteado por Innoporc, así como Innovaverde, por el de Santa Teresa

El futuro de la industria alimentaria pasa necesariamente por la adopción de procesos de innovación abierta para poder mantener la competitividad de sus empresas. Ésta es una de las principales conclusiones en las que han coincido hoy la directora general de Vitartis, Cristina Ramírez de Lara; y el responsable de rastreo de nuevas tecnologías en el LABe Digital Gastronomy Lab del Basque Culinary Center Innovation (BCC Innovation), Erich Eichstetter, en la jornada organizada por la Asociación y celebrada hoy en la Escuela de Cocina de Valladolid

“La innovación no está de puertas para adentro; ahora sale de las empresas para generar nuevas soluciones. No se puede estar al día sin la colaboración de otras empresas, de agentes vinculados al sector e incluso de los competidores”, ha explicado Erich Eichstetter. Así lo ha expuesto durante su participación en la jornada ‘Innovando con el Basque Culinary Center Innovation y Be food Lab’.

Eichstetter es responsable de rastreo de nuevas tecnologías del Laboratorio (LABe) del BBC Innovation, una institución académica pionera a nivel mundial, y ha moderado una mesa redonda en la que se han presentado tres startups que trabajan en el ámbito de la innovación colaborativa, como ejemplos de éxito.

La startup Moa Food parte los descartes de la industria alimentaria para crear superalimentos, ingredientes y aditivos; Digitanimal, a través de Internet de las Cosas y blockchain, controla la trazabilidad de la vida del ganado extensivo mediante un cencerro digital, que proporciona toda la información sobre la vida del animal. Y, por último, Innomy, que elabora proteína a base de hongos y diseña nuevos productos.

Certamen Open Innovation

Por su parte, la directora general de Vitartis, Cristina Ramírez de Lara, insistió en la importancia de “sumar la iniciativa emprendedora para acelerar los procesos de innovación de las empresas, ampliando el ecosistema de innovación abierta y colaborativa”.

En este contexto, la jornada ha sido el escenario elegido para dar a conocer los resultados del primer certamen Open Innovation de Vitartis, que, en el marco del proyecto VENCER, financiado a través de la ayuda regional a clústeres, se puso en marcha a principios de este año con el objetivo de apoyar al sector agroalimentario de Castilla y León a salir de la crisis provocada por la Covid19. Una iniciativa basada en la innovación y el emprendimiento,

“Se trata de encontrar respuesta a los nuevos retos a los que se enfrenta el sector, en buena parte derivados de la pandemia, incorporando el talento y la capacidad creativa de los emprendedores, de estimular la generación de ideas y nuevos modelos de negocio y acelerar los procesos de innovación de las empresas agroalimentarias socias de Vitartis, para, en fin, mejorar su competitividad”, precisó la directora general de Vitartis.

En total siete empresas socias de Vitartis de diferentes subsectores y tamaños plantearon otros tantos retos que se hicieron llegar a más de 40 agentes de innovación en contacto con redes de emprendedores y startups: lanzaderas, bioincubadoras, aceleradoras, clústeres, digital innovation Hubs, universidades, centros tecnológicos, entre otros, de toda España.

Los ganadores del certamen, que se han dado a conocer esta mañana son: la Universidad Católica de Ávila por el reto de Pistacyl; Digipest, por el planteado por Innoporc, así como Innovaverde, por el de Santa Teresa.

Nuevas tendencias

Por su parte, el director de Be Food Lab, Pedro Prieto Hontoria, ha expuesto durante la jornada algunas de las nuevas tendencias que apunta el mercado.

En su intervención ha subrayado que el consumidor actual “ya no compra lo que le ponen en el lineal, sino que demanda lo que quiere”. Y señala que no quiere solo productos saludables y funcionales, sino también que les ayuden a combatir el estrés y la ansiedad, y además está preocupado por el medio ambiente y la sostenibilidad.

“Ahora hay un consumidor que busca el compromiso real de las empresas con la RSC, por eso hay que buscar que conviva lo tradicional con las nuevas tendencias. Es la generación P ‘con propósito’, que mira más allá, mira la RSC”.

Prieto recomienda a las empresas “virar hacia el sector de los snacks y ofrecer nuevas experiencias al consumidor, con nuevos y diferentes sabores, partiendo de productos tradicionales, como el torrezno con sabor a piña, limón y picante”.

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