Agronews Castilla y León

Es indudable que la producción ecológica ha pasado de ser una moda, “de cuatro iluminados” que se decía en los inicios de esta actividad, a ser una tendencia clara no sólo de producción sino, especialmente de consumo, del que proyectos como Verduras y hortalizas ecológicas Dehesa El Milagro, donde se ofrece al conjunto de la sociedad la mejor fruta ecológica

La reciente celebración de la Cumbre del Clima sólo ha servido para poner en valor todavía más este tipo de agricultura y de producir como una herramienta útil para tratar de conservar el planeta y su medio ambiente

¿Qué ventajas ofrecen los productos ecológicos?

La verdad es que los alimentos ecológicos ofrecen importantes ventajas a los consumidores que hay que mirar por encima del sabor o la calidad del producto, algo que se ha debatido mucho con posiciones a favor de uno y en contra de otros pero sin conclusiones, por ejemplo, organolépticas que difícilmente clarifican una opción u otra. Son cada vez más voces que hablan de la elección de productos ecológicos u convencionales como un tema de conciencia social, de apuesta por una determinada forma de trabajar la tierra o de cuidar de los animales para que nos ofrezcan sus productos. Debates sobre la seguridad alimentaria de unos u otros productos ya parecen superados y más en un ámbito como es Europa donde existen los estándares de calidad, de seguridad alimentaria, de control de los alimentos más altos del mundo, como es perfectamente reconocido en el mercado mundial.

Pero , ¿por qué debo consumidor productos ecológicos?. Es indudable que la producción ecológica aporta una serie de ventajas muy importantes al medio ambiente como pueden ser, por ejemplo, la no utilización de fitosanitarios o de fertilizantes químicos, con lo que esto supone de mejora para el medio ambiente pues no se envían a las capas freáticas este tipo de productos que se ha demostrado son contaminantes. Además, esa forma de trabajar nos acerca a lo que se ha dado en llamar los alimentos de temporada, evitando el consumo, por ejemplo, de frutas y hortalizas que se importan desde miles de kilómetros con las aportaciones de Co2 que supone toda la logística que acarrea.

Precisamente esa apuesta por el producto ecológico, de temporada, madurado en su momento es lo que hace que las frutas, hortalizas o verduras que nos llega, en muchos casos de forma directa del productos, se nos presenten en su momento idóneo de maduración, evitando técnicas como el final del ciclo vegetativo en cámaras, y sea lo que le da más sabor al producto.

Por tanto la conservación del medio ambiente, del agua de nuestros acuíferos, el bienestar animal con el que se actúa, el no uso de productos químicos, el hablar de productos de cercanía y de temporada…hacen a los productos ecológicos muy atractivos a un grupo cada vez más alto de consumidores, ganando terreno en la cesta de la compra frente a los que llegan de la agricultura convencional.