• Una adecuada recría de novillas, aseguran desde la COOPERATIVA AGROPAL en este artículo, es la clave de la futura productividad y rentabilidad de la explotación.

 

LA RECRÍA: DE TERNERA A VACA

La recría es la fase en la que la ternera recién nacida crece hasta que es una vaca, a los 22-24 meses. Actualmente, la recría de novillas es el único subsector en el que lo que se produce vale mucho menos que lo que cuesta. Siempre hablamos de lo importante que es la recría de novillas pero cuando se vende una novilla, su valor es de 1.000-1.300 € (1.700-1.800 € una muy buena) cuando los costes diarios de una novilla no son menores de 2,50-2,60 € al día. Teniendo en cuenta que se necesita un mínimo de 700 días para recriar esa novilla, el coste no será inferior a 1.400-1.800 €. Además, al nacimiento una novilla tiene un valor de entre 300 y 500 € (si se insemina con una raza cárnica el valor es mayor) más el coste de las dosis seminales supone que una novilla nunca debería tener un valor inferior a 1.700-2.300 € y, lamentablemente, en el mercado eso no es así. Estas cifras determinan que ningún ganadero quiera recriar más de lo que necesita.

Fuente: Cooperativa Agropal

Lo que queremos transmitir en este artículo es que, a pesar de estos datos, la recría de novillas es de gran transcendencia en la futura productividad y rentabilidad de la explotación.

LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO DE LAS NOVILLAS AL PARTO

Dependiendo del peso al parto la producción aumenta en ese primer parto.

Como vemos en la gráfica 1, en la línea horizontal tenemos representado el peso de la novilla y en la vertical la producción durante la primera lactación. Se puede observar cómo a medida que aumentamos el peso, y por lo tanto el animal está más desarrollado, aumentan los litros de leche que produce. Llega un momento en el que ya no nos interesa que sean mayores porque la producción ya no aumenta. Pero se ve clarísimamente que una novilla que pare cuando está poco desarrollada supone una pérdida de leche importante.

Gráfica 1

Gráfica 1: Incremento de producción por lactación por encima de 500 kg de peso vivo al primer parto

Se han hecho estudios en los que se ha comprobado que la media de producción de un rebaño se asemeja mucho a la media de producción de las novillas de primer parto entre 10 y 15 semanas. Si una explotación tiene novillas que a las 10-15 semanas dan 40-45 L, la media de la explotación es de 40-45 L, si las novillas producen 20-22 L, la explotación tiene 20-22 L de media. Esto podemos verlo en la gráfica 2.

Gráfica 2

Gráfica 2: La media anual de producción del rebaño se asemeja a la media de producción de las vacas de primer parto entre la semana 10-15

Una vaca, normalmente, aumenta su producción a partir de las 5 semanas de lactación. La media de los controles lecheros dice que una vaca aumenta 13,6 litros del primer parto al segundo parto y aumenta otros 4 litros a partir del segundo parto y en los sucesivos. Lo que se ha visto es que siempre hay una relación, es decir, que si una vaca de primer parto arranca con una producción de 25 L en el siguiente produce 38 L; y si da 51 L, en la próxima dará 64 L. La producción que conseguimos en el primer parto marca no solo la producción en la primera lactación sino que además condiciona las lactaciones siguientes, como podemos ver en la gráfica 3. Por lo tanto, conseguir un buen desarrollo de las terneras es fundamental.

Gráfica 3

Gráfica 3: La producción de la segunda y tercera lactación está ligada a la producción de la primera lactación

EDAD AL PRIMER PARTO

La edad al primer parto no es importante para la producción, lo fundamental es que las novillas estén suficientemente desarrolladas para conseguir una mayor rentabilidad.

Una explotación con 100 vacas en 2 años tendría 200 partos; si el intervalo entre partos es de 13 meses, contaríamos con 185 terneros. Si el 50% de los nacidos son hembras, serían 92 novillas, si suponemos una mortalidad del 10 % tendríamos disponibles 83 terneras al año. Si consideramos la edad al primer parto a los 27 meses, el ganadero dispondría de 93 terneras en su explotación a las que alimentar. En cambio, si la edad del parto fuese a los 23 meses, el ganadero solo contaría con 80 terneras, parirían las mismas pero tendría que alimentar a 13 animales más. Evidentemente, en un caso hay mayor consumo de alimento que en otro, por lo que habría que valorar cuál de las dos opciones es la mejor para la explotación. Ver tabla 1.

Tabla 1

Tabla 1: Número total de novillas en una granja de 100 vacas

La edad al primer parto condiciona las novillas que va a haber disponibles. Si tenemos 100 vacas, con un intervalo entre partos de 13 meses, el 50 % hembras y un 10 % de mortalidad, considerando la edad al primer parto de 27 meses dispondríamos de 37 novillas para reposición en dicha explotación. Mientras que si paren a los 23 meses, el ganadero tendría 43, equivaldría a tener 6 novillas más al año. Por lo tanto, es importante valorar a qué edad queremos que paran las novillas. Normalmente, en una explotación de 100 vacas esos 4 meses de diferencia suponen unos 1.000 € mensuales de diferencia de costes. Ver tabla 2.

Tabla 2

Tabla 2: Número de novillas de reposición disponibles al año

CÓMO TENEMOS QUE ORGANIZAR EL PROGRAMA DE RECRÍA

Lo primero que debemos hacer es determinar el peso de las vacas adultas de la explotación (el peso de las vacas adultas se considera a partir de un mes de paridas y a partir de la tercera lactación). Si el peso adulto lo multiplicamos por 0,82 tendríamos el peso al primer parto. A continuación tendríamos que fijar la edad al primer parto que deseamos. Multiplicamos por 0,55 el peso adulto para saber el peso a la inseminación y fijamos la edad de inseminación. Con todo esto, desarrollamos un programa de alimentación y manejo idóneo para cumplir esos objetivos.

Ejemplo: una vaca de 700 kg debería pesar al parto 637 kg, ya que pierde aproximadamente un 9,9%, y tendríamos que inseminarla con no menos de 385 kg. De esa manera obtendríamos la máxima producción en la primera lactación y, como consencuencia, en las siguientes lactaciones.

Evolución del peso vivo en Holstein

Evolución del peso vivo en Holstein

RITMO DE CRECIMIENTO DE LAS NOVILLAS

Variando los meses, tenemos distintas velocidades de crecimiento. Hoy hay consenso en que es clave conseguir el máximo crecimiento los primeros 60 días de vida de la ternera ya que hay muchos estudios que determinan que el crecimiento de los dos primeros meses condiciona la producción futura. En este punto, habría que tomar las máximas medidas para conseguir por lo menos doblar el peso del nacimiento los primeros 60 días.

Tenemos una ternera con 60 días y 80 kg de peso y el objetivo es llegar a los 385 kg en el momento de la inseminación. Si queremos cubrir a los 12 meses, tendría que crecer 1,01 kg/día de media, pero si lo hacemos a los 18 meses, solo tendría que crecer 0,63 kg/día. Evidentemente, aquí el ritmo de crecimiento va a depender de instalaciones, disponibilidad del alimento, etc. Las novillas en esta fase no deben engordar, se tienen que desarrollar y no engrasar. A partir de la cubrición, tendríamos que mantener 920 gramos de crecimiento diarios para llegar a 637 kg después del parto.

Peso y tasa de crecimiento diaria para una ternera de 700 kg de peso adulto, dependiendo de la edad de inseminación

Peso y tasa de crecimiento diaria para una ternera de 700 kg de peso adulto, dependiendo de la edad de inseminación

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